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Del Perú a Panamá: el origen de la visión integracionista de Simón Bolívar
- 22/06/2026 16:42
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Agrega La Estrella en Google ↗️A dos siglos de la celebración del Congreso Anfictiónico, el papel que desempeñaron tanto Panamá como el Perú en uno de los proyectos políticos más ambiciosos de la naciente América Latina independiente: la construcción de un espacio de cooperación entre las nuevas repúblicas del continente, está nuevamente bajo el foco.
Durante una sesión extraordinaria organizada por la Sociedad Bolivariana, los historiadores peruanos Cecilia Bákula y José Faustino Gálvez reflexionaron sobre el legado del encuentro convocado por el libertador de América Latina Simón Bolívar en 1826, al que calificaron como el antecedente más importante del multilateralismo tanto en la región como en el mundo.
La visita de ambos expertos —que también participaron en el panel desarrollado por la Embajada de Perú en Panamá denominado ‘El Congreso Anfictiónico de Panamá a 200 años: de su gestación a la vigencia del ideal bolivariano de integración americana’— se produce en un momento simbólico para Panamá, que esta semana volverá a convertirse en escenario de encuentros diplomáticos de alto nivel con la celebración de diversas reuniones internacionales, evocando el espíritu integracionista que inspiró el histórico congreso celebrado hace 200 años.
Para Bákula, el Congreso Anfictiónico debe entenderse como una iniciativa adelantada a su tiempo, concebida cuando las nuevas repúblicas latinoamericanas apenas comenzaban a consolidar su independencia.
“La idea fundamental era que los Estados que acababan de alcanzar su libertad pudieran mantener su soberanía e identidad, pero al mismo tiempo crear mecanismos de diálogo, entendimiento y cooperación”, explicó la historiadora en entrevista con La Estrella de Panamá.
La especialista destacó en este sentido que Panamá fue el escenario donde se formuló por primera vez en América un proyecto de concertación política entre Estados independientes, décadas antes de que Europa desarrollara iniciativas similares. “Aquí, en Panamá, se pensó en el ideal del multilateralismo 93 años antes de los Acuerdos de Versalles”, afirmó.
Uno de los aspectos más destacados por ambos especialistas fue el papel fundamental que desempeñó el Perú en la gestación del Congreso Anfictiónico de Panamá.
Bákula recordó que Simón Bolívar firmó la convocatoria al Congreso desde Lima el 7 de diciembre de 1824, apenas dos días antes de la victoria patriota en la Batalla de Ayacucho, considerada el acontecimiento militar que selló la independencia sudamericana.
La convocatoria fue suscrita junto al entonces ministro de Relaciones Exteriores del Perú, José Faustino Sánchez Carrión, figura clave en la consolidación republicana peruana.
“Es muy significativo que Bolívar firmara esa invitación desde Lima antes incluso de conocer el resultado de Ayacucho”, señaló la historiadora.
Por su parte, Gálvez recordó que Bolívar llegó al Perú por invitación del propio Congreso peruano, en momentos en que el país enfrentaba el desafío de completar su independencia tras la salida del libertador argentino José de San Martín.
“El Perú era considerado el principal bastión del poder español en América. Tanto San Martín como Bolívar comprendían que la independencia continental dependía de la consolidación de la independencia peruana”, explicó.
Las batallas de Junín y Ayacucho, agregó Bákula, no solo tuvieron un significado militar para el Perú, sino para todo el continente, pues representaron el golpe definitivo contra la presencia española en América del Sur.
Más allá de la independencia política, Simón Bolívar imaginó un sistema de cooperación permanente entre los nuevos Estados americanos.
Según Gálvez, el Libertador comprendía que las jóvenes repúblicas enfrentaban un escenario internacional complejo, marcado por los intentos de las monarquías europeas de restaurar el antiguo orden tras la caída del ex emperador francés Napoleón Bonaparte.
La llamada Santa Alianza, integrada por varias potencias europeas, generaba preocupación entre los líderes americanos, que temían posibles intentos de reconquista o desconocimiento de las independencias recién obtenidas.
Ante ese panorama, Bolívar propuso la creación de una alianza política latinoamericana entre los nuevos Estados.
“Se buscaba fortalecer el reconocimiento internacional de las nuevas repúblicas y construir mecanismos de cooperación frente a amenazas comunes”, explicó Gálvez.
Las discusiones del Congreso fueron incluso más ambiciosas. Los delegados debatieron ideas relacionadas con la integración económica, la libre circulación de personas y la cooperación política entre los países participantes.
Algunas de esas propuestas, señaló el historiador, recuerdan conceptos que hoy forman parte de organismos como la Comunidad Andina o incluso de experiencias de integración más profundas como la Unión Europea.
“Estamos hablando de ideas extraordinariamente avanzadas para 1826”, destacó.
A pesar de la trascendencia histórica del encuentro, muchos de los acuerdos alcanzados en Panamá no llegaron a implementarse plenamente.
Las tensiones internas en los nuevos Estados, los intereses regionales y las dificultades para consolidar gobiernos estables terminaron limitando el alcance inmediato de las decisiones adoptadas.
Sin embargo, tanto Bákula como Gálvez rechazaron la idea de que el Congreso Anfictiónico de Panamá haya sido un fracaso.
“Fue el punto de partida de un sueño”, sostuvo Bákula.
La historiadora explicó que los Estados recién independizados enfrentaban enormes desafíos internos y que, en ese contexto, era difícil materializar proyectos de integración regional tan ambiciosos.
A ello se sumó el progresivo debilitamiento político de Simón Bolívar, quien para 1826 comenzaba a enfrentar crecientes tensiones dentro de la Gran Colombia y veía cómo algunos de sus proyectos políticos encontraban resistencia.
No obstante, ambos especialistas consideran que el verdadero legado del Congreso fue haber sembrado la idea de que la cooperación regional era necesaria para garantizar la estabilidad y el desarrollo de las nuevas naciones.
“Las iniciativas de integración que surgieron posteriormente en América Latina tienen una relación directa con las ideas que se discutieron en Panamá”, señaló Gálvez.
A 200 años de distancia, los historiadores consideran que muchas de las preocupaciones de Bolívar continúan vigentes.
Los desafíos contemporáneos, explicaron, ya no son los mismos que enfrentaban las repúblicas nacientes del siglo XIX, pero siguen requiriendo respuestas colectivas.
Seguridad regional, desarrollo económico, estabilidad democrática, migración, cambio climático y cooperación internacional forman parte de una agenda que difícilmente puede ser abordada por los países de manera aislada y que es tratada a diario por medio de los organismos multilaterales.
En ese sentido, ambos académicos consideran que el legado más importante del Congreso Anfictiónico de Panamá es haber establecido la necesidad del diálogo permanente entre los Estados.
“La cooperación internacional y el multilateralismo siguen siendo herramientas fundamentales para enfrentar los problemas comunes”, afirmó Gálvez.
Para Bákula, el valor histórico del Congreso Anfictiónico de Panamá radica precisamente en haber anticipado una visión de futuro basada en la concertación entre naciones soberanas.
“Lo que se trabajó aquí, aunque no fue ratificado por todos los Estados, sembró una semilla cuyos frutos hoy son extraordinarios”, concluyó.
Dos siglos después de aquella reunión impulsada por Simón Bolívar, Panamá vuelve a proyectarse como escenario de encuentros internacionales y de diálogo regional. Un papel que, según los historiadores, tiene profundas raíces en una historia que comenzó precisamente en 1826, cuando la ciudad fue elegida para albergar el primer gran intento de integración política de las naciones americanas.