Temas Especiales

20 de May de 2022

Economía

¿Qué hacer con la institucionalidad en este país?

La institucionalidad exige hoy más que nunca, del esfuerzo entre todos los sectores nacionales, para cambiar la cultura política y el manejo que ha tenido el Estado

Por la experiencia acumulada a través de más de 40 años como servidora pública, lo que hice como un honor, me atrevo a expresar algunas consideraciones sobre el tema de la institucionalidad, crucial en estos momentos decisivos en Panamá.

La institucionalidad, entendida como un atributo básico y fundamental del Estado de Derecho en un país, y traducida como el conjunto de normativas y facultades gubernamentales, administrativas, constituyentes, legislativas y judiciales, exige hoy más que nunca, del esfuerzo entre todos los sectores nacionales, para cambiar la cultura política y el manejo que ha tenido el Estado. De no hacerlo, continuará el debilitamiento de la estructura y el sistema legal panameño, afectando el diseño y la ejecución de las políticas públicas y programas de las entidades públicas, dado que es una obligación y un deber administrar bien el Estado, guiar la conducta de los ciudadanos y facilitar el desarrollo económico y la paz social.

No se puede pedir a la población que honre la gestión de un gobierno, si no hay una corresponsabilidad de las autoridades, llamadas a aplicar, cumplir y respetar las regulaciones y el ordenamiento jurídico, de manera que se propicie la convivencia e interacción con la sociedad, sobre la base de principios de justicia, eficiencia, trasparencia y compromiso con el bien común.

Los que administran programas de salud, educación, cultura, economía, finanzas públicas, entre otros, deben hacerlo correctamente, con decisiones político-administrativas transparentes y con participación ciudadana. Uno de los peligros más latentes, es que cada vez más, los gobiernos con la excusa y la necesidad de invertir en infraestructura pública, embarcan el país, a través de un vertiginoso aumento de la deuda pública, que nos atrapa, compromete el futuro y agudiza la crisis social.

Hace falta un enfoque integral del Estado, que se oriente y tome en cuenta la situación antes descrita, la cual sin duda, afecta a todos e impacta nuestra identidad nacional. Se acrecienta el drama de la desigualdad y por la falta de conciencia crítica, se muestra un Panamá conformista y tolerante.

‘No se puede pedir a la población que honre la gestión de un gobierno, si no hay una corresponsabilidad de las autoridades',

ALMA MONTENEGRO DE FLETCHER

ABOGADA

Hay que recordar que de acuerdo con organismos internacionales y entes locales que se dedican al análisis del desempeño de la economía, de la población económicamente activa, hay un gran porcentaje que se encuentra subsistiendo en actividades informales y en términos globales, enfrenta retos asociados a la carga impositiva, acceso al mercado laboral y a otros factores socioeconómicos, que inciden en el crecimiento y desarrollo del país.

Si persisten instituciones débiles, con marcos legales modificados para acomodar la gestión pública, en beneficio de los gobernantes de turno, estaremos contribuyendo a fertilizar el germen de la corrupción y el uso ineficiente de los recursos públicos, lo cual nos empobrece y menoscaba la calidad de los servicios que se prestan a la población.

Pareciera que no sabemos quienes somos, ni hacia dónde debemos ir. Este país tiene suficiente riqueza y no hay razón para la vergonzosa pobreza y la impúdica desigualdad existente.

Ante la actual contienda electoral que se avecina, sugerimos a los que cuentan con experiencia en la gestión pública, la fortalezcan, perfeccionen lo que esté bien y eviten continuar con las improvisaciones. A los que no la tienen, a que la estudien para que no cometan los errores de los gobernantes anteriores y así, puedan dirigir este país con honor, responsabilidad y ética. Tenemos que salvaguardar los intereses de nuestro terruño y trabajar por un desarrollo humano sostenible y digno para todos, ¡Por un mejor Panamá!