Soraya Valdivieso: ‘Aduanas enfrenta déficit de 500 agentes para frenar contrabando’

En esta entrevista exclusiva con La Estrella de Panamá, la directora aborda con franqueza los retos operativos en puntos críticos como las fronteras, puertos y la Zona Libre de Colón, herramientas clave para blindar el “hub” logístico panameño frente al narcotráfico y el fraude marcario

En un contexto donde la seguridad logística y la integridad fiscal son pilares para la competitividad de Panamá, la Autoridad Nacional de Aduanas (ANA) se encuentra en un proceso de transformación profunda.

En esta entrevista exclusiva con La Estrella de Panamá, la directora de Aduanas, Soraya Valdivieso, detalla el impacto de la coordinación interinstitucional con el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) y el Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), el éxito en la desarticulación de redes de contrabando de cigarrillos —que ha logrado reducir la brecha de defraudación fiscal— y los avances en la implementación del Programa de Integración Logística Aduanera (PILA) con Costa Rica.

Además, la directora aborda con franqueza los retos operativos: desde la necesidad de incrementar el pie de fuerza en 500 unidades adicionales, hasta el despliegue de escáneres de última generación en puntos críticos como los puertos y la Zona Libre de Colón, herramientas clave para blindar el hub logístico panameño frente al narcotráfico y el fraude marcario.

¿Qué comportamiento ha tenido el contrabando de alimentos?

Cuando hablamos de estadísticas, por ejemplo, en este año y 9 meses (hablamos de julio de 2024 a la fecha), hemos realizado 61 retenciones con un valor de $818,799, casi el millón de dólares. De diciembre de 2025 a marzo de 2026, hemos realizado 14 retenciones valoradas en $203,000. Estamos hablando de un total de casi $1 millón. Nuestras estadísticas en este tiempo —que no llega a los dos años— exceden las retenciones que se hicieron en los últimos cinco años de la administración anterior. Entre los productos agrícolas de mayor retención hemos tenido: semilla de arroz, bolsas de arroz, cebolla, ñame, plantones, mamoncillo, mango y otras variedades; además de semilla de sandía, naranja y alimento para cerdo. Los mecanismos que utilizamos los aplicamos principalmente en la detección del ingreso de cebolla, ñame y otros vegetales.

¿Cómo se comparan las cifras actuales de contrabando con los años anteriores?

Estamos hablando de casi un 60% a 70% más de las cifras que mantenía la administración anterior. En este gobierno, nuestro mayor éxito en estas incautaciones se debe, primero, a la lucha frontal contra la corrupción y, segundo, a la coordinación interinstitucional. Eso es clave. Hemos ejercido mucho más control porque tenemos varias mesas técnicas operativas trabajando. Los empresarios y gremios mantienen mucha más confianza para compartir información con nosotros y generar operativos.

¿Cuáles siguen siendo las zonas vulnerables?

El área más sensitiva es la zona occidental, que es la provincia de Chiriquí, en la frontera con Costa Rica, y en el área noroccidental con el río Sixaola. También áreas específicas como Cuervito y San Isidro. Ahí es donde más tenemos que establecer los controles.

¿Qué estrategia han creado para reducir las cifras?

Es la coordinación interinstitucional. Tenemos una muy buena comunicación, convenios y acuerdos tanto con el MIDA como con el Senafront y el Instituto de Innovación Agropecuaria de Panamá (IDIAP). Estamos fortaleciendo nuestro recurso humano para la patrulla porque tenemos vulnerabilidades importantes en la frontera. Además, implementamos tecnologías de bases de datos integradas; contamos con drones que estamos poniendo a disposición del MIDA para que puedan apoyarnos.

¿Qué coordinación hay con el sector agropecuario?

Aduanas tiene muy buenos acercamientos con los gremios; de hecho, ellos públicamente han ponderado nuestros resultados. Sin embargo, estos gremios ejercen una comunicación más directa con el MIDA, porque es el órgano anuente que tiene la competencia legal sobre los rubros agrícolas.

Existe mucha preocupación por el contrabando de ganado, ¿cuántos casos han podido registrar?

El contrabando de reses es uno de los más históricos en la provincia de Chiriquí. Le hablo de dos casos puntuales: en uno retuvimos 37 cabezas de ganado con un valor de $111,000; en otro caso, 17 reses, también en la zona occidental. Se decidió imponer una sanción económica, pero la medida fue apelada y está en proceso en la Comisión de Apelación. En el segundo caso (20 reses) aún se investiga; se está en la búsqueda de un funcionario municipal que fue quien emitió las guías para el cobro correspondiente. Ambos casos se registraron en el 2025. Tenemos información de personas que compran en subastas para llevar el ganado a Tierras Altas y posteriormente sacarlo por la frontera con Costa Rica; también hay reimportación de ganado de contrabando desde Costa Rica a territorio nacional.

¿Cuáles son los procedimientos con el ganado incautado?

Se contacta al IDIAP para realizar los análisis y descartar enfermedades. Luego se remite a la finca de esta entidad hasta que se desarrollan las investigaciones por parte de la Dirección de Prevención y Fiscalización Aduanera, que es la patrulla aduanera.

¿Se han detectado las rutas utilizadas para el ganado y alimentos?

