El IMHPA prevé menos lluvias en el Pacífico y alerta sobre impactos en agricultura, agua potable, energía y Canal de Panamá
- 18/01/2009 01:00
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Agrega La Estrella en Google ↗️MADRID. El negocio de la muerte se convirtió en 2008 en un valor refugio. Funespaña, la empresa de servicios funerarios más grande de España, fue el único valor de la Bolsa nacional que sin estar en ningún proceso excepcional o de venta subió.
Ganó en 12 meses cerca del 4.53%. No es una cifra desorbitada, pero sí envidiable si se compara con la caída media del 39.4% del Ibex. “Eso hace que seamos también bastante tradicionales en la forma en la que llevamos nuestro negocio”. Ésta es la explicación que su vicepresidente, Juan Antonio Valdivia, da al buen ejercicio que terminó hace unos días.
Funespaña, dice, no tiene deudas. Y su perspectiva de seguir manteniendo la facturación es buena. No es de extrañar, teniendo en cuenta la cantidad de recintos públicos que controla gracias a concesiones municipales.
“Nos hemos encontrado una crisis en un momento en el que no tenemos ningún tipo de endeudamiento, que es uno de los grandes problemas a los que se enfrentan las empresas.
Con un parón total de liquidez en el sector empresarial y con préstamos y compromisos pendientes, otros no pueden seguir adelante. Sin embargo, todas nuestras inversiones han sido realizadas con recursos propios”, razona Valdivia.
Aquí, el lugar donde se llevan a cabo más servicios para fallecidos de España, trabajan, además de varios directivos, cerca de 700 personas en turnos que cubren 24 horas.
Trabajo no les falta. La muerte no entiende de dificultades económicas.