Julio Moltó: ‘La adhesión a la OCDE es una decisión que suma y fortalece a Panamá’

  • 02/04/2026 00:00
El ministro de Comercio e Industrias asegura en CADE Chiriquí 2026 que la adhesión al organismo internacional abrirá las puertas de los mercados más exigentes del mundo

El proceso de adhesión de Panamá a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) representa la apertura hacia mayores oportunidades para la producción nacional y el dinamismo económico, consolidándose como un motor de transformación estructural. Así lo resumió el ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, durante su participación en la Conferencia Anual de Ejecutivos de Empresas (CADE) Chiriquí 2026, definiendo la posible inclusión de Panamá al organismo como un “paso estratégico” en la consecución de la visión de país planteada por el Gobierno Nacional.

Al explicar las ventajas y perspectivas de integrarse a este organismo, el titular del MICI fue enfático al señalar que “es una decisión que suma, que fortalece y que amplía oportunidades”, destacando que este ingreso tiene un impacto directo en el funcionamiento del Estado, especialmente en la forma en que se diseñan y ejecutan las políticas públicas. Este proceso, indicó, implica una modernización regulatoria profunda, orientada a alinearse con las dinámicas actuales de inversión y producción global, obligando al sector productivo a evolucionar en sus prácticas: desde sus métodos de fabricación hasta el control de calidad y el cumplimiento de estándares exigidos por los mercados internacionales.

Moltó subrayó que el objetivo no es solo la participación, sino la excelencia: “no se trata solo de participar en mercados, sino de integrarse a aquellos más exigentes, donde se reconoce el valor de hacer bien las cosas”, añadió.

En el marco del evento, desarrollado bajo el lema “OCDE: ¿confianza global, progreso local? El futuro de Panamá en debate”, la presidenta de Apede Chiriquí, Giselle Otero de Socarraz, señaló que el objetivo principal es generar propuestas concretas que impulsen el desarrollo sostenible en la región occidental, promoviendo una visión integrada entre los distintos sectores del país. Otero de Socarraz coincidió en que el desarrollo debe nacer desde las regiones, afirmando que “el futuro de Panamá no se espera, se construye desde sus territorios, y la región occidental está lista para liderarlo”. Asimismo, la empresaria reiteró que el diálogo y el trabajo en equipo son claves para aprovechar las oportunidades que surgen en medio de los desafíos.

Por su parte, la presidenta de la Apede, Giulia De Sanctis, enfatizó en un comunicado con fecha del 29 de marzo que la adhesión a la OCDE requiere un debate serio y con información: “No se trata de asumir una posición previa, sino de abrir una conversación seria, con información y distintas miradas. Hablar de la OCDE es hablar de reglas claras, instituciones que funcionen mejor y confianza, tanto dentro como fuera del país, pero también de cambios que deben evaluarse con responsabilidad”.

Destacó que este proceso abre preguntas necesarias sobre sus implicaciones, beneficios, ajustes requeridos e impacto en la economía. “Desde Apede creemos que estas preguntas deben responderse con análisis; ese es el propósito de CADE: aportar elementos para decisiones bien fundamentadas”.

Como conferencista inaugural de CADE Chiriquí 2026 estuvo Andrés Velasco, figura destacada en política económica internacional y exministro de Hacienda de Chile. Velasco lideró el proceso de adhesión de Chile a la OCDE —la primera nación de América Latina en ingresar a este organismo en 2010— y aportó una visión clara sobre los retos y oportunidades de este debate para Panamá. El evento también contó con la participación de otras voces que han liderado estos cambios en sus regiones, como Marianne Bennette (Costa Rica), Catalina Crane (Colombia) y Ana María Sánchez (Perú).

Durante las sesiones se abordaron temas como el impacto en el modelo económico, los posibles ajustes fiscales, el sistema financiero, la calidad de la información pública y la gobernanza, que se perfila como el principal desafío. “La experiencia internacional muestra que estos procesos no se limitan a cumplir requisitos, sino que implican cambios de fondo en cómo funcionan las instituciones públicas: más transparencia, mejores controles y una gestión menos discrecional”, señaló la Apede en su comunicado, añadiendo que para Panamá esto abre una discusión necesaria sobre la capacidad de sostener estas transformaciones en el tiempo.

La OCDE cuenta actualmente con 38 países miembros, distribuidos principalmente en Europa, América del Norte y la región Asia-Pacífico. En América Latina, solo cuatro naciones forman parte del organismo: México (1994), Chile (2010), Colombia (2020) y Costa Rica (2021).

CADE Chiriquí 2026 también sirvió de plataforma para analizar proyectos estratégicos como el tren Panamá–Frontera, la modernización del Aeropuerto Internacional Enrique Malek y el proyecto de Puerto Barú. La jornada cerró destacando al turismo sostenible, la economía indígena y el fortalecimiento del capital humano como pilares que dan valor social al crecimiento económico.

Durante 60 años, CADE ha sido el espacio de encuentro entre el sector público, privado y la sociedad civil. Este año, el foro volverá a abrir el diálogo del 22 al 24 de abril en un hotel de la ciudad de Panamá.

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