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21 de Ene de 2022

Economía

La productividad del país decae a niveles negativos

Instan a los empresarios, trabajadores y autoridades gubernamentales a tomar los correctivos necesarios

La productividad del país decae a niveles negativos
La productividad del país decae a niveles negativos

La productividad o productividad total de los factores (PTF) han venido registrando niveles negativos por tercer año consecutivo. Los resultados profundizan el deterioro de la productividad que se ha venido observando en los años recientes, en que el factor productividad contribuía menos a explicar el crecimiento del producto interno bruto (PIB), advirtió el Centro Nacional de Competitividad (CNC).

“Esta situación es de preocupación del CNC y por ello sus causas deben ser analizadas por los empresarios, trabajadores y autoridades gubernamentales para tomar los correctivos que sean necesarios”, expresó Irvin Halman, presidente del CNC.

El Centro explicó que la productividad o PTF se interpreta como una medida de la eficiencia con la que se utilizan los factores capital y empleo, así como el mejoramiento o cambio tecnológico que puedan aumentar las capacidades de estos, impactando positivamente las posibilidades de producción del país.

Mencionó que ha venido calculando la PTF utilizando una metodología que permite cuantificar el crecimiento económico, desagregando los aportes que hacen respectivamente el empleo y el capital, para entonces calcular por residuo el componente correspondiente a la PTF.

“Esta información ha sido aportada por el CNC como insumo técnico ante la Comisión Nacional de Salario Mínimo”, explicó el Centro.

El ejercicio para Panamá es de 2006 a 2020, donde la suma acumulada de los factores correspondientes al empleo, capital y productividad dan como resultado el crecimiento del PIB del país para cada año incluido en la muestra. También se aprecia la evolución de los aportes de cada factor, donde, por ejemplo en 2007, el aporte de la productividad fue uno de los más altos en potenciar el crecimiento económico, llevándolo a cifras de dos dígitos.

El Centro aclaró que 2020 es un año que por la crisis de la pandemia de la covid-19 se considera un “cisne negro” o un año atípico.

Roger Durán, analista económico del CNC, enfatizó que el ritmo de crecimiento se ha desacelerado y estuvo vinculado a la caída en el capital físico y la productividad, y a la vez que el insumo trabajo se desaceleraba debido a cambios estructurales en el mercado laboral.

Indicó que el debilitamiento del trabajo como insumo proviene de los bajos niveles de escolaridad en diversos sectores de la economía, la baja calidad de la educación y la inadecuada formación para hacerle frente a las cambiantes demandas del mercado. “La transformación estructural provino de cambios en el patrón de crecimiento y en restricciones en nuestro sistema laboral”, dijo.

En el año 2020 en que hubo un decrecimiento económico del 17,9%, de acuerdo con el CNC, el único factor que aportó positivamente fue el capital físico o inversión que fue impulsada por todas las adecuaciones que realizaron en infraestructura para afrontar la crisis sanitaria y otros proyectos que operaron durante 2020.

Además, el CNC subrayó que la naturaleza de la crisis afectó tanto en la oferta como en la demanda, por las restricciones sociales que había generado la suspensión, total o parcial, de las actividades productivas. Los cierres parciales o totales de las empresas se tradujeron en reducción o suspensión del personal, haciendo casi imposible producir y mucho menos eficientemente, mostrando cifras de productividad de -14,5%.

Declaró que los cambios estructurales en los últimos años surgen al desplazarse los sectores motores hacia la logística, turismo, y se incorpora la minería, reduciéndose el impacto de la construcción, comercio, manufacturas y agricultura en el crecimiento, aunque dichos sectores continúan siendo importantes. Los nuevos sectores motores han requerido de mano de obra más especializada.

“Al ser la logística y la minería menos intensiva en mano de obra, estas generan menos empleos. La falta de competencias, junto con aumentos en salarios reales por encima de la productividad a partir de 2014, han incentivado el uso del capital físico. Por lo tanto, la tasa de desempleo ha ido en aumento. La tendencia del desempleo continuará, indistintamente si el crecimiento se acelera o no, a menos que aumenten las contribuciones del capital físico y trabajo y se mejore la productividad de ambos factores. El aumento de la productividad es la única forma de mantener un crecimiento económico sostenible e inclusivo”, manifestó el CNC.