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22 de Apr de 2021

Economía

Un llamado a la razón

En este mes que se celebra el Día Internacional del Consumidor, y de cara a las elecciones del próximo 4 de mayo, hoy le hacemos un llam...

En este mes que se celebra el Día Internacional del Consumidor, y de cara a las elecciones del próximo 4 de mayo, hoy le hacemos un llamado a todos los consumidores en el país para que con juicio y responsabilidad comprendan la realidad sobre el tema de la canasta básica de alimentos y de los problemas que enfrentan los productores del sector agropecuario. El campo, ese espacio en el interior de la República que ha sido olvidado por generaciones de ciudadanos y administraciones de funcionarios, y cuya economía está fundamentada principalmente en la actividad del sector agropecuario, es hora que ocupe un lugar importante en el desarrollo del país y su economía. Para ello, la producción de alimentos debe pasar de un esquema de mera subsistencia para campesinos a una orientada a las exportaciones, que garantice no sólo la seguridad alimentaria de la población sino mayor participación en el PIB.

Esa importancia se ve desdibujada por la confusión en la definición de metas y objetivos por parte de las autoridades y el constante abandono de la actividad por parte de productores, lo cual resulta un camino fácil pero inconveniente que compromete negativamente y sentencia para siempre a un amplio segmento de la población. Todos estos factores adversos han sido multiplicados por la inhabilidad de funcionarios y productores en solucionar los problemas medulares del agro. La solución inmediata es generar la confianza en el sector y evitar que se paralicen las siembras e inversiones en el campo. Sin duda, todos tenemos la responsabilidad de crear el ambiente para incentivar la eficiencia del aparato productivo y lograr altos índices de rendimiento que nos permita competir y exportar.

Igualmente, todos debemos procurar abordar el tema de la Canasta Básica como un asunto estratégico y no meramente como un problema coyuntural o de percepción pública. De cara a esta realidad, nosotros en la Acodeco hacemos un llamado a la conciencia para que pensemos con razón y no con pasión. O los productores se reinventan y definen su papel con respecto al desarrollo del país, o desaparecen para siempre. Por un lado, el Gobierno debe ser responsable y actuar en consecuencia a la contribución del campo al crecimiento económico, la disminución de la pobreza, la convivencia social y la estabilidad política de la nación.

Y por otro, los candidatos a puestos de elección popular tienen un reto de presentar propuestas concretas para ejecutar políticas que ayuden al desarrollo del sector rural y garanticen, en primera instancia, la supervivencia de la actividad productiva y, en segunda, la seguridad alimentaria de todos los panameños.

No cabe duda que salir de la crisis actual del sector agropecuario será la gran apuesta para el próximo quinquenio. Por tanto, debemos prestar atención a lo medular y no quedarnos en la periferia viendo únicamente el tema de los precios. Al final, el alimento más caro es el que no existe, y en ausencia de una política de Estado para promover la agricultura, eso es lo que vamos a conseguir: alimentos caros porque no hay.

ADMINISTRADOR DE LA ACODECO