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16 de May de 2022

Economía

Gobierno afina estrategia para la implementación de Presupuesto Basado en Resultados

Entre finales de febrero y principios de marzo se planea presentar en la Asamblea Nacional un proyecto de ley general de administración presupuestaria con carácter sustantivo

Panorámica de rascacielos Panamá
Tras varios años rezagado, el gobierno panameño está enfocado en  hacer más eficientes los recursos presupuestarios a través de la implementación del PbR.Archivo | La Estrella de Panamá

El Gobierno Nacional de Panamá inició este lunes, 21 de febrero, una jornada de sensibilización para la implementación del Presupuesto Basado en Resultados (PbR), una metodología que permite mejorar la calidad del gasto público y promover una adecuada rendición de cuentas, de la mano de las Naciones Unidas.

La jornada se realizó con el tema ¿Dónde estamos en Panamá?, como punta de lanza de la Dirección de Presupuesto de la Nación y del Ministerio de Economía y Finanzas para entrar en un proceso de implementación de Presupuesto Basado en Resultados en la República de Panamá. Se plantea la modificación de la ley de presupuesto.

El evento contó con la participación del ministro de Economía y Finanzas, Héctor Alexander, el director de Presupuesto, Carlos González y la economista del Programa de las Naciones Unidas, Giovanna Donado, entre otros.

En declaraciones a los medios, Alexander dijo que el PbR permite facilitar la vinculación de los planes estratégicos del Gobierno Nacional, con una orientación y articulación hacia el cumplimiento de los objetivos.

“Las finanzas públicas son un instrumento, no un objetivo per sé, un instrumento para lograr la mayor tasa de crecimiento y desarrollo de un país”, apuntó el titular de Economía y Finanzas.

Al mismo tiempo, aseguró que con la implementación del PbR se puede hacer más con el mismo presupuesto, pues en el sector público mientras mejor es la calidad de las inversiones y del gasto público en general, más se puede lograr.

“Con un mismo presupuesto en la medida en que lo sabemos gastar de acuerdo con las prioridades nacionales en esa misma medida vamos a poder lograr mucho más para el país. Es correcto, muy importante gastar los recursos, muy importante invertir en esas inversiones que desde el punto de vista de rentabilidad social son las más importantes”, sostuvo Alexander.

Hacia el camino de la implementación del PbR

González explicó que el PbR es un proceso que tiene ya más 30 años de estarse registrando en Europa; en América Latina inició hace más de 20 años y en Panamá se trató de implementar hace más de 15 años, pero “el esfuerzo no fue suficiente y de alguna manera nos quedamos rezagados, y eso tenemos que reconocerlo”.

En ese sentido, Donado resaltó que la jornada de este 21 de febrero tuvo como objetivo sensibilizar a los servidores públicos sobre todo a los encargados de la planificación y la presupuestación sobre la importancia de la implementación de esa mirada hacia los resultados de la política pública y de que el presupuesto permita financiar estas políticas públicas de cara al ciudadano para mejorar su calidad de vida.

Donado indicó que con esto Panamá se pone al día en una norma internacional de acercar su presupuestación para ganar en términos de calidad del gasto público y en estos momentos hizo  un llamado a las instituciones públicas precisamente para acompañar el proceso de implementación.

“La idea es que a partir de este esfuerzo y entendiendo lo ocurrido con la pandemia, sea posible que el presupuesto armonice los procesos de calificación y las políticas públicas y realmente se ocupe de financiar lo que es importante para atender las asimetrías sociales”, expresó Donado.

Tal y como lo mencionó González, la economista dijo que el PbR tiene más de 20 años de estar implementándose en la región; y países como Chile y Colombia desde la década del noventa entraron en esta etapa de implementación, mientras que Panamá tiene como 15 años de recibir apoyo internacional y financiar iniciativas para entrar en este proceso de implementación de PbR, y ha crecido.

Mencionó que la ley de Resposabilidad Social Fiscal del año 2008, por ejemplo, ya incorpora elementos de una mirada desde la planificación para que las finanzas públicas puedan acompañar el esfuerzo de financiar estas políticas.

