¿En qué gastan los panameños el décimo de abril? Deudas y escuelas

El 45% de los trabajadores en Panamá prioriza el pago de deudas con el décimo de abril, mientras que el ahorro e inversión ganan terreno en el país

El pago del primer décimo tercer mes del año se consolida en 2026 como una herramienta vital para la estabilidad económica de los hogares panameños. Más allá de ser una bonificación esperada, este derecho laboral —calculado como un día de salario por cada once de trabajo efectivo— representa un pilar de justicia social que permite a la fuerza laboral enfrentar compromisos críticos.

A diferencia de la partida de diciembre, históricamente ligada al consumo y las festividades, el desembolso de abril muestra un perfil más estratégico. Según el reciente estudio de Konzerta, que consultó a 400 trabajadores en el país, el 45% de los panameños utiliza este ingreso como un alivio financiero para pagar deudas.

Un respiro para el bolsillo y la mente

El impacto de este pago, que debe realizarse el 15 de abril, trasciende lo numérico. Para el 82% de los trabajadores, este ingreso ayuda a reducir la presión financiera en meses de alta carga de gastos. Además de la cancelación de pasivos, los fondos se distribuyen en áreas clave para el bienestar familiar:

Educación: El 20% lo destina a la compra de útiles escolares.
Ahorro: Un 18% de los encuestados logra reservar parte del dinero.
Inversión: El 17% restante prefiere invertir el capital.

El impacto de este pago trasciende lo estrictamente numérico. Jeff Alejandro Morales, gerente de Marketing de Konzerta.com en Jobint, destaca que este ingreso representa un “respiro” esencial.

Según el informe, el 82% de los talentos señala que el décimo tercer mes ayuda a mitigar la presión financiera en meses de alta carga económica. De hecho, el 55% de los encuestados afirma que este pago mejora “mucho o muchísimo” sus finanzas personales.

Motivación en el entorno laboral

La normativa panameña, bajo el Decreto de Gabinete No. 221 de 1971, establece este beneficio con el fin de que los empleadores retribuyan justamente el esfuerzo de sus colaboradores. Este marco legal no solo asegura un pago proporcional al promedio de salarios percibidos (incluyendo horas extras y comisiones), sino que también impulsa el desempeño actual: el 72% de los trabajadores asegura que este ingreso extra aumenta su productividad en la oficina.

La fidelidad laboral también se ve impactada por este derecho, ya que el 84% de las personas no renunciaría a su puesto antes de recibir el pago. Este fenómeno confirma que el décimo tercer mes no es solo una cifra en el presupuesto, sino un componente psicológico que mantiene al 79% de la fuerza laboral más motivada y feliz.

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