20 de Feb de 2020

Economía

Productores se quedan sin tierras

CHIRIQUÍ. El sueño de muchos productores de la comunidad de Las Nubes, corregimiento de Cerro Punta, en las tierras altas, se ha visto p...

CHIRIQUÍ. El sueño de muchos productores de la comunidad de Las Nubes, corregimiento de Cerro Punta, en las tierras altas, se ha visto perturbado en los últimos meses. Y es que de la noche a la mañana aparecieron tres organizaciones que se adjudican la propiedad de la finca en la que por muchos años los pequeños productores se han dedicado al cultivo de diversos rubros.

Explican que muchos de ellos tienen hasta 40 años produciendo diversos cultivos como papa, cebolla y apio; sin embargo, hoy se les cataloga de intrusos.

Omar Guerra Serrano, uno de los 33 productores afectados, explicó que el litigio lo mantienen con las fundaciones Cielo Abierto, la cual adquirió más de 26 hectáreas; y Hodas Holding, que compró cerca de 38 hectáreas. ‘Tenemos más de 40 años de poseer estas tierras’, insiste.

Explica que algunos de los productores poseen títulos de propiedad, en tanto que otros tienen derecho posesorio.

Los productores aseguran que temen ser desalojados, ya que toda su vida se han dedicado a hacer producir la tierra, y que de esta actividad dependen sus familias.

‘Nosotros vamos a pelear estas tierras hasta las últimas consecuencias’, advirtió el agricultor.

Guerra explicó que incluso llegaron a firmar un acuerdo notariado con el representante legal de ambas fundaciones, Edwin Sanjur.

En el manuscrito que firmaron los involucrados, el 25 de julio de 2011 y frente a un funcionario de la Defensoría del Pueblo y de Reforma Agraria, pactaron que las sociedades en mención segregarían los terrenos que ocupan los productores. En el documento el representante legal también se comprometía a desistir de las pretensiones de lanzamiento o desalojo, así como cualquier otra acción legal en contra de los productores.

Para sorpresa de los afectados, el día 14 de octubre de 2011 se levanta un ‘Acta De Reunión Conciliatoria’, en el despacho de la Alcaldía de Bugaba, desconociendo así —según los productores— lo pactado antes, situación que una vez más los puso en pie de alerta.

En esa reunión la fundación Cielos Abiertos desistió del proceso legal; pero, Hodah Holding y Oro de Ofir, se ratificaron en sus solicitudes.

‘Ellos desconocen la situación legal que existe sobre esos terrenos’, dijo, según consta en el acta, Julio Alberto Lasso, representante de Fundación Oro de Ofir.

Wilfredo Pittí, uno de los afectados, insiste en que la situación es preocupante. ‘Yo puedo demostrar con papeles que nunca he sido intruso’. Indica, además, que en el 2002 legalizó su propiedad; no obstante siete años más tarde, una fundación asegura que esos terrenos son de su propiedad.

¿QUÉ DICEN LAS AUTORIDADES?

Al referirse a este caso, Fabio Fransechi, funcionario sustanciador de la Autoridad Nacional de Administración de Tierras (ANATI), reconoció que algunos productores tienen títulos de propiedad de esas tierras.

‘Estas personas tienen cuarenta años de estar brindándoles la función social a estas tierras; entonces no veo cómo él puede reclamar si tienen un montón de personas de muchos años allí’, dijo. La ley es clara al señalar que tienen derecho a las tierras ‘las personas que le brindan la función social, la ocupan, la limpian, la cuidan’, agrega.

Hay que dejar claro que él, (Edwin Sanjur), firmó un acuerdo donde se estableció que iban a renunciar al lanzamiento de estas personas, quienes a su vez desistirían del proceso de prescripción que habían interpuesto. ‘Él no sabe dónde estaban sus tierras’, agregó.

‘No es una actitud de honestidad que después que nos hayamos reunido y llegado a un acuerdo, ahora se quiera desconocer y querer no aceptar lo que firmó’, sostuvo Fransechi.

Por su parte, los funcionarios de la Defensoría del Pueblo también reconocen y dan fe del acuerdo al que se llegó y se firmó entre las partes, incluso se aclaró que en la institución reposa una copia de ese documento.

‘Cómo habían comprado algo que ni siquiera sabían que había personas dentro de esas propiedades’, cuestiona la institución.

Arnoldo Candanedo, asesor legal de los productores, asegura que la génesis de este conflicto se da ya que existe una finca de 87 hectáreas, en la cual se titularon terrenos que ya no pertenecen a la misma.

Alexander Pittí, en representación de sus hermanos y heredero de su padre, procedió a venderle a la fundación Cielos Abiertos y a Hodah Holding, estas fincas, pero ‘con vicios ocultos’, explicó. ‘Yo pienso que él nunca le dijo a las fundaciones que esa finca tenía tierras que le pertenecían a otros dueños’, puntualizó.