“¿Qué es lo que le impide venirse? ¡Que se venga! ¿Cuál es problema, pues? Lo que tienen es un show para ver cómo generan una campaña de intriga”, dijo...
Dolarización bancaria en la región enfrenta riesgos desiguales; Panamá bajo presión
- 04/10/2026 00:00
Un reciente informe de Moody’s Ratings advierte que la dolarización bancaria en América Latina y el Caribe, aunque en descenso gradual, sigue siendo un arma de doble filo para los sistemas financieros de la región.
El estudio destaca que, si bien la dolarización ha disminuido en promedio del 40% al 34% de los depósitos totales en la última década, la tendencia es desigual y plantea riesgos diferenciados según el país.
Moody’s subraya que países como Uruguay mantienen los niveles más altos de dolarización (67% de los depósitos), mientras que Argentina ha seguido la dirección opuesta, con un repunte hasta el 28% tras flexibilizar regulaciones y permitir préstamos en dólares más allá de exportadores. La agencia señala que la desdolarización ha sido impulsada por políticas monetarias más creíbles, mayor confianza en las monedas locales y medidas regulatorias que encarecen el crédito en divisas.
Sin embargo, advierte que el fenómeno de las monedas estables podría desplazar parte de la exposición cambiaria hacia canales alternativos, especialmente en Argentina y Brasil, lo que representa un riesgo de largo plazo para la transmisión de la política monetaria y la estabilidad financiera.
El informe recalca que los depósitos en dólares son más sensibles a shocks macroeconómicos y políticos. Países como Perú, Uruguay y Paraguay han experimentado salidas significativas de depósitos en momentos de incertidumbre, mientras que en Centroamérica y el Caribe la estabilidad ha sido mayor gracias a los flujos de remesas y la inversión extranjera directa.
Moody’s recuerda que la crisis argentina de 2019–2020 es el ejemplo más claro de cómo la volatilidad del fondeo en moneda extranjera puede derivar en estrés sistémico. Aun así, la mayoría de los sistemas bancarios han logrado contener los riesgos mediante colchones de liquidez y regulaciones prudenciales.
La agencia destaca que la mayoría de los bancos dolarizados mantienen ratios de préstamos o depósitos en moneda extranjera inferiores al 100%, lo que preserva liquidez y limita el riesgo de refinanciamiento. Además, el crédito en dólares suele concentrarse en prestatarios con ingresos en divisas, reduciendo los descalces de moneda.
Países como Guatemala presentan ratios elevados (147%), pero compensan con reservas internacionales sólidas y relaciones con bancos corresponsales. En contraste, Argentina aparece como el sistema más vulnerable por sus limitadas reservas internacionales, pese a contar con liquidez bancaria en dólares.
El caso de Panamá es particular. Al ser una economía plenamente dolarizada, carece de riesgo cambiario y evita los descalces de moneda en los balances bancarios. Esto fortalece la confianza de los depositantes y reduce la probabilidad de salidas abruptas de depósitos. Sin embargo, Moody’s advierte que la ausencia de un prestamista de última instancia limita la capacidad de respuesta ante crisis de liquidez.
El informe señala que, pese a un crecimiento económico cercano al 4%, el crédito al sector privado apenas aumentó 1.3% interanual a junio de 2026. La moderación refleja condiciones financieras restrictivas, débil actividad de la construcción y cambios regulatorios que redujeron incentivos para créditos hipotecarios. En este contexto, Panamá depende más de los mercados externos y de sus propios colchones internos de liquidez, lo que lo expone a variaciones en las tasas de interés de EE.UU. y a la disponibilidad de financiamiento internacional.