El español no es únicamente un idioma compartido por más de 600 millones de personas: también es un territorio cultural, político y emocional en permanente...
- 31/05/2026 00:00
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Agrega La Estrella en Google ↗️A un mes de la elección de la nueva junta directiva de la Asamblea, la diputada Patsy Lee dibuja un retrato incómodo del Legislativo: una mayoría de diputados —independientes y de partidos— orbitando alrededor del Ejecutivo, muchas veces condicionados por favores y recursos para sus circuitos. A ese viejo engranaje clientelar, asegura, se han sumado las tensiones geopolíticas entre EEUU y China. Además, alerta sobre fuertes presiones de Washington a parlamentarios panameños y advierte de posibles nuevas fracturas en el bloque independiente.
Puede ser alrededor del 80%, incluyendo partidos e independientes. Defiendo la institucionalidad y no creo en oponerme por oponerme; también hay que reconocer lo bueno que haga el Gobierno. El problema es que las instituciones están debilitadas y deberíamos tener políticas de Estado a largo plazo y que el Ejecutivo trace una visión de país, para que la Asamblea legisle en función de eso. (...) Me preocupa que las decisiones en la Asamblea y en otras instancias se tomen dependiendo de si se apoya o no al Ejecutivo sin más. Hay menos debate técnico y más confrontación política, casi como un show. Aunque no todo es blanco o negro: hay buenos y malos ejemplos en todas las fuerzas políticas.
Creo que más allá de nombres y números, no es discutir solo si siguen o no la línea del Gobierno; la Constitución establece que la Asamblea y el Ejecutivo deben trabajar en colaboración armónica, el tema es que el trabajo debe hacerse bien. Yo no te puedo creer que un diputado vaya para su beneficio personal o solamente vote porque le van a construir una calle en su circuito. En La Chorrera hay muchos temas importantes de agua y seguridad, pero el apoyo no debe depender del voto a una ley. Respeto las estrategias de otros diputados; cada circuito tiene problemas distintos, pero la armónica colaboración no se trata de eso. No todo puede ser político, sino institucional en favor de los ciudadanos.
Puede ser, aunque también la gente ha notado que ahora tenemos diputados más cercanos a la población. El tema del clientelismo es que no solo está en la Asamblea, sino que es parte de la sociedad misma. A veces se les exige a los diputados funciones de gobiernos locales, exigiendo calles, agua u hospitales. Es como pedirle a un pez que trepe un árbol; la misma población desconoce las funciones de los diputados. Nosotros, los diputados de oposición, vemos como a los otros diputados cercanos al Gobierno si les llevan respuestas a las comunidades, es decir, estamos trabajando en el mismo escenario, pero no con las mismas reglas. Mi gestión se fundamenta más que todo en la fiscalización, porque he detectado que las instituciones están débiles por la corrupción.
Por supuesto que sí. Hay intercambio de favores porque son muchos intereses poderosos. La aprobación o no de muchos proyectos de ley está condicionada por esos favores.
No solo la Asamblea, es el sistema en general, el problema viene desde la cabeza del sistema. No hay políticas de Estado, e incluso el Ejecutivo casi no participa en los debates legislativos ni en comisiones, muchas veces porque se ha perdido el debate técnico y de altura; no participa porque sabe que al final tendrá que resolver el asunto con un intercambio político. Como oposición queremos cambiar eso.
Actualmente hay dos posturas: la reelección del diputado Herrera y la propuesta de Realizando Metas con un candidato propio. En estos dos años no he apoyado a la bancada oficialista ni lo haré, no por oposición automática, sino porque la Asamblea debe ser independiente, con trabajo armónico pero sin subordinación. Reconozco aspectos positivos en la gestión de Herrera, aunque no lo apoyo completamente. Persisten problemas como la desigualdad en la asignación de planillas y privilegios entre diputados (...) Lastimosamente es votar por el menos peor, votar por uno que pueda hacer las cosas bien, sin convertir la Asamblea en un anexo de la Presidencia.
