Omar Jaén:

‘Si no hubiera transitismo, esto sería como Haití’

  • 05/01/2026 06:01
El geógrafo, historiador y miembro del equipo negociador de los Tratados del Canal habla sobre la reversión del Canal, minería, educación y la mentalidad del panameño.

El geógrafo, historiador y negociador del Tratado del Canal de Panamá, Omar Jaén Suárez, compartió su perspectiva sobre la vía interoceánica a 26 años de su reversión a manos panameñas, sus desafíos actuales y la soberanía nacional en una entrevista con Xinhua. El intelectual también compartió su opinión sobre otros temas de interés nacional con La Decana.

Xinhua - ¿Qué significa el Canal para Panamá 26 años después de la reversión?

El aniversario 26 de la transferencia del Canal a la República de Panamá tiene un valor mucho más que simbólico. Representa el control por parte de Panamá del principal instrumento de aprovechamiento de la posición geográfica, nuestro mayor recurso natural que ahora explotamos para el provecho de Panamá y también para beneficio del mundo que lo utiliza. Actualmente, el Canal de Panamá contribuye con el 5% del PIB anual de la República de Panamá, que además recibe ingresos extraordinarios destinados al presupuesto general del Estado, para el desarrollo social de su pueblo.

Recordemos que según los Tratados Torrijos-Carter de 1977, el 1 de octubre de 1979 con su puesta en vigencia la República de Panamá recuperó el pleno ejercicio jurisdiccional de su soberanía sobre la antigua Zona del Canal que desapareció ese mismo día. También ese día se transfirieron a la plena propiedad de Panamá 64% de las tierras y aguas de la antigua Zona del Canal, lo que comprendía los dos puertos terminales, Balboa y Cristóbal, el Ferrocarril de Panamá y otros sitios poblados civiles y militares. Los 21 años siguientes fueron dedicados a asegurar una transferencia ordenada y acordada en el Tratado del Canal de Panamá, no traumática, del resto de las propiedades inmuebles, y, finalmente, del mismo Canal el 31 de diciembre de 1999.

Xinhua - ¿Cuáles son los desafíos actuales del Canal?

Los desafíos actuales del Canal de Panamá son diversos. Mencionemos tres.

Primero, los físicos, técnicos. Recordemos que el Canal es una obra fluvial (ríos canalizados), mediante la cual varias esclusas elevan y/o descienden las naves desde o hasta un lago cuyo espejo de agua está a 27 metros sobre el nivel del mar. Así se permite el paso de naves entre el Atlántico y el Pacífico. En consecuencia, debe asegurar suficiente agua para el paso de más naves por sus esclusas, especialmente durante los períodos de sequías, cada vez más frecuentes causadas por el cambio climático. Para lograrlo, la Autoridad del Canal de Panamá, agencia gubernamental independiente, tiene el proyecto de construir nuevos embalses fluviales, especialmente el de Río Indio. Dicha obra debería también alimentar con más agua dulce el lago Gatún, reserva hídrica que sirve igualmente para el consumo de su población circundante, cerca de 2.3000.000 habitantes, especialmente del Gran Panamá Metropolitano frente al Pacífico y de Colón junto al Caribe.

El segundo desafío es enfrentar de la mejor manera la competencia internacional. Lo hace mediante un manejo óptimo del Canal actual al que duplicó su capacidad con las nuevas esclusas, mucho mayores, que inauguró en 2016. También lo hace con inversiones importantes de mantenimiento de su obra hidráulica que se traducen en menores riesgos de accidentes y de tiempos de paso entre los dos océanos. Igualmente lo hace con tarifas competitivas y consensuadas con los principales usuarios, las grandes empresas internacionales de navegación, sus clientes. Panamá invirtió en los últimos 26 años más de 15.500 millones de dólares en nuevas esclusas y otros trabajos de ensanche y mantenimiento del Canal.

El tercer desafío es eminentemente geopolítico. Se trata de mantener al Canal de Panamá alejado de las rivalidades y conflictos entre potencias. El mejor instrumento para lograrlo es el Tratado Concerniente a la Neutralidad Permanente del Canal, uno de los dos Tratados Torrijos-Carter, que entró en vigencia el 1 de octubre de 1979. Trata del régimen de libre tránsito en tiempos de paz y de guerra, sin discriminación, para naves de todas las banderas del mundo. Hasta ahora hay 40 Estados soberanos, de todos los continentes, que se han adherido a su Protocolo depositado en la sede de la OEA en Washington, entre ellos las principales potencias marítimas. Sólo falta la República Popular China entre los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, que debe hacerlo por respeto a Panamá y para fortalecer la independencia de Panamá y su canal interoceánico frente a amenazas externas. La última potencia que anunció su adhesión fue Brasil que está en trámite de convertirse en el Estado número 41, y tanto Japón como la India han manifestado interés en hacerlo.

