Moisés Cohen, presidente del Consejo de Servicios Internacionales de Panamá, desglosa la importancia de la Ley de Sustancia Económica como la llave para...
- 05/02/2015 01:00
El máximo responsable ejecutivo de Renault-Nissan, Carlos Ghosn, dijo que el mercado de automóviles de Rusia probablemente se contraerá en otra quinta parte este año, ejerciendo presión sobre la alianza que dirige tras asociarse con el soviético OAO AvtoVAZ para fortalecer su posición de liderazgo en el país.
Esto ‘es un tercio del mercado ruso desapareciendo en un par de años’, dijo Ghosn en una entrevista con Bloomberg Television, en el suburbio parisino de Saint-Denis.
‘Ya es bastante malo. Con la previsión que tenemos en 2015, debemos estar al final del túnel, pero nunca se sabe’. señaló Ghosn.
Las ventas de nuevos vehículos de pasajeros y vehículos comerciales livianos cayeron un 10% en 2014, a alrededor de 2.5 millones de unidades, según la Asociación de Empresas Europeas (AEB, por sus siglas en inglés), con sede en Moscú.
Las ventas combinadas de Renault SA, Nissan Motor Co. y AvtoVAZ cayeron un 7% el año pasado, a 764.245 vehículos. La cuota de mercado de los socios se amplió a 30.7% desde 29.6% en 2013. La AEB espera un desplome del mercado de automóviles de Rusia mayor al 24 por ciento en 2015.
‘La combinación de la caída de las ventas y la moneda es muy problemática’, dijo Arndt Ellinghorst, analista de Evercore ISI con sede en Londres.
‘Eso no pone en peligro al grupo en absoluto, ya que el mercado no es lo suficientemente grande, pero es un delta doloroso. Ya hemos escuchado de Ford y GM que Rusia es un problema. Esa fue la razón principal por la que Ford fue decepcionante en Europa otra vez’.
Renault y Nissan indirectamente poseen el 50% del fabricante de Lada, AvtoVAZ, un elemento clave en un plan para ganar por lo menos el 40% del mercado de automóviles de Rusia en 2016. La alianza ha invertido en plantas de producción y ha desarrollado una red de proveedores locales para ser menos vulnerable a las fluctuaciones de divisas. Aún así, la profundización de la recesión económica de Rusia representaría un duro golpe.
‘Por ahora, no se puede entrar y salir de los mercados’, dijo Ellinghorst. ‘Simplemente se debe controlar la crisis, limitar el daño, mantener las relaciones que se han establecido y esperar a que el país se recupere’.