PANAMÁ. La guerra de las empresas telefónicas está en su apogeo y ahora la lucha se libra en los medios de comunicación.
Digicel, una de las dos empresas que entrará al mercado en diciembre, dio el primer golpe. A través de una campaña publicitaria con la frase “Movistar deja de bloquear la libre competencia”, acusó a Telefónica Panamá de utilizar “tácticas dilatorias e intentos de último minuto para retrasar la entrada de la competencia en el mercado”.
El nuevo presidente ejecutivo de Digicel Panamá, Raúl Burgos, dijo que el pasado 21 de agosto ambas empresas firmaron un acuerdo de interconexión, pero “de forma prepotente”, Movistar ha impuesto la fecha 11 de diciembre para la interconexión. Cabe destacar que la fecha límite es el 19 de diciembre.
Burgos no confirmó si tomarán acciones legales, se limitó a decir que “se reservan el derecho de ejecutar las medidas dentro del marco jurídico panameño”.
Pero las declaraciones sorprendieron tanto a Movistar como a la Autoridad de los Servicios Públicos (ASEP).
Telefónica Panamá respondió al golpe al calificar la acción como una estrategia publicitaria para “levantar expectativas”. El secretario general de la empresa, Roberto Meana aseguró que el programa se ha desarrollado dentro del cronograma pactado.
El otro sorprendido fue la ASEP, quienes se enteraron durante la conferencia de prensa ayer, del supuesto “bloqueo a la competencia”. Luis Chamorro, vocero de la ASEP, aclaró que hasta la fecha no se ha presentado ninguna denuncia formal, pero una vez que reciban la documentación de Digicel harán los análisis respectivos de acuerdo a la Ley.
Digicel, opera en Centroamérica y el Caribe, tiene más de seis millones de clientes. Desplazó a los operadores que controlaban el mercado. Mientras que Telefónica, una multinacional española, mantiene presencia en el mercado latinoamericano, Europa y Asia.