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Economía panameña crece 5.86% hasta julio, con impulso del comercio, transporte, industria y construcción
- 15/09/2026 15:15
a economía panameña acumuló un crecimiento de 5.86% entre enero y julio de 2026, de acuerdo con los datos del Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) compilados por el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC).
Solo en julio, la actividad económica aumentó 8.49% frente al mismo mes de 2025, cuando el crecimiento fue de 3.07%. La tendencia-ciclo, por su parte, registró un incremento interanual de 8.21%.
El crecimiento acumulado de 5.86% registrado por el IMAE hasta julio se encuentra por encima de las proyecciones para el conjunto de 2026 realizadas por organismos internacionales, bancos multilaterales y el propio Gobierno panameño.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) estima que la economía de Panamá crecerá 4.4% en 2026, mientras que el Banco Mundial (BM) proyecta un crecimiento de 3.9% y el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé un avance de 3.8%. Por su parte, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) mantiene una proyección de crecimiento de 4% para este año.
Sectores que dinamizan la economía
Entre los sectores que mostraron mejores resultados de enero a julio estuvieron: comercio; transporte, almacenamiento y comunicaciones; industria manufacturera; hoteles y restaurantes; otras actividades comunitarias de servicios; agropecuario y construcción, entre otros.
La actividad comercial registró un desempeño favorable, impulsado por el comercio minorista y mayorista, las reexportaciones de bienes desde la Zona Libre de Colón y la venta de combustible nacional.
El sector de transporte, almacenamiento y comunicaciones mantuvo un comportamiento positivo, principalmente por los ingresos por peajes y las toneladas netas transportadas por los buques a través del Canal de Panamá, así como por el transporte aéreo y el movimiento de contenedores, medido en TEU, a través del Sistema Portuario Nacional.
La intermediación financiera también mostró una variación positiva, impulsada por los depósitos externos, la cartera crediticia y otras operaciones bancarias.
El sector de seguros registró un incremento en las primas suscritas, con destaque en los segmentos de salud, automóviles, vida individual, accidentes personales, incendios y multirriesgos, entre otros.
La construcción se vio beneficiada por el incremento de las construcciones, adiciones y reparaciones, medido a través de los permisos otorgados, con rezago, así como por la inversión pública en obras de ingeniería civil.
La producción industrial evidenció un crecimiento, impulsado principalmente por la elaboración de productos alimenticios, como el procesamiento de ganado porcino y de leche, además de la producción de bebidas alcohólicas y cemento.
Los servicios de hoteles y restaurantes mantuvieron una tendencia de crecimiento, estimulados por el incremento del flujo de turistas al país. La llegada de visitantes propició un aumento en la ocupación hotelera y en el consumo de alimentos en los establecimientos gastronómicos.
El sector agropecuario presentó dinamismo, atribuible al cultivo de diversos productos frutícolas, como el banano destinado a la exportación, y a la cría de ganado porcino.
Los servicios de diversión y esparcimiento mostraron un comportamiento favorable, promovido principalmente por los ingresos generados en los juegos de suerte y azar, entre ellos las máquinas tragamonedas tipo A y los juegos a través de Internet, además de la Lotería Nacional de Beneficencia.
Electricidad y agua también reportaron resultados positivos, principalmente por una mayor generación de energía térmica y un incremento en el consumo de energía en las áreas residenciales, comerciales e industriales.
Actividades con comportamiento negativo
No todos los segmentos de la actividad económica registraron avances. Entre las actividades con comportamiento negativo estuvieron la generación de energía hidráulica, la venta de combustible de 95 octanos, el sacrificio de ganado vacuno, la producción de carne de pollo y la actividad pesquera.
En este último sector, la disminución se registró en rubros como pescado y filete de pescado, así como en otros productos del mar refrigerados y congelados destinados a la exportación.