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Mercado inmobiliario en Panamá cae 2.8 % en 2025, pero apartamentos crecen 11 %
- 07/02/2026 12:23
El mercado inmobiliario panameño cerró 2025 con un desempeño contractivo en términos agregados, pero con una clara recomposición interna que revela hacia dónde se está desplazando la demanda.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) de la Contraloría General de la República, el total de propiedades inscritas disminuyó 2.8 % en 2025. El resultado consolida un año de ajuste en el sector, marcado por menor dinamismo en ciertos segmentos y expansión en otros.
El principal factor que explicó la caída general fue el retroceso de las propiedades no horizontales, que bajaron 6.5 % en el período. Dentro de este grupo —que comprende casas individuales y terrenos— el componente más afectado fue el de hipotecas, con una contracción de 13.5 %. A esto se sumó la caída de 6.4 % en los traspasos y de 4.2 % en las propiedades creadas, lo que evidencia una menor actividad tanto en compraventas como en nuevos desarrollos bajo este formato.
El debilitamiento de las hipotecas en este segmento sugiere un entorno de mayor cautela crediticia y financiera. La compra de vivienda unifamiliar, generalmente asociada a mayores montos de financiamiento, habría resentido condiciones económicas más exigentes o decisiones de postergación por parte de los hogares.
En contraste, las propiedades horizontales —principalmente apartamentos bajo régimen de propiedad horizontal— crecieron 11.1 % en 2025. Este avance fue impulsado por un aumento de 15.4 % en las hipotecas, 11.0 % en los traspasos y 6.1 % en las propiedades creadas.
El repunte en este segmento indica que, pese a la desaceleración global del mercado, existe un nicho dinámico con capacidad de absorción. El mayor crecimiento de las hipotecas en propiedades horizontales revela que el crédito se está canalizando hacia proyectos verticales, posiblemente por precios más accesibles, ubicaciones estratégicas y menores costos de mantenimiento en comparación con viviendas tradicionales.
Desde el punto de vista económico, el balance del año muestra un mercado en transición más que en crisis. La contracción de 2.8% no refleja un desplome generalizado, sino un ajuste con redistribución del peso entre formatos de vivienda.
El desempeño diferenciado también envía señales a promotores, bancos y autoridades: la demanda parece orientarse hacia desarrollos verticales, lo que podría influir en la planificación urbana, en la oferta futura de proyectos y en la estrategia crediticia de las entidades financieras.
La evolución de las tasas de interés, la confianza del consumidor y la capacidad de generación de empleo serán variables clave para determinar si en 2026 el mercado logra recuperar crecimiento agregado o profundiza esta segmentación estructural.