Sin embargo, en este momento, la administración se compromete y el Programa de las Naciones Unidas acompaña este proceso para entrar en una fase activa de PbR a partir de doce pilotos que van hacer una transformación de sus estructuras programáticas para que sea posible que se financie lo prioritario, pero también que el ciudadano que tenga la capacidad de entender mejor y con más claridad el presupuesto, con este enfoque donde es posible medir los resultados.

González adelantó que para retomar la implementación del PbR, en los próximos días presentarán al Consejo de Gabinete un proyecto de ley de modificación sobre cómo se hace el presupuesto, para luego llevarlo a la Asamblea Nacional entre finales de febrero y principios de marzo del presente año.

El alto funcionario explicó que lo que se está planteando es una ley general de administración presupuestaria que le dé un “carácter sustantivo”, puesto que la actual “es adjetiva. Todos los años hay que aprobarla y todos los años hay que hacer cambios, lo que crea un espacio que le da mucha flexibilidad y a veces le resta consistencia (al presupuesto)”, explicó González.

"La norma, el marco normativo, en sí sería ya una ley permanente que se revisaría, entonces sí cada tres o cuatro años, según las evoluciones de las administraciones, añadió el director de Presupuesto.

González explicó la metodología tiene un proceso que hay que aprender y lo que se pretende es que en el año 2023 se pueda iniciar como una especie de plan piloto donde estén al menos todos los ministerios, en el 2024 se incorporaría a todas las instituciones descentralizadas y si se puede en el presupuesto 2025 a todas las empresas intermediarias financieras

Subrayó que con esta estrategia lo que se está buscando es hacer más eficientes los recursos presupuestarios, pero además focarlizar el esfuerzo del gobierno en cerrar las brechas de pobreza, de diferentes géneros, y en cuanto a la calidad del ambiente.

“Estamos diciendo es hacer más o menos, pero en pro de las grandes necesidades”, afirmó González, añadiendo que al ser más eficientes lo que se lograría y lo que están tratando es un mayor ahorro corriente en las operaciones del gobierno.

“Eso permitiría que los propios recursos del gobierno permitan financiar más inversiones y de esa manera dependeríamos menos de un financiamiento grande”, sostuvo González.

Alexander, por su lado, reconoció que en el tema de implementación del PbR, a Panamá todavía le “falta bastante” por hacer, sin embargo, resaltó que en el año 2020-2021, la actual administración de Gobierno tuvo dos grandes objetivos: cuidar la vida y salud de los panameños y el Panamá Solidario.

González explicó que durante la pandemia fue necesario un financiamiento extraordinariamente alto porque Panamá no tiene, a diferencia de otros países, una política monetaria autónoma, es decir, no emite papel moneda, así que la única fuente de resolver los problemas son los recursos propios y el financiamiento.

“Había un reto muy grande, salvar vidas y ayudar a las familias que en el medio de esa pandemia al inicio nadie sabía a qué nos enfrentábamos, pero sí sabíamos que iba haber familias que iban a perder su empleo, y que no iban a tener la fuente de ingresos para sostener las necesidades básicas...”, apuntó González.

Alexander precisó que para cuidar la vida y salud de los panameños y el Panamá Solidario se asignó más del 10% del presupuesto del sector público no financiero, lo cual a su consideración va en la dirección del mecanismo de PbR y es la forma en como Panamá se está recuperando con una velocidad bastante fuerte respecto a otros país del mundo.

Precisó que solamente durante los nueve primeros meses del año pasado (2021) la economía del país creció casi 15%, la ocupación aumentó en 6.9% y la ocupación formal en 13.4%, una recuperación “muy interesante del país”.

Sin embargo, todavía “tenemos grandes retos por delante -que tienen que ver con la pobreza, inclusión de ingresos, educación, etcétera-, incluso desde antes del covid-19. Lo importante es cómo vamos a hacer frente a la meta que debemos lograr en los próximos meses”.

Para finalizar, Donado lanzó un llamado a los servidores públicos para abrirse a este cambio cultural, medirse en  un proceso complejo en el que el servidor público no debe sentir que este ejercicio de  medición es para juzgar las actuaciones  del Estado sino que permite tomar decisiones para que cambie cada año, en cada vigencia del ejercicio presupuestario nuevo se pueda ser más eficientes en la calidad de los bienes y servicios  en función de lo que la población debe percibir  como un cambio social a través de los esfuerzos que financia el Estado