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18 de Oct de 2019

Economía

Arroceros piden al Gobierno pago de $10 millones en incentivos

Los productores de arroz de la región de Panamá este y de la provincia de Darién deben iniciar con la preparación de la tierra para sembrar, pero las deudas, por falta de liquidez, los mantienen en espera

En la región de Panamá este, el costo promedio de producción es de $1,800 por hectárea.

El próximo 15 de mayo, los productores de arroz a nivel nacional tendrán cinco meses y medio de no recibir el pago de $7.50 por quintal que forma parte del Pacto Nacional por el Agro, el cual data de 2014 y sumará $10 millones a esa fecha.

Ante ese hecho, los agremiados en la Asociación de Productores de Arroz de Panamá Este y Darién (Apaped) se reunieron ayer en la sede del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) con el titular del Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA), Ricardo Solís, pero no será hasta el próximo miércoles cuando tendrán la confirmación de la partida para realizar el pago.

Cesar Cruz Vega, presidente de la Apaped, lamentó el retraso en el cumplimiento de los compromisos pactados entre el Gobierno Nacional y los productores de arroz, con la compensación de $7.50 por quintal colocado en las plantas agroindustriales. ‘No es un subsidio el que exigimos, sino la cancelación pactada con el MIDA como un incentivo de producción del grano', señaló el productor.

El arrocero fue enfático al manifestar que generalmente la preparación de tierras, para la siembra se realiza a finales de mayo e inicios de junio, pero debido a que las lluvias se han presentado antes, se debe adelantar el proceso y para ello necesitan saldar las deudas con las casas comerciales que les suministran tanto las semillas como los otros insumos.

Durante el 2017, los aproximadamente 150 productores de arroz ubicados en Pacora, Alto Bayano, Panamá Este y la provincia de Darién cultivaron 22 mil quintales. Al respecto, los arroceros le recordaran a los representantes del Gobierno Nacional que requieren una instalación para el tratamiento del grano una vez cosechado.

Según Cruz Vega, ‘es lamentable que año tras año se deba reiterar las carencias del sector sin que ello provoque una acción real', lo cual ‘disminuye la posibilidad de ser autosuficientes en la producción nacional de arroz que necesita el país y garantizaría cada vez más la soberanía nacional, erradicando la importación desmedida y asfixiante para el sector', argumentó.

En otro punto, el representante de Apaped indicó que la recurrente alternancia en la dirección administrativa del Instituto de Seguro Agropecuario (ISA) repercute en la confianza y garantía del productor panameño, y en el retraso de las entidades bancarias para adquirir los montos que mantienen la seguridad económica de la producción de arroz.

Tan solo el 15% de las hectáreas de arroz producidas en el área se acercan a la cobertura del ISA.

‘Nos causa profunda preocupación la pérdida que puedan cargar los productores panameños para esta temporada. Ahora no sólo debemos combatir las plagas y las condiciones climáticas propias de nuestra actividad, sino además el terrible germen llamado importación, al cual parecen empujarnos las entidades nacionales, lo que se traduce en una producción diezmada y productores panameños con temor a cultivar el campo por falta de seguridad y compromiso en las disposiciones legislativas nacionales', comentó el arrocero de la región de Panamá Este y Darién.

DESGRANANDO

El consumo mensual nacional es de unos 600 quintales.

Cada año, la demanda de arroz en Panamá es de 7.9 millones de quintales del grano pilado, pero en el país se logran cultivar 5.7 millones. El resto —aproximadamente 2.2 millones de quintales— son importados procedentes de Estados Unidos, Guyana y Brasil.

El presidente de la Apaped recordó que ‘los compromisos económicos adquiridos con el sector industrial y que no han sido cancelados en su totalidad suponen un gran riesgo para el desarrollo adecuado de la actividad, pues no ofrecen garantías al momento de entregar nuestros cultivos y podría generar rechazos a la cosecha nacional. Que la soberanía alimentaria no es solo un compromiso de desarrollo sostenible, un pacto multilateral y diplomático para efectos cosméticos. La sostenibilidad se traduce en acciones y garantías que promuevan la confianza de los habitantes de un país. Y garantizar la producción de su alimento debería ser un compromiso inalienable para con todos los actores del engranaje agropecuario nacional'.

En tanto el gerente general del BDA informó que hace treinta días enviaron al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) una solicitud para consultar de qué partida provendrán los $10 millones adeudados, ya que se aproxima la siembra del grano, además de que los productores no logran financiamientos por parte del banco, debido a que adeudan compromisos con las casas comerciales, líneas de crédito, además del arrendamiento de terreno.

‘Hasta la fecha, el Gobierno Nacional ha pagado $30 millones a los productores en el pago del quintal, mantiene otros $5.2 millones en trámite y adeuda los $10 millones que vienen a solicitar los miembros de Panamá Este y Darién'.

Solís reconoció que la región de Panamá Este y la provincia de Darién antes no tenía una cuota representativa en el cultivo con hasta 10 mil hectáreas, pero ahora representan el 50% de la producción nacional, por lo que es vital el apoyo.

Según Solís, el proceso burocrático a seguir es que ‘primero el MEF busque la partida para el traslado, pero primero debe ser asignado el fondo presupuestario, el compromiso de la partida, emitir el pago a los molinos y que luego estas industrias efectúen el pago a los arroceros'.

La reunión, dijo Solís, también sirvió de plataforma para que el BDA extendiera el recibo de solicitudes para financiamientos por treinta días más. ‘En la reunión los arroceros también han logrado que el Banco de Desarrollo Agropecuario extienda el periodo de solicitudes de financiamientos blandos pasando del 30 de abril al 30 de mayo próximo, a fin de ayudarles a lograr la liquidez que requieren para el próximo periodo de siembra', indicó.

‘Los clientes que mantiene el BDA en la región de Panamá este y Darién son muy responsables, ya que aquellos que no se encuentran al día o tienen alguna deuda con el ISA, logran el financiamiento gracias a los acuerdos interinstitucionales para avanzar con los cultivos', acotó el banquero.