15 de Oct de 2021

Economía

Especulación en insumos agrícolas sube costos, productores piden intervención

Los productores de Tierras Altas sostienen que les han subido hasta un 40% en el precio de abonos, fertilizantes y semillas, entre otros

tomatero
Los productores agrícolas han percibido un aumento generalizado de los precios de los insumos que no se producen en Panamá.Cedida

La especulación en el precio internacional de los insumos agrícolas en medio de la pandemia ha llevado a los productores de Tierras Altas, en la provincia de Chiriquí, percibir un alza en el costo de producción por hectárea, lo que les está restando oportunidad de ganancia a los productores y por ende podría representar un alza en el precio a los consumidores.

El costo de producción de una hectárea varía por el tipo de cultivo, abonos, fertilizantes, semillas y maquinaría, entre otros insumos que se utilicen. Sin embargo, la mayoría de estos no son producidos en Panamá, lo que hace dependiente a los productos, según explicó a La Estrella de Panamá, Augusto Jiménez, integrante de la Asociación de la Comunidad Productora de Tierras Altas (ACPTA),

Según Jiménez, el problema radica en la especulación y el oligopolio mundial de los insumos agrícolas, los que vienen encareciendo la actividad a donde Panamá se afecta por no ser productor de los mismos insumos ni materias primas.

A manera de ejemplo, Jiménez explció que durante el primer trimestre de 2020, el precio del abono 12/24 —uno de los básicos en la producción agrícola— se adquiría en Panamá entre $24 y $25. No obstante, ahora los productores pagan por el mismo producto hasta $40, lo que representa un alza del 40% aproximadamente en uno de un conjunto de insumos.

El incremento afecta todos los cultivos. En Tierras Altas, producen el mayor número de hortalizas y vegetales que se consumen en el país. Entre ellas están papa, cebolla, lechuga, repollo, zanahoria y remolacha, entre otras.

El representante de la APCTA asegura que no están buscando un subsidio por parte del Gobierno Nacional, pero que haga respetar la seguridad alimentaria y jurídica, que cumpla con las normas técnicas (Copanit) y las normas fitosanitarias, y con la Cadena Agroalimentaria o Ley 49, para garantizarle desde el campo productos de primera necesidad y de calidad a los consumidores.

Según Jiménez con lo anterior se garantía la producción nacional que, en momentos de pandemia, la población no se vio en la necesidad de salir a las calles a exigir comida. Aseguró que los productores pueden hacer más por menos, ya que buscan la forma de invertir en tecnología y sistemas de producción de mayor rendimiento.