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Cepal prevé una contracción del 14% en las exportaciones panameñas en 2026 frente al alza del 20% en la región
- 15/10/2026 11:29
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), presentó este jueves 15 de agosto, el informe anual Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe 2026: la importancia de las exportaciones de servicios modernos y cómo promoverlas, cuyos datos del comercio de bienes por países para el período enero-junio de 2026 confirman, por el lado de las exportaciones, una recuperación amplia y generalizada respecto de la primera mitad de 2025.
En su informe, la Cepal proyecta un crecimiento del valor de las exportaciones de bienes de un 20% en 2026, el mayor desde el rebote pospandemia de 2021. A nivel regional, la tasa de crecimiento de las exportaciones pasó del 4% al 20%, reflejando tanto la mejora de los precios de varios productos básicos como una expansión de los volúmenes exportados en diversas economías de la región.
Este resultado estaría impulsado por el alza de los precios de exportación de un 11% y el aumento de los volúmenes exportados de 9%, que crecería por sexto año consecutivo.
Asimismo, advierte que el desempeño sería desigual entre subregiones: América del Sur se beneficiaría del ciclo de precios de los productos básicos, mientras que México destacaría por el dinamismo de sus exportaciones manufactureras.
En este escenario, un primer término destaca un grupo de países con un crecimiento exportador muy elevado, asociado principalmente al aumento de los precios internacionales del petróleo, sus derivados y algunos minerales estratégicos, entre ellos el oro, el cobre y la plata. Sobresalen los casos de la República Bolivariana de Venezuela (60%), el Estado Plurinacional de Bolivia (57%), el Perú (39%), Suriname (39%), Nicaragua (33%), México (25%) y Guyana (24%).
De acuerdo con el informe de la CEPAL, en varios de estos países el dinamismo exportador estuvo acompañado por aumentos importantes de las importaciones, lo que reflejó mayores necesidades de bienes de capital e insumos intermedios vinculados a los sectores extractivos y exportadores. Este patrón resulta particularmente visible en el Perú, la República Bolivariana de Venezuela, México, además de Nicaragua y Suriname, donde la expansión de las exportaciones coincidió con un aumento significativo de las importaciones. Las exportaciones manufactureras de México crecieron más del 26%, impulsadas por la integración de sus cadenas productivas con los Estados Unidos y la relocalización de actividades manufactureras hacia México, siendo particularmente favorecidas las exportaciones no automotrices, especialmente de maquinaria para procesamiento de datos y otros bienes vinculados con el auge de las inversiones en IA (Instituto Nacional de Estadística y Geografía, 2026).
El informe detalla que un segundo grupo corresponde a países que registraron un fuerte crecimiento de las exportaciones, pero con una expansión más moderada o incluso una contracción de las importaciones. Entre ellos destacan la Argentina (25% de crecimiento exportador y -4% en las importaciones), el Brasil (11% y 5%, respectivamente) y Chile (20% y 6%, respectivamente). En estos casos, el buen desempeño exportador coexistió con niveles относительно bajos de la demanda interna. En la Argentina, por ejemplo, el ajuste macroeconómico y la recomposición de precios relativos continuaron moderando la absorción interna y las compras externas, al tiempo que mejoraron los incentivos a la producción exportadora, mientras que en el Brasil y Chile la evolución favorable de las exportaciones estuvo asociada a mayores ventas de productos agroindustriales, mineros y manufacturas seleccionadas.
Señala que un tercer grupo está compuesto por economías que registraron un aumento de sus exportaciones inferior al promedio regional, acompañado también por aumentos de las importaciones. En esta categoría se ubican Colombia, el Ecuador, Costa Rica, Guatemala, Honduras, El Salvador y la República Dominicana. En la mayoría de estos países, el desempeño comercial respondió a una combinación de mayores exportaciones manufactureras y agroindustriales, junto con mayores compras externas de bienes de consumo e insumos intermedios. Asimismo, se observa un conjunto de países donde las exportaciones crecieron más lentamente que las importaciones, situación que puede interpretarse como una mayor demanda interna, de la inversión y mayores precios de sus importaciones, patrón visible en el Ecuador y en varias economías del Caribe.
Finalmente, un número reducido de países registró caídas en el valor de sus exportaciones en el primer semestre de 2026. El caso más notable es Panamá, que experimentó una fuerte caída del 14% debido al cierre de la actividad minera de cobre y a la normalización de las exportaciones tras los elevados registros observados previamente. Se destacan también las caídas observadas en Cuba (-10%), Jamaica (-10%) y Trinidad y Tobago (-8%), asociadas a factores específicos de cada economía, incluyendo limitaciones productivas internas, la evolución de los mercados energéticos y una menor disponibilidad exportable en algunos sectores.
En conjunto, la expansión de las exportaciones de bienes de la región durante el primer semestre de 2026 respondió a dos motores principales: por una parte, el repunte de los precios de diversos productos básicos, especialmente hidrocarburos, minerales y algunos productos agrícolas; por otra parte, el fortalecimiento de las exportaciones manufactureras vinculadas a cadenas regionales y globales de valor, particularmente en México, Costa Rica y otras economías de Centroamérica. Ambos factores explican que el crecimiento de las exportaciones regionales haya superado ampliamente al observado en el primer semestre de 2025 y que la recuperación haya alcanzado a la mayoría de los países de la región.
“La región enfrenta importantes desafíos en un entorno geopolítico incierto. Las tensiones geopolíticas, las disrupciones en rutas logísticas y la falta de previsibilidad de la política comercial plantean riesgos para el comercio. La competencia por minerales críticos y las nuevas exigencias ambientales también están reconfigurando las cadenas de valor y las condiciones de acceso a los mercados”, enfatizó el Secretario Ejecutivo de la CEPAL. Por su parte, Daniela García, Directora de la División de Comercio Internacional e Integración, destacó que la coyuntura comercial favorable observada en la región durante 2026 ofrece una oportunidad para conectar las políticas comerciales, de desarrollo productivo y de inversión con las nuevas tendencias de la economía mundial.