Yo sigo apoyando a la bancada Vamos porque me siento identificada. Soy diputada porque el Partido Popular y el expresidente Martín Torrijos me dieron la oportunidad, pero también porque me sentí muy alineada con el andar político del exdiputado Juan Diego Vázquez. Entonces, dicho esto, yo siempre voy a apoyar el proyecto [Vamos] (...) Lamentablemente, muchos se van de bancada y cambian, saltan de un lado a otro para seguir sus beneficios personales. Entonces, tocará ver qué es lo que los motiva realmente a cambiar de barco.
Yo espero que estos diputados [que se quieren ir] lo digan antes. Las bancadas tienen posiciones dentro de las comisiones y desde ya los diputados ven normal hablar sobre cuál comisión quieren estar para ir recabando los votos. Hay diputados que de repente tienen la intención de irse para estar en una comisión (...) yo sí apelo a que estos diputados sean honestos y lo digan desde ya, si realmente van a saltar o van a crear su propia bancada.
Es importante que nosotros como Panamá no le cerremos la puerta a una potencia tan grande como China, el segundo usuario del Canal de Panamá y el primero en la Zona Libre de Colón. Nosotros desde la Asamblea hemos recibido muchas presiones de parte del norte, en las que nos han amenazado con quitarnos la visa y demás. De una lista de 40 diputados que teníamos para ser candidatos a conformar el Grupo de Amistad Parlamentario entre Panamá y China, tan solo quedamos nueve (...) En seis días recorrimos cuatro ciudades clave, participamos en la Feria de Cantón y vimos a empresarios panameños haciendo negocios con China. También visitamos el puerto de Tianjin, donde existe interés por productos panameños, especialmente frutas. Además, establecimos contactos con universidades para impulsar becas e innovación tecnológica. Es evidente que existen importantes oportunidades comerciales, académicas y de desarrollo si se priorizan los intereses de Panamá.
Tú les preguntas, pero no dicen absolutamente nada, simplemente se bajaron, pero ya todos sabemos por qué. Yo también recibí presiones.
De quitarte la visa o de repente darte un incentivo, qué sé yo. En mi caso sí fue directamente con la visa. Al final, lo que yo digo: ¿tú eres diputado por qué, por tu beneficio personal o por el beneficio del país? A un diputado del grupo que decidió formar parte y que tiene a sus hijos estudiando en Estados Unidos, le quitaron la visa a él y a su esposa. ¿Y qué quiere decir eso? Que él no va a poder visitar a sus hijos. Eso no lo hace un país en una relación de respeto. Un amigo no te hace daño. Sería demasiado irresponsable si yo sujeto mi actuación como diputada a que me van a quitar una visa. Nosotros no tenemos que tener miedo a decir las cosas, aún sintiendo las presiones de una potencia u otros intereses.
Me preocupa. En la Asamblea tenemos grupos de amistad parlamentaria con muchos países; son espacios para intercambiar experiencia. Resulta llamativo que no haya un grupo de amistad con EEUU, pero sí un inédito grupo contra un solo país, China. Panamá debe mantener una visión pragmática y abierta a todas las naciones. Yo invito a todos los panameños a seguir a sus diputados para que se den cuenta de la falta de coherencia de los discursos. Durante la visita del presidente Mulino a EEUU, el presidente Donald Trump volvió a repetir las mentiras sobre el Canal, eso está mal. Algunos diputados que hablan de hacer “respetar” el país guardaron silencio. Solo los diputados Luis Eduardo Camacho, Jairo Salazar y mi persona nos pronunciamos.
Debe ser de balance, pero el panorama no está balanceado; la guerra de las potencias no es la nuestra. De hecho, tengo conocimiento de que algunos diputados traerán un proyecto de ley de infraestructura pública, que viene de la mano del Ejecutivo junto a Estados Unidos y que busca excluir empresas chinas. El país no puede limitarse por intereses que no son panameños. Muchos diputados tienen intereses personales en toda esta situación; algunos jóvenes están pensando en becas y trabajo luego de salir del cargo. Me preocupa también que el presidente Mulino tiene un poco de parcialidad, lejos de la neutralidad. No se trata de beneficiar a ninguna potencia, sino de igualdad de oportunidades, pensando que Panamá es un país soberano. Aunque seamos pequeños, 4.5 millones, nos soberanía a hemos ganado nuestra punta de muchos sacrificios a través de los años (...) tenemos que ser valientes; aunque tengamos todas las presiones del mundo, estamos llamados primero a ser panameños.