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- 03/03/2026 16:10
La operación global que, una vez concretada, llevará a AES Corporation a dejar de cotizar en la Bolsa de Nueva York y convertirse en una empresa privada, no tendrá impacto en Panamá. Mediante un comunicado oficial, la empresa subraya que la transacción anunciada el 2 de marzo no modifica la operación, estructura ni compromisos de la empresa en el país.
“Los negocios regulados continuarán sujetos a la supervisión de las autoridades locales y mantendrán su gestión habitual”, indicó la empresa, reiterando que no se prevén cambios en tarifas, contratos ni en la prestación del servicio.
La aclaración se produce luego de que se anunciara que un consorcio liderado por Global Infrastructure Partners, parte de BlackRock, y el fondo sueco EQT, acordó adquirir AES por $15 por acción en efectivo, en una operación valorada en aproximadamente $33,400 millones, incluida la deuda. Se trata de una de las mayores transacciones recientes en el sector eléctrico, en un contexto de creciente demanda energética impulsada por la digitalización y la expansión de centros de datos.
En su comunicado, AES destacó que la adquisición “fortalecerá la posición de la empresa para impulsar su crecimiento sostenible en el largo plazo”, tanto en sus distribuidoras reguladas en Estados Unidos como en sus activos estratégicos en América Latina.
Para Panamá, el mensaje es claro: la operación no altera la gestión local ni el marco regulatorio vigente. La empresa recordó que, tras el cierre de la transacción —previsto para finales de 2026 o principios de 2027—, los negocios regulados continuarán bajo la supervisión de las autoridades correspondientes.
Además, la compañía enfatizó que no se espera impacto en las tarifas de los clientes de sus distribuidoras reguladas. Aunque el comunicado menciona específicamente a AES Indiana y AES Ohio en Estados Unidos, la lógica regulatoria aplica igualmente a las operaciones en otros mercados donde AES mantiene presencia, incluido Panamá.
El acuerdo contempla el pago de $15 por acción, lo que representa una prima de 40.3 % sobre el precio promedio ponderado por volumen de los últimos 30 días previos al 8 de julio de 2025, fecha en que surgieron las primeras versiones de una posible adquisición.
La junta directiva de AES aprobó la operación por unanimidad, tras evaluar alternativas estratégicas. De acuerdo con la compañía, la empresa enfrenta una necesidad significativa de capital para respaldar su crecimiento más allá de 2027. Sin la transacción, el financiamiento de futuras inversiones podría haber requerido reducir o eliminar dividendos o realizar emisiones relevantes de nuevo capital accionario.
Como empresa privada, AES contará con mayor flexibilidad financiera para ejecutar su estrategia, mantener un perfil crediticio con grado de inversión y acelerar inversiones en infraestructura energética.
AES se define como una plataforma líder en energía limpia en las Américas y uno de los mayores proveedores globales de electricidad renovable para clientes corporativos. El consorcio comprador también incluye a CalPERS y al fondo soberano Qatar Investment Authority (QIA), inversionistas institucionales con fuerte presencia en activos de infraestructura.
Según el comunicado, el respaldo del consorcio permitirá a AES mejorar el acceso a capital para invertir en activos críticos de infraestructura energética y ofrecer soluciones confiables, asequibles y sostenibles a sus clientes.
En América Latina, la empresa mantiene activos estratégicos que forman parte de su portafolio regional. En ese contexto, Panamá continúa siendo parte de la estrategia latinoamericana sin que se anticipen modificaciones operativas derivadas de la transacción.
La operación aún está sujeta a la aprobación de los accionistas de AES y a autorizaciones regulatorias federales, estatales y extranjeras. Mientras tanto, la empresa continuará operando en el curso ordinario de sus negocios y prevé mantener el pago de dividendos hasta el cierre, sujeto a aprobación del directorio.
Una vez completada la adquisición, las acciones de AES dejarán de cotizar en la Bolsa de Nueva York y la compañía pasará a ser privada.
Para el mercado panameño, sin embargo, el mensaje oficial es que “todo sigue igual”. No hay cambios en la estructura operativa, no se anticipan variaciones tarifarias ni ajustes en la relación con clientes o autoridades regulatorias. La transacción responde a una estrategia financiera global y no altera la prestación del servicio en el país.
Con ello, AES busca despejar cualquier incertidumbre local tras un anuncio corporativo de alcance internacional que, si bien marca un hito en el sector energético global, no modifica el escenario inmediato en Panamá.