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17 de Apr de 2021

Economía

Considerando el reemplazo de las aplicaciones ‘core'

Cada vez es más notable que las instituciones financieras migren a este tipo de plataformas para tener un funcionamiento óptimo

Considerando el reemplazo de las aplicaciones ‘core'
El primer paso es realizar un diagnostico y definición de la arquitectura.

A pesar de lo complejo y costoso que resulta cambiar un sistema core en una institución financiera, en los últimos años el mercado latinoamericano de esas aplicaciones ha estado en movimiento y se prevé que continúe la tendencia. Ante esta realidad, La Estrella de Panamá conversó con Roberto Gomes, gerente senior de EY Latin America Financial Services Advisory.

ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN

Cuándo debe considerarse el reemplazo de aplicaciones ‘core'

Las empresas sufren el riesgo operacional que se produce por la falta de soporte, la escasez de especialistas, altos costos de mantenimiento y las interrupciones por problemas de desempeño.

LAS APLICACIONES ACTUALES SON VALIOSAS Y ONEROSAS ¿QUÉ CAMINO SEGUIR?

El primer paso debe ser realizar un ‘diagnóstico y definición de la arquitectura de aplicaciones', donde se evalúe la situación actual y se diagnostiquen los principales problemas que se tienen con la plataforma de aplicaciones actual, incluyendo el core y el resto de sistemas de la organización. Puede haber aplicaciones que satisfacen los requerimientos funcionales, pero tienen serios problemas técnicos o a la inversa, que no cubren las expectativas funcionales pero a nivel técnico se encuentran muy bien.

El resultado debe ser una priorización de las aplicaciones con las acciones recomendadas dependiendo de la situación en la que se encuentren, en algunos casos se podrán remediar con ajustes menores, en otros se tendrán que migrar de plataforma tecnológica para mitigar riesgos, algunas se mantendrán como están y otras se tendrán que reemplazar.

¿POR QUÉ HAY QUE CAMBIAR EL CORE ?

Hemos observado que la principal razón para considerar el reemplazo de aplicaciones core en Latinoamérica es la obsolescencia tecnológica, desde dos diferentes puntos de vista:

1. El riesgo operacional que se produce de la falta de soporte por parte de los proveedores, de algunas plataformas o versiones sobre la que fueron desarrollados, la escasez de especialistas, que además trae consigo altos costos de mantenimiento, o las interrupciones que puede estar teniendo el sistema por problemas de desempeño.

2. La poca flexibilidad que tienen los sistemas debido a que la cantidad de adecuaciones que ya se han hecho y la obsolescencia hacen cada vez más difícil la introducción al sistema de nuevas adecuaciones, grandes o pequeñas. Las organizaciones sienten que la tecnología es un obstáculo para poder lograr sus metas de negocio. Cada vez es más difícil desarrollar un nuevo producto, hacer alguna modificación a los productos actuales, incorporar funcionalidades adicionales e incluso generar reportes especiales en respuesta a algún requerimiento regulatorio.

¿QUÉ ALTERNATIVAS HAY QUE CONSIDERAR PARA EL CAMBIO DE CORE ?

Para el caso del reemplazo de aplicaciones core , una vez acotado el alcance y los componentes a ser reemplazados, se debe proceder con la ‘Selección de Software', donde se evalúa la oferta de proveedores de software , se validan sus experiencias de implementación y se selecciona la mejor combinación de proveedor y solución que se adapte a las necesidades actuales y futuras de la organización.

El dilema de los que comienzan a considerar el cambio de aplicaciones core es si optar por soluciones líderes en los reportes de analistas de mercado como Gartner o Forrester u optar por soluciones de proveedores regionales orientadas principalmente a nuestros mercados. Seguimos viendo a ambos tipos de proveedores compitiendo y ganando por igual en procesos de selección en bancos de la región.

Los proveedores regionales han acumulado experiencia de sus implementaciones y sus soluciones se han ‘tropicalizado' a las prácticas de negocio locales y a la regulación; son soluciones probadas que cuentan con recursos experimentados, desde programadores e implementadores hasta su equipo de dirección, que no sólo hablan español sino que entienden la cultura y prácticas bancarias de nuestros países.

La inversión en recursos humanos y económicos para llevar adelante este tipo de proyectos en un tiempo razonable no es menor. En definitiva cada organización debe tomar la decisión que mejor se adapte a sus necesidades, sus expectativas de innovación y apetito al riesgo.