22 de Feb de 2020

Economía

En Canadá, el principal gasto son los impuestos

El canadiense medio dedicó un 41% de sus ingresos anuales a pagar impuestos. Alimentos, ropa y vivienda representan el 36% de sus gastos

En Canadá, el principal gasto son los impuestos
El primer ministro de Canadá, Stephen Harper, llego al poder en 2006.

Los canadienses gastan más dinero al año en pagar impuestos que en vivienda, comida y vestimenta combinados, según un estudio dado a conocer ayer.

A pesar de que el Partido Conservador del primer ministro canadiense, Stephen Harper, llegó al poder en 2006 con la promesa de bajar los impuestos, el informe dado a conocer el día de ayer por el Instituto Fraser señala que en el año 2013, el canadiense medio dedicó un 41.8% de sus ingresos anuales a pagar impuestos. Frente a esto, el gasto en alimentación, ropa y vivienda sólo supuso el 36.1%.

El Instituto Fraser, un centro de estudios canadiense de tendencia conservadora, comparó esas cifras con las de 1961 cuando una familia media dedicaba en Canadá el 33.5% de sus ingresos a impuestos y el 56.5% a alimentación, vestuario y vivienda.

Fraser dijo que en sus cálculos se incluyen tanto ‘impuestos visibles como ocultos pagados a los gobiernos federal, provincial y local’, entre ellos impuestos de renta, de nómina de sueldos, sanitarios, del valor añadido, propiedad, combustible, vehículos e importación.

El autor del estudio, Charles Lamman, dijo en el informe que ‘durante las últimas cinco décadas, la factura fiscal creció mucho más rápidamente que el costo de las necesidades básicas de forma que los impuestos consumen más ingresos que ningún otro gasto familiar individual’.

Lamman añadió que aunque ‘no hay duda de que los impuestos ayudan a financiar importantes servicios gubernamentales’, con el 42% de los ingresos dedicados impuestos, la cuestión es si los canadienses ‘obtienen el mejor valor por sus impuestos’.

Otros estudios han señalado que desde que llegó al poder el Gobierno conservador de Stephen Harper, (primer ministro) la carga fiscal del Estado canadiense se ha desplazado de las empresas, que antes pagaban más de la mitad de lo recaudado por el Gobierno, a las familias.