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- 21/11/2011 01:00
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Agrega La Estrella en Google ↗️PANAMÁ. De acuerdo a un artículo publicado en la Revista Enlace de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá en marzo de 2011, ‘Según cálculos de la CEPAL en Panamá, el impacto del cambio climático le costará al país $6,825 millones hasta el 2100, número que es igual ‘al 34.6% del Producto Interno Bruto del país del 2008 a una tasa de descuento del 0.5%’.
Aún cuando esta cifra es impresionantemente grande, podría existir el riesgo de que no advirtamos todavía la gravedad de esta situación, sin embargo cuando comprendemos que de acuerdo al ritmo actual de deshielo de los polos con su consecuente aumento del nivel de los mares se podría dar la situación de que la mayoría de las islas de la Comarca Guna Yala podrían desaparecer ocasionando la movilización de todos sus pobladores a tierra firme, entonces tal vez si podríamos entender la gravedad de esta situación.
ALERTA
La situación antes mencionada resalta la urgencia de comprender que si bien es cierto que es necesario alcanzar niveles de crecimiento económico del país que permitan la satisfacción de las necesidades de la población, es necesario igualmente comprender que la posibilidad de mantener este crecimiento de manera sostenible por muchos años más depende de manera fundamental de respetar la importancia de la variable ambiental dentro del mismo.
De acuerdo con la Comisión Mundial sobre Ambiente y Desarrollo el Desarrollo Sostenible es ‘el desarrollo que asegura las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para enfrentarse a sus propias necesidades’.
Aún cuando siempre ha existido la discusión entre hasta donde se podría defender lo ambiental sin detener el crecimiento económico o hasta dónde se podría defender el crecimiento económico independientemente de los sacrificios ambientales que se tuvieran que hacer para alcanzar el mismo, es indudable la necesidad de garantizar la existencia de los recursos naturales mínimos para la vida de las presentes y las futuras generaciones, estaríamos enfrentando la posibilidad de poner en peligro la existencia de las futuras generaciones.
Según Oñate, J. J., Pereira, D., Suárez, F., Rodríguez, J. J., & Cachón, J. (2002) en el documento Evaluación Ambiental Estratégica: la Evaluación Ambiental de Políticas, Planes y Programas, es necesario comprender la necesidad de un desarrollo económico y social respetuoso con el medio ambiente.
Para lograr este objetivo según los autores, es necesaria la reconciliación y sostenibilidad de los aspectos económico, social, y ambiental de las actividades humanas por constituirse estos en los tres pilares del Desarrollo. Siguen señalando los autores que la ‘Sostenibilidad Económica se da cuando la actividad que se mueve hacia la sostenibilidad ambiental y social es financieramente posible y rentable; la Sostenibilidad Social está basada en el mantenimiento de la cohesión social y de su habilidad para trabajar en la persecución de objetivos comunes.
Supondría, tomando el ejemplo de una empresa, tener en cuenta las consecuencias sociales de la actividad de la misma en todos los niveles: los trabajadores (condiciones de trabajo, nivel salarial, entre otros), los proveedores, los clientes, las comunidades locales y la sociedad en general y finalmente la Sostenibilidad Ambiental es la compatibilidad entre la actividad considerada y la preservación de la biodiversidad y de los ecosistemas, evitando la degradación de las funciones fuente y sumidero. Incluye un análisis de los impactos derivados de la actividad considerada en términos de flujos, consumo de recursos difícil o lentamente renovables, así como en términos de generación de residuos y emisiones. Este último pilar es necesario para que los otros dos sean estables’.
La interacción de estos pilares se demuestra claramente a través de la conjunción conjunta o parcial de cada uno de ellos y qué efectos generan las mismas en el estilo de desarrollo que se obtiene.
¿QUÉ INCLUYE?
En primer lugar un desarrollo que contemple lo ecológico en conjunto con el aspecto social garantiza un crecimiento soportable, pero sin garantía de su viabilidad económica; un estilo de desarrollo que incluya únicamente los aspectos económicos y ecológicos generan un desarrollo viable pero solamente al corto plazo al no contemplar las necesidades sociales de la población en tanto que un estilo de desarrollo que incluya solamente los aspectos económicos y sociales sería de tipo equitativo pero igualmente sólo a corto o mediano plazo.
Únicamente un estilo de desarrollo que contemple los aspectos económicos, sociales y ecológicos garantiza la generación de los recursos necesarios para la satisfacción de las necesidades de la sociedad pero sobre todo, garantiza que este desarrollo sea sostenible en el tiempo de manera que se puedan beneficiar no sólo, las presentes, sino también las futuras generaciones.
Y cuál es la situación que experimenta la República de Panamá para garantizar la sostenibilidad de su desarrollo.
En primer lugar podemos observar que según el documento Deforestación de los Bosques de Darién en el Contexto Nacional publicado en la página web de ANCÓN, ‘Entre 1992 y 2008 Panamá perdió unas 451,000 hectáreas, siendo que en el período 2000-2008 fueron perdidas 121,279 hectáreas.
En total Panamá ha perdido 838,288 hectáreas en el período 1970-2008, equivalente a un 11% del área total del país. Si bien es cierto que según el Índice de Desarrollo Humano, la República de Panamá con un 57.7 % se constituía en el segundo país de Centro América en cuanto a la superficie forestal como porcentaje del total del territorio, en 1950 ese porcentaje era del 70 %.
CON LA MANO DEL HOMBRE
Según la ANAM entre las causas de la deforestación en nuestro país tenemos: Despilfarro en el uso de nuestros recursos naturales en el pasado, Avance de la frontera agrícola, Prácticas de roza y quema, Ganadería con técnicas incompatibles, ¿Seguridad Alimentaria?, Prácticas Forestales no sostenibles, Tala ilegal, Avance de la frontera urbana, ¿Pobreza Extrema o Riqueza?
La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático lo señala como ‘un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima’. Esta definición señala claramente que el cambio en el clima mundial es esencialmente responsabilidad nuestra. Las prácticas antes señaladas que incrementan el nivel de deforestación en nuestro país ponen en evidencia la necesidad de hacer más para detenerla. Ya diferentes estudios que se pueden ubicar en cambioclimático.com, señalan que la quema de combustibles fósiles y la tala y quema de bosques, liberan dióxido de carbono.
La acumulación de este gas, junto con otros, atrapa la radiación solar cerca de la superficie terrestre, causando un calentamiento global que podría aumentar como de hecho lo está haciendo, el nivel del mar lo suficiente como para inundar ciudades costeras en zonas bajas y deltas de ríos.
Los informes históricos de la gerencia de Hidrometeorología de la Empresa de Transmisión Eléctrica S.A. (ETESA) dan cuenta que en 1970 el valor de la temperatura se situaba en torno a los 27 grados, en tanto que en la actualidad supera con creces los 30 grados. Esta situación es grave y por lo tanto se deben redoblar todos los esfuerzos para transmitir a todos los niveles y sectores la necesidad de enfrentar esta amenaza a nuestra existencia,
El extraordinario incremento del ritmo de crecimiento económico de la República de Panamá que nos ubica como líderes a nivel latinoamericano y en algunos casos mundial, no debe embriagarnos y pretender seguir empujando el mismo a sangre y fuego sin importar el efecto que este crecimiento pudiera tener sobre el medio ambiente. El Gobierno Nacional debe aprender de la experiencia reciente y honrar el compromiso de realizar un diálogo abierto con todos los interesados, sin ningún tipo de apuros ya que lo que pudiera estar en juego es el futuro de nuestros hijos y los hijos de ellos.