Durante un conversatorio en la sede de la federación, tanto Christiansen, como Jaime Penedo y el presidente del ente deportivo, Manuel Arias dieron detalles...
- 28/09/2009 02:00
P ermítanme hacer énfasis en un tema que es esencial para la mejor comprensión de la situación actual. Cuando examinamos con seriedad y responsabilidad la experiencia vivida y los resultados obtenidos durante estos primeros dos años desde la creación de la Ley 45 de 2007, es necesario y oportuno atender a la clave del cambio.
Se los voy a decir porque cada día que transcurre me siento más convencido de lo que estamos haciendo está basado en las enseñanzas de la realidad nacional y fundamentado en la historia de la humanidad. La clave del éxito dependerá de qué tanto defendemos los derechos del consumidor.
En este sentido, la ACODECO ha realizado esfuerzos significativos para darle solución a los problemas que más aquejan y afectan a los consumidores, especialmente los más vulnerables, como son los jubilados y los ciudadanos de escasos recursos que necesitan del apoyo institucional para hacer valer sus derechos como consumidores.
La filosofía operativa de la ACODECO es preservar el interés superior del consumidor. Nuestra permanente fiscalización ha permitido verificar más de 200 mil agentes económicos, sancionar a miles de éstos y cobrar más de 4 millones de dólares en multas, además de devolver más de 45 millones de balboas a los consumidores a través de los procesos de conciliación, decisiones de quejas y defensoría de oficio.
A pesar de esto, aún existen productos vencidos, sin fechas o precios a la vista, con calidad menor que la estipulada por las normas o reglamentos, tanques de combustible con agua, contratos en blanco y garantías inferiores a las del fabricante, todo en detrimento del consumidor.
En el último año se han encontrado más de 20 mil productos sin fecha de expiración, más de 150 mil sin precios a la vista, más de 60 mil artículos vencidos, más de 5 mil productos deteriorados, más de dos mil infracciones a la ley de los jubilados, más de 40 mil productos bajos de peso, más de ochenta establecimientos con scanner defectuosos, más de 150 freidoras con porcentajes altos de ácidos grasos libres, quince marcas de arroz rechazadas por mala calidad, y muchas otras faltas más que reflejan la desatención a la que es sujeto el consumidor.
Y por supuesto, cada día se sanciona a estos infractores y se cobran sus respectivas multas.
Como consecuencia de lo anterior, es inevitable la creación de una nueva generación de consumidores. Consideramos necesario que los consumidores se conviertan en vigilantes y ejerzan una función activa dentro de su propio vecindario. Esta tendencia no es nueva; existe desde los años 70 en otras latitudes y ha permitido que la voz del consumidor se sienta y escuche frente a las injusticias de algunos comerciantes. El proceso de conversión de los consumidores en vigilantes es crucial, porque en el fondo subyace la urgencia de que ellos mismos resuelvan sus propios problemas con celeridad, responsabilidad y efectividad.
Desde la ACODECO reiteramos el compromiso de seguir protegiéndolos frente a las iniquidades y desequilibrios del mercado, pero más importante aún será que ellos mismos se quejen y denuncien de inmediato dichas irregularidades.
Sólo así comenzarán a recibir el respeto que ellos se merecen.