Xinhua - ¿Qué opina de la soberanía panameña sobre el Canal?

Según los Tratados Torrijos-Carter de 1977, la República de Panamá como soberano territorial declaró la neutralidad del Canal de Panamá (Tratado de Neutralidad Permanente). Tanto Panamá como la contraparte de dichos tratados, Estados Unidos, son garantes principales de dicha neutralidad. En consecuencia, deben actuar de manera mancomunada para enfrentar y neutralizar amenazas externas que pongan en peligro el libre tránsito por la vía interoceánica, sin discriminación, tanto en tiempos de paz como en tiempos de guerra. Los Estados soberanos que se adhieren a su Protocolo, aceptan las reglas del Tratado de Neutralidad y contribuyen a la seguridad del Canal y al respeto de la soberanía de Panamá sobre todo su territorio. Por ello, es fundamental que al menos todos los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU lo hagan. Sólo falta la República Popular China para cumplir con este requerimiento. Es una potencia ascendente, especialmente del océano Pacífico, el mayor del planeta del cual Panamá también es ribereño, y debería ser la primera interesada en cumplir con Panamá y su seguridad. Cuantos más Estados soberanos se adhieran al Tratado de Neutralidad Permanente del Canal, mejor será la defensa preventiva de la vía interoceánica y se controlarán mejor las amenazas proferidas por los gobiernos de cualquier potencia.

La Estrella de Panamá - ¿Conocen realmente los panameños la historia detrás de los tratados?

No, el problema es que este es un país que no aprecia mucho la historia. Yo no sé qué es lo que se enseña en las escuelas, pero pareciera que no mucho, bueno, no mucho en casi nada, por supuesto. La calidad de la educación panameña es catastrófica y eso está en gran parte gracias a la mala formación de los maestros y los profesores.

Aquí se ha inventado toda clase de cosas porque no tienen computadoras. Mentira, ese no es el punto. El tema es que no hay una selección real rigurosa del cuerpo docente. La formación en la universidad es malísima. La universidad de Panamá es una catástrofe.

La Estrella de Panamá - Muchos panameños dicen no ver el aporte directo del Canal, ni tampoco de la mina de cobre cuando estaba funcionando.

Es parte de la pereza esa de pensar y de ver lo que está sucediendo. Durante décadas se repita y se publica y se dice por todas partes que el canal no invierte directamente. No puede por razones constitucionales invertir, porque no se puede sustituir al gobierno nacional.

El Canal produce el 5% del PIB. Esa es la verdad, lo mismo que la mina. Aquí descargaron contra una mina y entonces después la preguntaban por qué no hay plata. Vaya a buscar las miles de familias que quedaron sin nada. Decenas de miles de familias. Pero eso no le importa para nada a la gente que está sentada en la Ciudad de Panamá. Entonces, todo el grupo de yeyecitos de Panamá, que se creen que son la gran cosa porque son ahora ambientalistas. Los han llenado de mentiras y falsedades. Se creen todo y de mitologías y se las creen. Hasta que llega la realidad. La realidad es cuando pierden su trabajo.

Aquí hay un problema de mentalidad, pero mentalidad atrasadísima. La gente no entiende la realidad del mundo, no entiende que un país del tamaño de Panamá vive del mundo, no vive de otra cosa. No vive de los guaymíes, es mentira. La prosperidad de Panamá depende de su venta de bienes y servicios al mundo.

Por otro lado, la seguridad también. La seguridad de Panamá no depende de un poco de coroneles barrigones. Depende del apoyo que otras potencias puedan darnos. ¿Y cuál es el mejor apoyo? Adherirse al Tratado de Neutralidad del Canal.

Este es el primer gobierno que yo he visto en los últimos 50 años que tiene una verdad política de tratar de conseguir adicciones. Los otros, ninguno. No les importaba nada.

La Estrella de Panamá - ¿Cuál es el mito más grande que se mantiene en el país?

Hay todavía gente que cree que el Canal es algo malo. Es increíble. Hay grupos políticos que piensan que es el símbolo del transitismo y que el transitismo es lo que nos tiene así. Pero es que si no hubiera el transitismo, esto sería como Haití. Esa es la realidad. Aquí hay un problema grave de mentalidad.

La Estrella de Panamá - ¿Cómo se cambia esa mentalidad?

Con una buena educación. Que permita que los panameños, sobre todo los jóvenes, tengan sentido crítico y puedan analizar con sentido crítico real esas propuestas absurdas que le hacen, sobre todo, a los malos políticos que son tan abundantes. Los malos políticos depredadores.

Omar Jaén
Historiador
La seguridad de Panamá no depende de un poco de coroneles barrigones. Depende del apoyo que otras potencias puedan darnos. ¿Y cuál es el mejor apoyo? Adherirse al Tratado de Neutralidad del Canal,”
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