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OMC: El Acuerdo global sobre Comercio Electrónico podría entrar en vigor en 2027
- 22/06/2026 00:00
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Agrega La Estrella en Google ↗️El Acuerdo sobre Comercio Electrónico (ACE) de la Organización Mundial del Comercio (OMC) tiene una ruta clara y apunta a entrar en vigor a mediados de 2027. Así lo confirmaron los coorganizadores del grupo de negociación, quienes calificaron este horizonte como un objetivo “ambicioso, pero factible” tras reactivar las plenarias para acelerar las ratificaciones internas.
El pacto, que busca establecer las primeras reglas globales para un sector que ya sostiene más del 60% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial, se encuentra en una fase crucial de transición regulatoria mientras los países buscan mitigar desafíos urgentes como la ciberseguridad, la gobernanza de datos y la brecha digital.
El impulso definitivo se revisó en la reunión plenaria del pasado 9 de junio, la primera desde la Decimocuarta Conferencia Ministerial (CM14) celebrada en Yaundé (Camerún). Allí, los embajadores coorganizadores —James Victor Baxter (Australia), Nagai Katsuro (Japón) y Tan Hung Seng (Singapur)— urgieron a los miembros a centrar toda su energía en la fase operativa.
“Nuestra prioridad es que el ACE entre en vigor tras conseguir 45 ratificaciones, y las consultas que hemos mantenido con todos ustedes han puesto de manifiesto que mediados de 2027 es un objetivo ambicioso, pero factible”, afirmó el embajador Tan.
Haciéndose eco de esta meta, Baxter señaló que la incorporación definitiva del ACE en el marco jurídico de las normas de la OMC (específicamente en su Anexo 4) sigue siendo el objetivo final. Para ampliar la base de apoyo, los coorganizadores celebrarán próximamente una sesión informativa abierta. Durante el encuentro, Chile —que forma parte de los 73 copatrocinadores del texto— anunció que pronto se sumará formalmente a los 67 miembros que ya respaldan la aplicación de las disposiciones provisionales.
Inteligencia Artificial y soporte técnico para el desarrollo
Para garantizar que la transición digital sea inclusiva, Nagai detalló los planes de asistencia técnica, creación de capacidad y divulgación orientados a ayudar a los firmantes a aplicar el ACE y atraer a nuevos miembros. Esta estrategia incluye la ejecución de evaluaciones de necesidades en el terreno, cursos formativos y talleres de intercambio técnico.
Por su parte, la directora General Adjunta de la OMC, Johanna Hill, destacó los esfuerzos complementarios de la Secretaría del organismo, que incluyen evaluaciones de necesidades basadas en inteligencia artificial. Hill subrayó la alianza estratégica con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para diagnosticar la infraestructura física y no física necesaria para el comercio digital en África, América Latina y el Caribe, además del desarrollo de investigaciones y cursos en línea para los miembros.
Al cierre de la sesión, tras escuchar los avances de los procedimientos internos de ratificación de varias delegaciones, Tan se declaró alentado por el firme compromiso de acelerar los trámites nacionales.
Las disposiciones del ACE tienen por objeto facilitar el comercio digital transfronterizo, promover un entorno digital abierto y fomentar la confianza en las transacciones en línea.
Las negociaciones concluyeron en 2024, y en febrero de 2025 se presentó al Consejo General la solicitud de incorporación al marco de la OMC, un debate que movilizó a unos 90 miembros. A fecha de junio de 2026, 73 miembros respaldan formalmente el texto acordado.
A la espera de la estructura jurídica definitiva, 67 miembros (que representan aproximadamente el 70% del comercio mundial) manifestaron el 28 de marzo de 2026 su intención de aplicar el acuerdo mediante disposiciones provisionales. Para activarse, el pacto requiere el depósito formal de 45 instrumentos de aceptación.
La urgencia regulatoria es respaldada por las cifras: según estudios de la OMC y la OCDE, la falta de aplicación del ACE supone dejar de aprovechar cada año unos $159.000 millones en comercio. Su adopción global plena expandiría el PIB mundial en $8,7 billones para el año 2040, concentrando las economías de ingreso bajo y mediano bajo la mayor parte de estos beneficios.
La directora General de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, por su parte, declaró: “El comercio digital es una línea divisoria apasionante para impulsar el crecimiento económico y la creación de empleo.
Al hacer avanzar el Acuerdo sobre Comercio Electrónico, las economías participantes contribuyen a establecer un marco reglamentario común que puede reducir los costos y brindar nuevas oportunidades. También demuestran que el sistema multilateral de comercio puede responder, y responde, a los nuevos desafíos y a las circunstancias económicas cambiantes”.
Un análisis del Instituto Internacional para el Desarrollo Sostenible (IISD) destaca que el comercio electrónico (e-commerce) ha dejado de ser un sector nicho para convertirse en un pilar fundamental de la economía mundial, con una participación en el PIB global que no deja de aumentar.
Sin embargo, el IISD advierte que esta rápida expansión plantea preguntas críticas sobre su gobernanza: ¿quién establece las normas, quién se beneficia y cómo garantizar que la revolución digital no deje atrás a las naciones en desarrollo?
Destacó que para muchas micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), el comercio electrónico reduce drásticamente las barreras de entrada y les abre las puertas a mercados internacionales que antes eran inaccesibles, expandiendo las opciones y reduciendo los costos para los consumidores. No obstante, para los Gobiernos, el comercio digital introduce complejos desafíos normativos, fiscales y de desarrollo.
Entre ellos destacan la protección de los consumidores, la ciberseguridad, la gobernanza de datos, la recaudación fiscal y la creciente brecha digital, tanto entre los diferentes países como dentro de sus propias sociedades.