El IMHPA prevé menos lluvias en el Pacífico y alerta sobre impactos en agricultura, agua potable, energía y Canal de Panamá
- 03/06/2026 12:48
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Agrega La Estrella en Google ↗️La crisis global de los combustibles y el impacto adverso de factores climáticos extremos pusieron en jaque a la industria pesquera y acuícola de América Latina. En el marco de la 11.ª Reunión Ordinaria de la Alianza Latinoamericana para la Pesca Sustentable (Alpescas), celebrada en la ciudad de Panamá, los líderes del sector privado lanzaron una dura advertencia sobre la paralización de flotas industriales en el continente y el desabastecimiento de mercados internacionales debido a un entorno financiero e hidrológico insostenible.
Los conflictos internacionales empujaron al alza los precios de los hidrocarburos de forma crítica. Osciel Velásquez Hernández, presidente de Alpescas, reveló que el combustible representa actualmente más del 50% de la estructura total de costos de operación para las empresas pesqueras de la región. Esta realidad financiera asfixiante obligó a diversas armadas pesqueras del continente a suspender actividades de navegación de manera indefinida, al no poder cubrir los gastos mínimos de zarpe.
“Hay flotas que sí están dejando de pescar y hay mercados que están desabastecidos”, alertó Velásquez Hernández, subrayando el riesgo inmediato que corre la seguridad alimentaria regional si las flotas permanecen amarradas.
A la presión económica se suma el avance de un fenómeno de El Niño de gran intensidad, catalogado informalmente por los especialistas como un “Niño Godzilla” debido a su agresivo impacto térmico. El calentamiento de las aguas del océano Pacífico alteró de forma drástica los ecosistemas marinos, provocando el desplazamiento forzado y la desaparición temporal de recursos estratégicos.
El presidente de Alpescas confirmó que el impacto ya se siente “de frontón” en países como Ecuador, Perú y Chile. En este último país, los gremios reportaron un escenario crítico: la pérdida completa de la pesquería del jurel, una de las especies fundamentales para el consumo humano y la fabricación de subproductos en el Cono Sur, además de afectaciones severas en la biomasa de la anchoveta.
En el caso panameño, la flota industrial mantiene la continuidad de sus operaciones diarias y la generación de empleo, aunque trabaja estrictamente al costo y experimenta un deterioro severo en los márgenes de comercialización.
Gustavo Zúñiga, presidente de la Cámara Nacional de la Pesca y la Acuicultura de Panamá (CNPA), aclaró que la afectación principal a nivel local no se ubica en la producción primaria, sino en las exportaciones. El alto costo del combustible deprimió las economías de los países receptores, reduciendo el volumen de ventas y de los mercados internacionales hacia donde se enfoca la producción nacional.
A nivel climático, la posición geográfica de Panamá reporta un comportamiento ambivalente. Zúñiga explicó que, si bien el aumento de la temperatura del mar empieza a mover algunas especies, la persistencia de fuertes vientos locales mantuvo estables las primeras capas de la termoclima. Esto permitió que la pesquería industrial de atún sostenga sus capturas dentro del máximo rendimiento sostenible.
Sin embargo, el panorama para otros sectores locales es restrictivo. El presidente de la CNPA advirtió que la flota dedicada a la extracción de camarón se encuentra bajo una amenaza existencial. De no corregirse la tendencia alcista del combustible o de registrarse una caída en los vientos que eleve aún más la temperatura del mar, los barcos camaroneros panameños se verán obligados a abandonar definitivamente estas faenas y reconvertir sus redes para migrar hacia la captura de peces de escama.
Esta migración y alteración en las capturas responde a dinámicas globales analizadas por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Javier Villanueva, oficial principal de Pesca y Acuicultura de la FAO para América Latina y el Caribe, explicó que el cambio climático altera drásticamente la distribución y los ciclos de crecimiento de las especies marinas, afectando con mayor severidad a los eslabones más pequeños de la cadena trófica.
“Los cambios de temperatura afectan más a las especies que son más pequeñas, como los pequeños pelágicos (sardinas, anchovetas y arenques), que son más vulnerables. Especies de una cadena trófica mayor, como los túnidos, tienen una capacidad superior de migración ante el calentamiento del agua”, precisó Villanueva.
El especialista de la FAO advirtió que el principal peligro radica en la “acción-reacción” de los productores ante las anomalías climáticas. La desesperación por la falta de capturas usuales suele provocar una extracción sin control, lo que arriesga la sostenibilidad futura de los inventarios marinos. Por ello, instó a los países a adoptar planes de manejo pesquero basados en investigación científica y sistemas de alerta temprana.
Asimismo, Villanueva conectó la crisis de los combustibles con el bolsillo del ciudadano común, señalando que el encarecimiento de las operaciones navieras impacta directamente en la estructura de costos de extracción, lo que tarde o temprano “se ve reflejado en el precio que los consumidores tienen que pagar por un alimento”.
Ante conflictos armados prolongados y costos al alza, la FAO promueve la “transformación azul” mediante la innovación tecnológica y el aprovechamiento total de la materia prima. “Si de un pez antiguamente solo se sacaba el filete, hoy vemos prácticas para aprovechar toda la materia prima para producir alimentos nutritivos, lo que genera mayores ingresos ante una estructura de costos creciente”, concluyó el oficial técnico.
Ante este complejo escenario regional, el administrador de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), Eduardo Carrasquilla, instó durante la jornada inaugural a robustecer los mecanismos de cooperación regional y el intercambio de experiencias científicas.
Los representantes de Alpescas y la CNPA buscan consolidar una declaración regional conjunta este 5 de junio para exigir políticas públicas coordinadas que mitiguen los riesgos de insolvencia de las empresas, protejan las fuentes de empleo en las zonas costeras y garanticen el abastecimiento de alimentos marinos en América Latina.