‘Las actas de la libertad también son un poco panameñas’: María Corina Machado emociona en la Asamblea Nacional

  • 25/05/2026 18:34
La líder opositora venezolana agradeció a Panamá por respaldar la causa democrática, resguardar actas electorales y acoger a miles de migrantes venezolanos

Hubo momentos en los que el silencio dentro del pleno pesaba más que cualquier aplauso.

María Corina Machado habló este lunes ante la Asamblea Nacional de Panamá no solamente como dirigente política, sino como testigo de una historia marcada por la persecución, el exilio y la resistencia. Frente a diputados, diplomáticos y autoridades panameñas, la líder opositora venezolana construyó un discurso profundamente emocional sobre el derrumbe institucional de Venezuela y el papel que Panamá ha jugado en medio de esa crisis.

“Cada instante que estuve en el Parlamento venezolano fue un esfuerzo por servir a todos los venezolanos, incluso a quienes no votaban por mí”, recordó al inicio de su intervención.

Entonces evocó uno de los episodios más duros de su trayectoria política: la agresión sufrida hace 13 años dentro de la Asamblea Nacional venezolana, cuando —según relató— fue golpeada durante una sesión parlamentaria. “Ese día entendí el nivel de herida que tenía la institución republicana”, dijo, al tiempo que advertía cómo las instituciones democráticas fueron debilitadas hasta permitir la consolidación de una “tiranía”.

Pero más allá de la denuncia política, el centro de su discurso fue el drama humano que ha dejado la migración venezolana.

Machado habló de abuelos que no conocen personalmente a sus nietos, de niños que le suplican el regreso de sus madres y de las miles de personas que atravesaron el Darién buscando sobrevivir. Recordó incluso a una niña cuya madre murió durante la travesía y que hoy vive acogida en Panamá soñando con volver a Venezuela.

“Lo más dramático no es solamente la destrucción económica. Es la destrucción de la familia”, expresó.

En varias ocasiones, la dirigente agradeció a Panamá por convertirse en refugio de cientos de miles de venezolanos. Dijo que cuando las futuras generaciones estudien estos años “decisivos”, recordarán a Panamá como una nación que abrió sus brazos, su voz y sus instituciones a la causa democrática venezolana.

Uno de los momentos más simbólicos llegó cuando se refirió a las actas electorales resguardadas en territorio panameño, documentos que calificó como prueba de la soberanía popular venezolana.

“Son actas de la libertad, actas de la soberanía popular, que son venezolanas, pero también un poco panameñas”, afirmó, provocando aplausos inmediatos dentro del hemiciclo.

Machado aseguró que Venezuela se encuentra cerca de una transformación histórica y sostuvo que el país deberá reconstruirse “desde cero”, con instituciones modernas, transparentes y democráticas. Incluso habló del desafío de levantar una nueva nación “en tiempos de inteligencia artificial”, aprendiendo de los errores del pasado y fortaleciendo el valor de la institucionalidad.

También insistió en que la libertad de Venezuela, Cuba y Nicaragua debe convertirse en una prioridad hemisférica y pidió a las naciones reunidas próximamente en Panamá mantener la presión internacional sobre los regímenes autoritarios de la región.

A lo largo de su discurso hubo pausas, sonrisas y momentos donde la voz parecía quebrarse. Especialmente cuando recordó la concentración de venezolanos realizada días antes en Panamá, donde miles de personas gritaron al unísono: “Gracias, Panamá”.

“Cuando nosotros no podíamos gritar en Venezuela, ustedes potenciaron nuestra voz”, dijo.

Al cerrar su intervención, invitó a los presentes a acompañarla “muy pronto” de regreso a Venezuela.

“Venezuela siempre llevará a Panamá en su corazón”, expresó antes de concluir entre aplausos y con un grito repetido tres veces que fue respondido desde distintos curules del pleno: “¡Viva Venezuela libre!”.

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