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18 de Oct de 2019

Economía

Capac recibe con beneplácito aumento de cobertura preferencial

El Consejo de Gabinete propuso un proyecto de ley que eleva la cobertura de intereses preferenciales a quienes compren viviendas por primera vez

Héctor Ortega, presidente de la Capac.

La Cámara Panameña de la Construcción (Capac) recibió ayer con beneplácito la decisión del Gobierno de aumentar la cobertura del interés preferencial para la compra de nuevas viviendas, decisión que, según los representantes de esta organización, ayudará a reactivar el sector y la economía nacional.

El presidente de la Capac, Héctor Ortega, manifestó que esta iniciativa ha sido una de las aspiraciones que ha promovido el gremio para reactivar el sector de la construcción, que lleva unos años en franco decrecimiento.

La propuesta, aprobada por el Consejo de Gabinete el pasado martes y que será enviada a la Asamblea Nacional, establece que las viviendas con un precio de hasta $120,000 mantendrán el interés preferencial de 4% y crea dos nuevos segmentos en los que aplica ese beneficio.

Para las viviendas con precio de $120,001 a $150,000, el interés será de 2%, y de 1.5% para las que cuestan de $150,001 a $180,000.

El proyecto de ley mantiene la exoneración total de interés para las viviendas inferiores a los $40,000.

Gran parte de esta ley es para promover la compra de vivienda y facilitar a los panameños profesionales o matrimonios jóvenes poder adquirir una vivienda en la ciudad de Panamá a un costo accesible, con el atenuante de subsidio en los primeros cinco años de la hipoteca, aseguró el líder empresarial.

El proyecto que modificará la Ley de Interés Preferencial -que data de 1985- aliviará el monto de las hipotecas, contribuirá a la planificación urbana, ayudará a reducir el inventario de apartamentos y casas existentes, y reactivará la industria de la construcción, puntualizó Ortega.

La normativa es retroactiva para los proyectos que ya están construidos durante los referidos rangos, una vez sea aprobada en la Asamblea Nacional.

Por su parte, el presidente de la Asociación Panameña de Corredores y Promotores de Bienes Raíces (Acobir), Luis Eduardo Pimentel, indicó que con el mercado comprimido como está y con la sobreoferta inmobiliaria existente, la expectativa es grande en cuanto a las modificaciones a la normativa.

No obstante, reconoció como positivo el beneficio que puede llevar a las familias panameñas y aplaudió al gobierno entrante por la iniciativa.

El presidente de la Capac, por otro lado, consideró también como positivo el proyecto de ley sobre asociación público-privada, ya que es un vehículo de financiamiento para resolver temas de infraestructura y servicios para los panameños, en el cual el sector privado solventa parte de la inversión estatal.

Asimismo, resaltó la importancia de las modificaciones de la ley de contrataciones públicas, que también se presentó a la Asamblea Nacional y que le dará la oportunidad a las empresas panameñas de competir y no ser excluidas en los actos de licitación en proyectos de alto perfil en los que solo las grandes compañías internacionales pueden cumplir ante los parámetros que se solicitan.

El líder de la Capac dijo que uno de los problemas que afronta el sector construcción es el relacionado a la burocracia y la tramitología, que le impide ser más competitivo y que incide en el costo de una obra.

Reconoció las iniciativas que se han visto en los primeros 60 días del actual gobierno en función de crear direcciones de innovación en cada entidad, lo cual calificó como una ‘buena ruta' para resolver el problema burocrático en las instituciones estatales.

Abogan por los bancos

Para el consultor Osvaldo Lau, miembro de la directiva de Acobir, la Ley 3 de 1985 que concede préstamos con intereses preferenciales no es justa ni equitativa con las instituciones financieras al plantear que desde la fecha en que fue creada hasta el presente sólo conceden beneficios a los compradores, rebajándole la tasa de interés.

Indicó que el problema de esta mecánica es que esos intereses que los bancos conceden a los que compran viviendas y que no cobran con los llamados tramos preferenciales, las instituciones financieras tienen que declararlos como renta gravable dentro del periodo en que concedieron los préstamos. No obstante, el reembolso que los bancos esperan y que debe darle el Estado no se hace sino hasta tres o cuatro años después, explicó el consultor.

Sustentó que esta anomalía crea un desfase en el dinero, que es la mercancía de los bancos y que no lo tienen, y tras eso han tenido que pagar los impuestos sobre la renta y el complementario.

‘No es justo que le estén cobrando impuesto a los bancos y todavía los bancos no reciben este dinero, que es su mercancía', alegó Lau, al sostener que lo equitativo es que los bancos declaren esos intereses como renta gravable en el periodo en que el Estado le reembolsa en sus tramos preferenciales.