Temas Especiales

28 de Nov de 2020

Economía

Acciones de consumo

Cada uno de los siete mil millones de habitantes del mundo debe tener cuidado con sus hábitos para no afectar más al planeta

Realmente, no nos ponemos a pensar en las acciones de consumo que inciden en nuestra economía doméstica a manera particular y mucho menos en la forma como afectamos de manera general al entorno, incluso al planeta. Una mirada al espacio exterior, a la región del universo, que se encuentra más allá de la atmósfera terrestre, nos lleva a considerar que a pesar que exista la posibilidad de que estamos acompañados, solo nosotros nos podemos salvar, no podemos esperar una ayuda externa, las acciones de consumo debemos ejercerlas cada consumidor de los siete mil millones de habitantes del planeta que de alguna manera directa o indirecta ocasionó el problema ambiental con nuestras acciones de consumo.

Empezaremos desde el pre-consumo, basado en la prevención, y partiendo de allí, cada consumidor es parte de la solución al problema de la basura, evitando y reduciendo al momento del consumo todo aquello que después no podrá reutilizar o reciclar con lo cual toma acción post-consumo. Esta acción ha estado dirigida a los programas de acopio, separación en origen y reciclaje de los envases y embalajes post-consumo, para evitar enviarlos a los vertederos. Sin embargo, estas acciones presentan las siguientes limitaciones:

1. No son preventivas, pues la cantidad de residuos generados no es un problema mientras sean reciclados, sin embargo, se generan más de lo que se reciclan.

2. No crean conciencia crítica en el consumo, respecto de posibilidades de minimización de residuos y de la necesidad de hacer uso eficiente de los recursos, ya que el hábito en el consumo desmedido nos está costando superarlo.

3. Hoy enfrentamos una realidad: Lo que se compra, consume, usa, quema o se bota, puede establecer la diferencia entre un futuro con un medio ambiente saludable, o una destrucción de la naturaleza a rapidez asombrosa.

De esta manera, un consumidor con conciencia crítica en el consumo se informa para elegir cada vez que sea posible, evita el uso de envase y embalaje; así, si está forzado a llevar un envase o embalaje, entonces elegirá aquel que reduce su tamaño y complejidad; simultáneamente con lo anterior, analiza que debe considerar que el envase o embalaje en su etapa post consumo se pueda reutilizar y si ello no es posible, la idea es que se pueda reciclar.

Una de estas acciones pre-consumo están contempladas en la Ley 1 de 2018 que promueve el uso de sus propias bolsas reutilizables cada vez que vaya de compras. Evite los productos cuya presentación sea empaquetada con mucho plástico, papel, etc., rechace los productos, frutas, verduras o carnes que vengan en bandejas de plástico, ¡no las necesitan! y, además, si las seleccionas naturalmente, es mejor. Al ir al supermercado, las frutas y verduras grandes como: el plátano, la piña, la sandía, no necesitan bolsas para pesarse o llevárselas a casa, ¡Evítelas!, así como los vasos y platos desechables y sustitúyalos por los de vidrio o plástico reutilizable.

Estas son acciones de consumo que cada ciudadano puede ejercer para dejar la huella ecológica a las próximas generaciones.

ABOGADA