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06 de May de 2021

Economía

La economía brasileña, en cuidados intensivos

La mayoría de los aspirantes a la Presidencia han centrado gran parte de sus promesas en la creación de millones de empleos para revertir ese 12.1% de paro

La economía brasileña, en cuidados intensivos
El próximo presidente deberá lidiar con la alta tasa de desempleo que atraviesa Brasil, así como con el problema fiscal que afecta a la nación sudamericana.

La economía de Brasil se aproxima al final de un periodo marcado por la peor recesión de su historia, unos índices de desempleo aún preocupantes y un déficit fiscal desbocado que el presidente que sea elegido el domingo tendrá que abordar para evitar descarrilar de nuevo.

El vencedor de las elecciones se encontrará a la mayor economía de Sudamérica estancada, con casi trece millones de personas sin trabajo y a la que le cuesta superar los efectos todavía visibles de la severa crisis de 2015 y 2016 que desplomó el Producto Interno Bruto (PIB) un 7%.

DÉFICIT

El déficit brasileño alcanzó la cifra de $123,200 millones, que representa el 7.45% del PIB del país sudamericano.

A su vez, la deuda bruta del sector público alcanzó en agosto la cifra de $1.2 millones.

Los aspirantes a la presidencia buscan resolver el tema del desempleo en Brasil, el cual ha alcanzado el 12.1%.

La mayoría de los aspirantes a la Presidencia han centrado gran parte de sus promesas en la creación de millones de empleos para revertir ese 12.1% de paro y coinciden en destacar que Brasil tiene un problema fiscal, aunque difieren en las soluciones.

Las cuentas públicas brasileñas acumularon en los últimos doce meses hasta agosto un déficit nominal —incluido el pago de intereses— de unos 503,000 millones de reales ($123,200 millones), lo que supone el 7.45% del PIB.

Ese desfase ha provocado un aumento exponencial de la deuda bruta del sector público, que alcanzó en agosto los 5,224 billones de reales ($1.2 billones), el equivalente al 77.3% del PIB, cuando en 2014 rondaba apenas el 50%.

No obstante, la paralización en los índices de consumo interno ayudó a Brasil a tener una inflación controlada que ha pasado del 10.67% de 2015 al algo más del 4% con la que se prevé que cierre este año.

Además, con el objetivo de estimular la economía, el Banco Central ha venido reduciendo de manera sostenida los tipos básicos de interés hasta situarlos en el 6.50% anual.