Empresarios plantean sustituir etiquetado frontal por uno electrónico

  • 29/03/2026 09:49
La Cámara de Comercio explica que la discusión no debe ser entre advertir o no, sino entre simplificar o informar mejor a los consumidores

La discusión sobre el etiquetado frontal de advertencia en alimentos sigue generando posiciones encontradas en Panamá. La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap) planteó que la salud “no se resume en un símbolo” y llamó a pausar la imposición de un sistema único de advertencias hasta evaluar con mayor profundidad sus efectos en consumidores, precios y oferta de productos.

Según el gremio, no existe consenso internacional sobre cuál modelo de etiquetado frontal es el más adecuado.

Países de Europa, Estados Unidos y América Latina han adoptado esquemas distintos o continúan ajustándolos, lo que evidencia que el tema es complejo y no puede reducirse a colocar un símbolo visible en el empaque.

‘Simplificar puede ser limitado’

La Cámara sostiene que el etiquetado frontal busca simplificar la información nutricional, pero advierte que esa simplificación puede resultar insuficiente para orientar decisiones de consumo.

El gremio argumenta que el debate no debería centrarse en si advertir o no advertir, sino en cómo ofrecer información más completa y útil para que las personas puedan decidir de forma consciente.

Impacto en precios y mercado

Uno de los principales puntos planteados por la Cciap es el posible impacto económico de implementar etiquetas frontales obligatorias. Cambiar empaques, reformular productos y adaptar líneas de producción implicaría costos adicionales para las empresas.

En un mercado pequeño como el de Panamá, advierten, estos costos difícilmente serían absorbidos por el sistema y terminarían trasladándose al consumidor final en forma de precios más altos en supermercados y tiendas.

Además, el gremio alerta sobre un posible efecto en la variedad de productos disponibles. Si las exigencias regulatorias locales se vuelven más complejas que en otros mercados, algunas marcas podrían optar por retirarse del país por razones de rentabilidad.

El escenario, según la Cámara, podría traducirse en menos competencia, menor diversidad de opciones en los anaqueles y mayor presión sobre los precios.

Propuesta: etiquetado electrónico

Como alternativa, la Cciap propone avanzar hacia el etiquetado electrónico como una solución complementaria al debate actual.

Este sistema permitiría ampliar la información disponible mediante herramientas digitales, sin eliminar la información tradicional ni imponer cambios costosos en los empaques. Según el gremio, el etiquetado electrónico:

Amplía la información disponible al consumidor.

Complementa, en lugar de sustituir, los datos del empaque.

No genera costos adicionales que se trasladen al precio final.Permite ofrecer detalles nutricionales más completos y actualizables.

La Cámara destaca que esta opción permitiría informar sin encarecer los productos, al evitar modificaciones industriales que impacten la cadena de producción.

La educación como eje central

Más allá del tipo de etiquetado, la Cciap subraya que el elemento clave es la educación del consumidor. A su juicio, ningún sistema de etiquetas resolverá por sí solo los problemas de alimentación si las personas no comprenden qué consumen y cómo impacta su salud.

El gremio insiste en la necesidad de formar consumidores capaces de tomar decisiones informadas y conscientes. En este sentido, consideran que el etiquetado electrónico podría convertirse en una herramienta educativa al brindar información ampliada y accesible.

“Las personas no necesitan que les digan qué pensar, necesitan herramientas para entender”, sostiene el posicionamiento.

Lo Nuevo