03 de Dic de 2021

Economía

Recordemos el bitcoin

La criptomoneda cumpla la función de medio de cambio al existir productos y servicios que son valorados en dicha denominación

Para mediados del período 2009 se introduce el Bitcoin (BTC), como criptomoneda o alternativa digital a las divisas tradicionales. Luego de casi una década, el BTC ha llegado a acaparar el interés de un número importante de individuos tanto institucionales como personas en busca de beneficiarse de las oportunidades en términos de transacciones, la tecnología que es implementada y las ganancias de capital generadas.

Acompañando a este interés, surgen de manera paulatina una serie de cuestionamientos con respecto a la apropiada categorización del BTC, regulaciones aplicables y las variaciones significativas en cuanto a su valor reportadas entre el período 2013 y la actualidad.

Los cuestionamientos en cuanto a la apropiada categorización del BTC se originan a partir de las dudas sobre si el BTC cumple o no con las características básicas de una divisa tradicional, entre estas, el uso como medio de cambio y facilitador de transacciones con poder adquisitivo considerablemente estable.

En base a estas características —considerando el uso que se le ha dado y las fluctuaciones que reporta el BTC desde su introducción a la fecha— se puede deducir que la criptomoneda cumple la función de medio de cambio al existir productos y servicios que son valorados y han sido transados en dicha denominación. No obstante, no cumple con la característica de estabilidad en términos de poder adquisitivo si se toma en cuenta que en menos de tres días el BTC ha llegado a devaluarse hasta un -9% de su valor máximo (cifras de diciembre, 2017).

A partir de estas afirmaciones, se ha manifestado que la criptomoneda debería de categorizarse más como un activo que una divisa. Y si se considera el interés por parte de los especuladores en busca de obtener mayores ganancias de capital a partir de los sentimientos y movimientos del mercado, la clasificación de activo es más apropiada.

El uso y la popularidad del BTC también ha acaparado la atención de reguladores internacionales, principalmente de aquellos relacionados en materia de finanzas. Estos han hecho llamados de atención de manera continua con respecto a las amenazas que esta alternativa innovadora impone a la estabilidad financiera de los mercados globales y sus participantes, principalmente si se considera que en sus orígenes no se implicaba el establecimiento de una regulación en específica.

Como respuesta a los llamados de atención se han realizado debates sobre el tema, entre los más recientes la agenda de las economías que componen el Grupo de los G-20 (Buenos Aires Argentina, marzo 2018), haciéndose énfasis en los riesgos que se imponen a los inversionistas, reportes de actividades ilícitas transadas a partir de la tecnología que implica el BTC, las potenciales prácticas de lavado de dinero y financiamiento de terrorismo.

Previa a esta agenda, ya para septiembre 2017 economías del G-20 con alto volumen de transacciones en criptomoneda y proliferación de infraestructura como casas de cambio ponen en práctica el endurecimiento de regulaciones. Entre estas China, Japón y Corea del Sur, siendo China la más drástica al prohibir en su totalidad el transar BTC por Yuan (CNY), llevar a cabo ofertas iniciales (ICOS) y el establecer infraestructuras de cambio de criptomonedas, sumado a un esfuerzo por ubicar establecimientos internacionales que permitan transacciones domésticas.

En cuanto a Japón, las acciones se enfocan en el establecimiento de regulaciones que resultan en 16 casas de cambio, de las cuales seis de estas han sido sancionadas a marzo 2018 por falta de cumplimiento de lineamientos establecidos.

Antes de las acciones implementadas, el CNY llegó a clasificar como la moneda que transaba en mayor cantidad versus el BTC (BTC/CNY: 60%). Hoy en día solo representa el 0.02%. A la actualidad el 38.10% de BTC es transado en dólares estadounidenses (BTC/USD), el 37.07% en Yen Japonés (BTC/JPY), el 20.01% en Won De Corea Del Sur (BTC/KRW) y el 13.82% restante es transado en las demás divisas legales a nivel mundial (cifras citadas de coinhills.com).

FLUCTUACIONES

Acorde a cifras históricas disponibles a partir de abril 2013 (coinmarketcap.com), se corrobora cómo el BTC en términos de dólares estadounidenses ha variado a la actualidad. Comparando las cifras actuales versus el mismo período 2013, se confirma una variación positiva de más de 3,000% de su valor (2013: $198.63; 2018: $6,495.84).

Durante estos cinco años, 2013 a 2018, el valor del BTC ha incrementado paulatinamente, superando los $1,000 y reportando un máximo de $19,497.40 a 16 de diciembre 2017.

Basándose en el hecho de que un número considerable de personas logran en el período 2017 significativas ganancias de capital, la atención de muchos otros inversionistas —tanto profesionales como no profesionales— es acaparada. Pero los altos valores del BTC no perduran por más de tres días, reportándose al 20 de diciembre de 2017 una baja de -9% con posteriores variaciones tanto positivas como negativas. A la fecha el BTC/USD no ha alcanzado nuevamente este máximo valor, reportándose una desvalorización de aproximadamente 67% comparado con el valor al cierre del período 2017.

Las significativas fluctuaciones así como la devaluación que ha experimentado el BTC en los últimos diez meses es atribuible a las medidas implementadas así como los anuncios de otras que se buscan introducir en cuanto a materia de regulación.

No obstante, también se atribuye la desvalorización como respuesta a la gran oferta de altcoins o alternativas al BTC que se ofrecen actualmente en los mercados. Hoy en día se confirma la existencia de más de 2,000 criptomonedas.

¿POR QUÉ INTERESA ESTE TEMA?

Las históricas burbujas financieras como la Tulipmania, el dot.com, el mercado inmobiliario, entre otras, se caracterizan por elevados precios resultado de un interés basado en tendencias y no precisamente en el estudio de fundamentos, originándose así presión en la oferta por parte de una demanda que no es sostenible eventualmente.

FICHA

La autora conduce el segmento ‘Su ventana financiera' en @Estrellaonline

Nombre completo: Laritza del Rosario Lezcano Navarro

Ocupación: Consultora Financiera

Resumen de su carrera: Master en Inversiones y Finanzas y Diplomado de Economía y Finanzas de la Universidad Queen Mary University of London. Licenciatura en Contabilidad, Banca y Finanzas de la Universidad Santa María La Antigua de Panamá. Experiencia laboral en auditoría comercial, análisis financiero e implementación de análisis cuantitativo.

Los resultados han sido pérdidas que ponen en peligro la estabilidad financiera de un importante número de personas y de instituciones conllevando a la potencial amenaza contra la estabilidad de los sistemas financieros globales.

Si bien es cierto, el BTC no tiene un valor respaldado por activo físicos sino un valor establecido por el sentimiento del mercado resultado de la limitada oferta y significativa demanda así como de las posiciones que influyentes inversionistas tomen sobre este, es necesario que se reflexione y analicen las expectativas del mercado en los siguientes períodos y las posibilidades de que se trate de otra burbuja como lo han connotado expertos en el tema.

Las cifras reportadas en los casi diez años que tiene el BTC de haber sido introducido, reflejan una evolución de su valor acompañado de significativas fluctuaciones que parecen asemejarse a las características de otras burbujas. Lo que cambia es la manera de participar en las tendencias gracias a las innovaciones en tecnología, mientras la manera de actuar o el sentimiento de las personas con respecto a los movimientos de los mercados continúa siendo similar.