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02 de Mar de 2021

Economía

‘Lo más difícil fue la negociación con GUPC'

La propuesta de Grupo Unidos por el Canal (GUPC) fue $200 millones por debajo del estimado oficial

‘Lo más difícil fue la negociación con GUPC'
Ilya Espino, encargada de las obras de ampliación por la ACP.

Con el casco y chaleco de seguridad rosado que siempre la acompañan, Ilya Espino de Marotta podría señalarse como el ‘toque femenino' de la ampliación del Canal de Panamá. En un mundo tradicionalmente de hombres, ha sido capaz de mantener la supervisión de la obra con firmeza sin perder identidad y marcando estilo propio. En treinta años de trabajo en la vía interoceánica, ha pasado por diversos departamentos como dragado, astilleros, ingeniería, contabilidad y operaciones. Hoy es vicepresidente de Ingeniería y Administración de Programas.

LECCIONES APRENDIDAS EN EL PROYECTO DE AMPLIACIÓN DEL CANAL DE PANAMÁ. ¿QUÉ NO SE VOLVERÍA A REPETIR?

No cambiaría nada de la evaluación para escoger al consorcio ganador del diseño y construcción del tercer juego de esclusas, ni de cómo se hizo. La propuesta de Grupo Unidos por el Canal (GUPC) fue $200 millones por debajo del estimado oficial. Lo que sí hemos aprendido de esta ejecución es que las empresas que componen el consorcio no habían trabajado antes juntas, por lo que tuvieron muchos problemas internos para iniciar la obra, no había sinergia en las compañías, cada uno quería hacer lo suyo. Yo propondría para un proyecto futuro que las empresas que formen parte del consorcio deben haber t rabajado juntas en algún proyecto para saber si se entienden entre ellas. Aunque Jan de Nul y Cusa, que han sido contratistas del Canal por años, formaban parte del consorcio, las empresas más grandes y mayoritarias en la ecuación, Sacyr e Impregilo, dominaron las decisiones. Sugeriría que los porcentajes de participación de las empresas fueran más equitativos y hacer un tipo de reunión de entendimiento del dueño de la obra con el contratista para que desde el día uno se entiendan bien.

¿QUÉ HA SIDO LO MÁS DIFÍCIL EN ESTE PROCESO?

Lo más difícil fue la negociación con GUPC en los meses de enero, febrero y marzo de 2014, tras la paralización de la obra. Pienso que esa fue la parte más tensa, porque el problema de las filtraciones es algo que se podía resolver con números, así como se hizo que se reforzaron las estructuras con más hierro, pero cuando hay que negociar con personas es más difícil.

Las relaciones interpersonales han sido una de los aspectos más difíciles en la ejecución de la obra en distintas fases, distintos proyectos y en distintas situaciones, no sólo con GUPC, que sobresale porque fue la más relevante debido a la paralización de la obra por dos semanas.

Luego de tres meses de negociaciones para que la obra continuara y concluyera satisfactoriamente, ambas partes pudimos ponernos de acuerdo, y eso es lo más importante que se logró un punto medio a pesar de las dificultades.

¿ESTÁ EL CANAL PREPARÁNDOSE PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UN CUARTO JUEGO DE ESCLUSAS, TOMANDO EN CUENTA LA EXPERIENCIA PREVIA DE LA AMPLIACIÓN ACTUAL?

Se ha creado un grupo, que ahora que acabe la ampliación del Canal, será el encargado de analizar un cuarto juego de esclusas de ser necesario. Lo que vamos a hacer es revisar que se hizo para el tercer juego de esclusas, ver qué estudios son válidos y qué estudios hay que volver a hacer. Así fue como se inició la ampliación del Canal que estamos próxima a inaugurar. Yo empecé a estudiar la propuesta del plan maestro en 2002, cuando trabajaba en el departamento de operaciones marítimas y me llamó el subadministrador de la vía acuática, en ese momento Ricaurte Vásquez, para que formara parte del grupo que puso la propuesta de ampliación hacia el referéndum.

Hasta 2015, estuve en ese grupo y luego participé seis meses en la divulgación de la propuesta de ampliación en todo el país. Posteriormente, crearon otra oficina que iba a estudiar cómo íbamos a ejecutar la obra si el referéndum salía positivo, cuántos contratos, qué tipo de contratos, la estructura organizacional, entre otras importantes decisiones. Luego crearon la vicepresidencia de Ingeniería y Administración de Programas, dirigida por Jorge Luis Quijano, donde mi trabajo original era encargarme de toda la parte de ambiente, seguridad, control de costo, cronograma, documentación histórica y legal, funciones que ejercí hasta 2012, cuando el ingeniero Quijano reemplaza al administrador Alberto Alemán Zubieta y pasa a ser encargada de la obra.

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En 2012 asume la vicepresidencia de Ingeniería y Administración de Programas. Tiene 30 años de laborar para la Autoridad del Canal de Panamá.

De 2002 a 2005 formó parte del equipo que llevó la propuesta de ampliación hacia el referéndum y trabajó posteriormente en su divulgación.