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25 de Ene de 2022

Economía

FAO alerta sobre el 'empeoramiento' del estado de los recursos del suelo, la tierra y el agua del planeta

Esta situación supone dificultades  para alimentar a una población mundial que se prevé de casi 10,000 millones de personas en 2050, advierte el organismo

Un agricultor trabaja la tierra.
Un agricultor trabaja la tierra.Cedida

Un nuevo informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) alertó sobre "el empeoramiento del estado de los recursos del suelo, la tierra y el agua del planeta y las dificultades que ello supone para alimentar a una población mundial que se prevé de casi 10,000 millones de personas en 2050".

"En la actualidad, las presiones sobre los ecosistemas del suelo, la tierra y el agua son intensas y  muchos de estos ecosistemas se encuentran en una situación crítica", advirtió el director general de la FAO, Qu Dongyu, en el prólogo del informe de síntesis, titulado "El estado de los recursos de tierras y aguas para la alimentación y la agricultura: sistemas al límite (SOLAW 2021)".

“En este contexto, está claro que nuestra seguridad alimentaria futura dependerá de la protección de nuestros recursos de tierras, suelos y aguas”. “Los modelos actuales de producción agroalimentaria no están resultando sostenibles”, lamentó el director general en el discurso que pronunció en la presentación.

Sin embargo, "los sistemas agroalimentarios pueden ser decisivos para aliviar estas presiones y contribuir positivamente a lograr los objetivos en materia de clima y desarrollo”, añadió Dongyu.

Según el estudio, "si seguimos en la trayectoria actual, para producir el 50 % más de alimentos que se necesitan se podría tener que aumentar la extracción de agua destinada a la agricultura hasta un 35 %. Ello podría crear catástrofes ambientales, aumentar la competencia por los recursos y provocar nuevos problemas sociales y conflictos".

Dentro de los principales problemas identificados están: la degradación del suelo inducida por el ser humano afecta al 34 % —esto es, 1 660 millones de hectáreas— de las tierras agrícolas; más del 95 % de nuestros alimentos se producen en la tierra, pero hay poco margen para ampliar la superficie de tierra productiva.

Además,  las zonas urbanas ocupan menos del 0.5% de la superficie terrestre del planeta, pero el rápido crecimiento de las ciudades ha tenido una repercusión considerable en los recursos de tierras y aguas, al contaminar e invadir tierras agrícolas de buena calidad que son esenciales para la productividad y la seguridad alimentaria.

Peor aún, el uso de la tierra per cápita disminuyó un 20 % entre 2000 y 2017; y la escasez de agua pone en peligro la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible del mundo, y amenaza a 3 200 millones de personas que viven en zonas agrícolas.

La FAO señaló que ante la limitación de tierras arables y recursos de agua dulce, es "vital ampliar rápidamente la escala de la tecnología y la innovación. Debemos reforzar la arquitectura digital necesaria para proporcionar datos básicos, información y soluciones basadas en principios científicos para la agricultura que aprovechen al máximo las tecnologías digitales y que sean resistentes al clima".

Dijo que la gobernanza de la tierra y el agua debe "ser más inclusiva y adaptativa" para beneficiar a millones de pequeños agricultores, mujeres, jóvenes y pueblos indígenas. "Ellos son los más vulnerables a los riesgos climáticos y otros riesgos socioeconómicos y los que más sufren la inseguridad alimentaria", afirmó.

Por ende "es necesario que la planificación sea más integrada a todos los niveles. Asimismo, las inversiones en la agricultura se deben reorientar para obtener beneficios sociales y ambientales".

Este lunes, 13 de diciembre, durante la presentación de los resultados de los diálogos nacionales y sub nacionales que se realizaron en el país sobre los sistemas alimentarios sostenibles “Cerrando Brechas para la Seguridad Alimentaria”, el ministro de Desarrollo Agropecuario, Augusto Valderrama, lamentó que  en todo el mundo existan áreas ligadas fundamentalmente al sector agropecuario y a la producción donde cada vez se ve "más pobreza y desigualdad por falta de servicios básicos, analfabetismo, falta condiciones elementales para la seguridad y la vida en la sociedad".

En ese sentido, calificó de "preocupante" el informe de la FAO donde se presentan los análisis y las previsiones que hacen para la región de Latinoamérica para los próximos años, donde se prevé "aumentará el hambre y la miseria en estos países, producto de la pandemia, por lo que hay trabajar entre todos para buscar la equidad y la estabilidad social".

Y es que para la FAO, la sostenibilidad de los suelos, las tierras y las aguas constituye la base de los sistemas agroalimentarios resilientes. Así, "el uso sostenible de estos recursos es fundamental para lograr los objetivos de adaptación al cambio climático y mitigación de sus efectos. Por ejemplo, el uso racional de los suelos puede por sí solo absorber una tercera parte de las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de las tierras agrícolas".

Cabe destacar que la FAO trabaja para promover planteamientos coherentes en relación con la gestión sostenible del suelo, la tierra y el agua, a fin de alimentar a una población en crecimiento. Entre ellos se cuentan la seguridad alimentaria, la salud y la nutrición de las personas, la calidad y la gobernanza del agua y la gestión de los sistemas de producción de los alimentos, la provisión de servicios esenciales de los ecosistemas agrícolas y la conservación de la biodiversidad, y la adaptación al cambio climático y la mitigación de sus efectos.

Por medio de asociaciones, proyectos, estudios y el intercambio de información, la FAO ayuda a aumentar la comprensión de las relaciones biofísicas y socioeconómicas que existen entre los recursos de tierras y aguas. Estas relaciones son vitales para lograr una mejor producción, una mejor nutrición y un mejor medio ambiente que conlleven una vida mejor.