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18 de Oct de 2019

Economía

Argentina solicita ayuda financiera al Fondo Monetario Internacional

En la actualidad, Argentina sigue adquiriendo protagonismo en crisis financieras y clasifica como la segunda economía de América Latina con elevados niveles de inflación (2017: 25%), después de Venezuela

Argentina ha reportado una serie de eventos en el siglo XX y XXI que han ubicado la economía de este país en un escenario de altos niveles de incertidumbre en cuanto a su estabilidad política y solidez económica.

Durante estos dos últimos siglos, los altos niveles de inflación y las repercusiones que esta variable tiene sobre la economía han sido reportados de manera continua, según los registros históricos. Lo que se conceptualizó como la Gran Depresión de 1930 fue proseguido por diversos periodos en los que los niveles de inflación llegaron a alcanzar entre 600% (1976) y 5,000% (1989), dando lugar a una hiperinflación, que se transforma en pérdida de poder adquisitivo, extremadamente alta y tasas de desempleo elevadas.

Posteriormente, se reporta una mejora en la década de 1990. No obstante, para el año 1999 se manifiestan altos niveles de corrupción que afectan la confianza de inversionistas, sumado a las repercusiones de la crisis financiera de Rusia/Asia del Este, y la falla de servicio de deuda de aproximadamente $100 mil millones, reconocida como el incumplimiento de servicio más elevado de la historia (cronología de hechos reportada por Reuters, 2014).

En la actualidad, Argentina sigue tomando protagonismo en crisis financieras y clasifica como la segunda economía de América Latina con elevados niveles de inflación (2017: 25%), después de Venezuela, que en su más reciente reporte reveló un 2616% (información citada por noticias digitales Infobae, Argentina, 2018).

En este último escenario, se dice que una determinada economía entra en estancamiento, dado que no existe el nivel de actividad económica requerida que promueva la reactivación, y por ende, algunas medidas correctivas deben ser implementadas.

En el caso de Argentina, se decide aplicar estrategias relacionadas a política monetaria restrictiva que limiten el acceso del dinero, mediante un alza de las tasas de interés por parte del Banco Central.

En la segunda semana de mayo 2018, se ha reportado un alza del 6.75%, lo cual establece la actual tasa de interés al 40%. La medida ha sido implementada con el objetivo de cumplir la meta establecida de un 15% de inflación. No obstante, se proyectó un 20% para el cierre del año 2018.

El alza de la tasa de interés también tiene otro objetivo principal: la atracción de inversionistas extranjeros que inyecten capital a la economía. Y como toda medida correctiva tiene sus ventajas, también se presentan contras, como lo es la actual repercusión en el valor del peso argentino (ARS), el cual se ha devaluado frente al dólar de Estados Unidos (EE.UU.), registrándose el martes 9 de mayo una tasa de cambio de 23 ARS -peso argentino- por 1USD -dólar estadounidense-, mientras que, a tan solo nueve días de haber iniciado el mes de mayo, a 20 ARS por 1USD (tasas de cambio reportadas por Oanda Converter).

El actual presidente de la nación argentina, Mauricio Macri, expresa que ‘frente a la situación y de manera preventiva se ha decidido iniciar conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para obtener una línea de apoyo financiero con miras a fortalecer el desarrollo y crecimiento económico, y así evitar crisis previamente originadas en la historia del país' ( El Confidencial , 2018).

Las acciones en cuanto a la solicitud de ayuda financiera están enfocadas en solicitar una Línea de Crédito Flexible (LCF) de $30,000 millones, lo cual equivale al déficit primario reportado en el primer trimestre del año, pero la actual situación económica actual de Argentina pone en duda si esta facilidad de crédito puede ser otorgado, ya que aparte de reportar altos niveles de inflación (25%), también registra déficit fiscal, déficit de la balanza de pagos y una elevada deuda exterior.

Para que una LCF sea otorgada a un país, el FMI señala que el mismo debe de reflejar variables económicas fundamentales, marcos institucionales de política económica firmes, tener un historial sostenido de aplicación de políticas muy sólido, posición externa sostenible, cuenta de capital en la que predominen los flujos privados, historial de acceso soberano estable de los mercados internacionales en condiciones favorables, finanzas públicas sólidas para carácter precautorio, mantener reservas, inflación baja; y tal parece ser que la historia, así como la realidad económica actual de Argentina, no compaginan con estos requerimientos.

Hoy en día, la LFC le ha sido otorgada a solo tres países, entre ellos México y Colombia. A partir del período 2009 ambos tienen acceso a esta facilidad con el objetivo de reducir la exposición a riesgos globales y regionales a los que están expuestos como resultado de relaciones comerciales y financieras que mantienen a nivel mundial.

A México se le ha otorgado una renovación de acceso a $88 millones dólares, mientras a Colombia se le otorga una renovación de acceso a $11,350 millones. Ninguno de estos países ha utilizado la LCF a la fecha.

No se puede obviar el hecho de que muchos implican al FMI como uno de los promotores de la crisis financiera que experimentó argentina en el 2001, y por ende el cuestionamiento a las acciones del presidente Macri a solicitar ayuda a este organismo internacional. Por otro lado, hay quienes cuestionan que dicha acción está siendo tomada como una vía para captar los fondos que no han podido ser obtenidos por medio de la atracción de inversión extranjera.

Dada la reciente alza de las tasas de interés de la Reserva Federal de EE.UU., así como las proyectadas en los próximos meses del año 2018, es más atractiva la inversión en el país norteamericano que en el gigante suramericano.

FICHA

La autora conduce el segmento ‘Su ventana financiera' en @Estrellaonline

Nombre completo: Laritza del Rosario Lezcano Navarro

Ocupación: Consultora Financiera

Resumen de su carrera: Máster en Inversiones y Finanzas y Diplomado de Economía y Finanzas de la Universidad Queen Mary University of London. Licenciatura en Contabilidad, Banca y Finanzas de la Universidad Santa María La Antigua de Panamá. Experiencia laboral en auditoría comercial, análisis financiero e implementación de análisis cuantitativo.