Las rutas principales son San Isidro y Cuervito, que son las áreas más sensibles, además del río Sixaola en Bocas del Toro.

¿La permanencia de estos actos de contrabando se debe a que faltan áreas por cubrir?

Definitivamente. Desde que llegué a esta administración he dicho que nos falta un recurso humano de aproximadamente 500 personas a nivel nacional. Tenemos puntos de control donde no hay personal después de las 5:00 o 6:00 de la tarde. La frontera con Costa Rica, tanto por Bocas del Toro como por Chiriquí, demanda mucho personal. Nos apoyamos mucho en Senafront porque ellos tienen un pie de fuerza más grande. Actualmente somos 1,700 empleados y deberíamos ser aproximadamente 2,500 para cubrir aire, mar y tierra.

¿Qué comportamiento tuvo el contrabando de cigarrillos en el 2025?

Hemos avanzado grandemente. Cuando entré, el 97% del cigarrillo consumido en Panamá venía del contrabando; una cajetilla costaba $1. Con la lucha frontal, el precio ha subido a $3 y ya hay lugares donde no se consigue. Montamos una estrategia de inteligencia y contrainteligencia porque no solo perdíamos entre $200 y $300 millones en impuestos, sino que nos habíamos convertido en un hub de contrabando transnacional hacia Colombia, Ecuador, Cuba, Venezuela y Costa Rica. Había dos modus operandi: por mar y por la frontera terrestre.

¿Qué medidas tomaron al respecto?

Tenemos una excelente relación con la gerencia de la Zona Libre de Colón. Identificamos los carteles y las empresas de fachada; Aduanas inició inspecciones de bodegas y auditorías. Nos apoyaron la DIJ, el Ministerio Público y el Senan. Ya hemos sido reconocidos internacionalmente como un modelo a seguir en la lucha contra el contrabando de cigarrillos.

¿Cómo ha sido el comportamiento de la recaudación aduanera?

Cerramos el año pasado con un 5% más de recaudación, que representan aproximadamente $66 millones adicionales. Mis ejes principales son: tecnología, revisión de procesos y lucha frontal contra la corrupción.

¿Cómo han trabajado la detección de la corrupción interna?

Lamentablemente, por muchos años, Aduanas se convirtió en un botín político. Del personal que encontré, solo un 30% o 40% eran técnicos idóneos. La Academia Aduanera fue ignorada durante los últimos 15 años. Se veía a la institución como algo permisivo más que como un ente de control y recaudación. El presidente me pidió una transformación. Con el apoyo del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y la Contraloría, buscamos mejorar la imagen y efectividad. Hemos logrado, después de 16 años, implementar la declaración de reexportación y exportación en línea para tener trazabilidad. Empezamos con la Zona Libre de Colón para dar transparencia y minimizar las plataformas que usan organizaciones criminales para lavar dinero o mover mercancías falsificadas.

¿Qué avances hay en la seguridad de los puertos?

Aduanas lidera la Fuerza de Tarea Portuaria, principalmente con el proyecto de escáneres de revisión intrusiva. Entre más tecnología tenemos, menos personas físicas necesitamos y mayor es la trazabilidad. Las operaciones aduaneras pueden ser hasta las 11:00 p.m., pero los grupos tácticos de interdicción trabajan 24/7.

¿A qué otras tecnologías están apostando?

Escáneres móviles, body cams (cámaras corporales ) para los inspectores (cuyas licitaciones vienen pronto) y cámaras con inteligencia artificial. Sobre los escáneres, recibimos la administración con 9 o 10, y en julio de este año sumaremos cinco más activos. En el puerto PCA, que mueve mucha mercancía hacia Europa, ya logramos instalar un escáner para revisar el 100% de la exportación. Lo mismo en Manzanillo y en el puerto de Chiquita en Bocas del Toro. En la Zona Libre de Colón, después de 17 años, tendremos escáneres operando en unos dos meses. El de Paso Canoas ya funciona hace cuatro meses.

¿Qué se ha hecho para reforzar la ventanilla única con Costa Rica?

El Programa de Integración Logística Aduanera (PILA) resolverá el problema. Reactivamos este proyecto que tenía 3 años detenido. Estamos en un 58% de avance y esperamos inaugurar el Centro de Control Integrado antes de abril de 2027. El punto de Río Sereno ya se entregó y esta semana se licita el de Guabito, en Bocas del Toro.

¿Qué avances hay en el acuerdo con la UE para intercambio de información?

Me enfoqué mucho en la agenda con Alemania, Francia, Bélgica y Países Bajos, que es hacia donde llega la droga. Fortalecimos el entrenamiento y la comunicación. Gracias a nuestra información, ellos han detectado grandes cantidades de droga en sus países. Las incautaciones han subido entre un 60% y 70%. Otros países, como Australia, ya nos han pedido firmar acuerdos similares.

¿Cómo evalúan el posible aumento de los fletes terrestres por el precio del combustible?

Con la guerra en Medio Oriente habrá una tendencia al alza. Es un tema que Aduanas no controla, pero trabajamos con el Ministerio de Comercio e Industria y el MEF para buscar mecanismos que mitiguen el impacto negativo en el país.

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