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26 de Oct de 2020

Economía

Santeño quisiera ser

N os seduce Karen Peralta con su pegajoso tamborito ‘Santeño quisiera ser’, manifestación de una bien asentada vanidad y del particular ...

N os seduce Karen Peralta con su pegajoso tamborito ‘Santeño quisiera ser’, manifestación de una bien asentada vanidad y del particular celo de aquellos que han germinado o intimado con esta sublime región.

Mas allá de su apasionada copla, que acaricia el corazón al surcar desde Chitré el puente del río La Villa, recordando al adentrarnos en sus entrañas el espontáneo primer grito de independencia, nos trasladamos al Camelot istmeño, cuna de folclor, de torneados cerritos toscanos y de gente afable y tenaz.

El pasado sábado nos encaminamos a playa Los Destiladeros, accediéndole desde el caserío de Limón, rezagado a cuatro kilómetros de Pedasí, para la ceremonia de develación de la placa de Mantis Collection en el hotel boutique Villa Camilla, a cargo de la airosa dama Camille Saint Gilles.

Potente fusión que pocos istmeños alcanzamos vislumbrar, entre un cautivador hostal, asentado en un bosque engendrado de una baldía sabana por el manantial creativo del insigne arquitecto galo Gilles Saint Gilles y una de las colecciones, establecida en Londres, de mayor renombre mundial en hostelería de lujo, cuyo logo, conservando una desvaneciente forma de vida, refleja su mágico toque en los hoteles boutique, reservas animales y hostales ecológicos bajo su enérgica tutela.

Degustamos canapés y néctares, intercambiando reflexiones, entre otros, con Adrian Gardiner, el imaginativo sudafricano fundador de Mantis Collection en su prima visita; la simpática neoyorquina Anne Lacombe, residente eventual de las casitas de playa, con periquito al hombro rompiendo los estrictos lineamientos sobre mascotas; Jesús Silva, el dinámico Embajador de España, cuya presencia se hace ineludible en eventos trascendentales; Liriola Pitti, ex directora del Instituto Panameño de Turismo, decana autoridad del ramo presente, dada la inexplicable ausencia de sus convidados titulares y el Gobernador de Los Santos, Ing. Armando Batista, con quien intercambiamos vitales clarividencias para un venturoso turismo regional.

Una excéntrica leonada mariposa cuya emblemática estampa adornaba el atardecer en el patio, de seguro augura el rotundo éxito de la acometida.

El hechizo de Los Santos brilla en la excelencia en servicio, escaso en otros domicilios, del magnífico equipo de autóctonos peritos de esta fina hostería.

Ojalá nos sirva este lucido modelo en futuros emprendimientos atizando el caudal regional, la rúbrica de calidad y sus hermosísimas tradiciones, de forma tal que los visitantes, henchidos de afecto coreen al unísono la tonadilla ‘Santeño quisiera ser’.

COLUMNISTA