La ganadería cuelga de un hilo por el cambio climático

  • 03/05/2015 02:00
La primera semana de mayo es vital para garantizar la producción y estabilidad del sector pecuario en Panamá.

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Una crisis en la producción pecuaria amenaza al consumidor panameño, que deberá enfrentar aumentos en el precio de la carne.

La producción y rentabilidad de la industria ganadera para este año, depende de las variaciones climáticas que se reporten en el territorio nacional y sobre todo durante mayo.

Históricamente el sector agropecuario debe enfrentar los efectos del "Fenómeno de Niño", sin embargo este 2015 el escenario se pintó diferente, este efecto climático no produjo grandes cambios en Panamá, pero la sequía no deja de ser una dificultad.

La primera semana de mayo es vital para garantizar la producción bovina en Panamá, expertos en el tema señalan que es necesario que inicien lluvias en el arco seco, que corresponde a las provincias de Herrera, Los Santos, Coclé, algunas áreas de Veraguas y el distrito de Chepo en Panamá.

De no registrarse lluvias en los siete primeros días de mayo, la alimentación de más de 500,000 cabezas de ganado, ubicados estas áreas del país está en peligro, por la falta de pasto y poca existencia de agua.

La situación se agrava cuando el pronóstico de lluvias para mayo, emitido por Hidrometeorología de la Empresa de Transmisión Eléctrica (ETESA), señala que se esperan lluvias por debajo de lo normal (pocas o nulas lluvias), para el arco seco, Península de Azuero, Chiriquí Costa Debajo de Colón y Panamá Oeste.

Por otro lado, en el resto del país, como las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro, es necesario que las lluvias continúen como ha estado pasando, pero moderadamente para que el pasto mejorado ya sembrado no se dañe y afecte la alimentación de los cuadrúpedos ubicados en estos lugares .

El pronóstico de mayo para estas provincias tampoco es viable, el reporte de ETESA señala que las lluvias se registrarán por arriba de lo normal (exceso de agua), afectando el alimento del ganado.

El director ejecutivo de la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan), Euclides Díaz, señaló que se han estado haciendo esfuerzos en conjunto con el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), para mitigar los efectos negativos que se pueden producir en los próximos días.

De no registrarse lluvias en el arco seco y en otros lugares donde son necesarias, se estará distribuyendo agua y pacas de alimentos a los productores; donde se necesita que las lluvias se moderen se distribuirá alimento, explicó el ganadero.

"Los productores debemos ser más responsables y prepararnos todos los años para la inclemencias del tiempo y evitar crisis que pongan en riesgo la producción y por ende la seguridad alimenticia de una parte de la población panameña" puntualizó Díaz.

PLAN SEQUÍA

Recientemente el MIDA implementó "El Plan Sequía" y destinó un fondo de $35 millones en beneficio del sector agropecuario.

El titular del MIDA, Jorge Arango, admitió que el sector se encuentra en crisis y los cambios en el clima se suman para hacer más difícil la situación.

Entre las medidas de rehabilitación a corto plazo, están las licitaciones de 3,000 silos de maíz, 1,000 silos de yuca, 10,000 pacas de heno, 2,000 bloques nutricionales y 2,000 bloques de melurea, por un monto aproximado de $100,000 para beneficiar a más de mil pequeños productores.

Otra de las acciones a tomar es la reducción de animales en cada hato ganadero, disminuir el área a sembrar y no sembrar en áreas de riesgo potencial.

Arango enfatizó que la educación al productor se basa en instar a que cada cual se prepare de manera individual para afrontar las afectaciones propias de la temporada seca.

Entre otras acciones esta el mejoramiento genético en la zona de afectación, con variedades de semillas tolerantes a la sequía, incrementar las actividades de los productores en conservación de los suelos, diversificación de la producción y divulgar en todas las comunidades el impacto que anualmente produce la época seca.

Arango reconoció que las provincias de Herrera, Los Santos y Darién son las más afectadas, y la que más asistencia técnica necesirtan.

CENSO PECUARIO

La existencia de ganado en Panamá registró una disminución de 5.4% durante el 2014, al compararlo con el año previo según cifras de la Contraloría General de la República.

El año pasado existian en el territorio nacional 1,633,800 cabezas de vacunos, en 2013 se reportaron 1,727,300, con una diferencia de 93,500 cabezas de ganado.

En el 2014 la provincia de Chiriquí reportó el mayor número de ganado, totalizando 349,000 cabezas, seguido de Veraguas con 275,800 unidades, Los Santos con 221,000 cuadrúpedos, entre otros.

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De la mano

ALIMENTACIÓN DEL GANADO Y CONSUMO HUMANO

Los rendimientos de producción de carne de una vaca depende de cuatro factores principales: capacidad genética, programa de alimentación, manejo del rebaño y salud.

Como la genética de las vacas tiende siempre a mejorar, es importante que los programas de alimentación y gestión vayan de la mano para permitir a la vaca, producir toda su potencialidad heredada.

Una buen programa de alimentación para el ganado, debe considerar, la cantidad y calidad del alimento.

Euclides Díaz, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan), señaló que la cantidad de alimento ingerido por un bovino debe ser el 4% de su peso. Ejemplo una vaca que pese 1,000 libras debe comer 40 libras de pasto.

También es necesario estar pendiente el tipo de alimento se le prevé al animal y de los nutrientes necesarios para su adecuado crecimiento y rend imiento.

En Panamá el mayor número de ganado es alimentado por pastoreo, pero también se aplican otros mecanismos.

En Panamá el 50% la carne que se consume proviene de un animal de una edad aproximada entre 12 y 24 meses (novillo), antes de ese tiempo el cuadrúpedo es alimentado (ternero).

Los animales que sobrepasan la edad de 24 meses generalmente son utilizados para la reproducción.

Panamá ha sido unos de los países con alto consumo de carne, logrando estar entre los cuatro mayores consumidores de Latinoamérica, superado por Argentina y Uruguay.

El consumo per cápita de carne bovina en Panamá alcanzó las 18 libras, hace unos años era de 14 libras.

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