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24 de Nov de 2020

Internacional

Siria: Occidente y Rusia se enfrentan en Consejo de Seguridad de la ONU

Las potencias occidentales chocaron con Rusia el martes en el Consejo de Seguridad de la ONU en su intento de aprobar una resolución exi...

Las potencias occidentales chocaron con Rusia el martes en el Consejo de Seguridad de la ONU en su intento de aprobar una resolución exigiendo la renuncia del gobernante sirio Bachar al-Asad y el fin de lo que Estados Unidos llamó "reino del terror" en Siria.

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, lideró la embestida occidental en la reunión en Nueva York, apoyada por la dirigencia de la Liga Árabe y los cancilleres británico y francés.

"Todos sabemos que el cambio está llegando en Siria. A pesar de las tácticas implacables, el reino del terror del régimen de Asad terminará y el pueblo de Siria tendrá la posibilidad de elegir su propio destino", dijo Clinton durante el debate.

"La pregunta para nosotros es cuántos civiles inocentes más morirán antes de que el país sea capaz de avanzar hacia el tipo de futuro que merece", agregó.

Mientras, el canciller francés Alain Juppé exhortó al Consejo de Seguridad a salir de su "silencio escandaloso", y el primer ministro catarí, Hamed ben Jassem al-Thani, habló en nombre de la Liga Árabe para pedir que la ONU detenga la "máquina de matar" de Al-Asad.

El proyecto de resolución de la ONU, acordado por las potencias occidentales y la Liga Árabe, busca que Asad entregue el poder y cese la represión que ha dejado más de 5.400 muertos en los últimos diez meses, según grupos de derechos humanos.

Pero Rusia, aliado de Siria y con derecho de veto en el Consejo de Seguridad, reiteró su oposición y afirmó que la ONU no debe inmiscuirse en el conflicto "interno" sirio.

"Posiblemente hay una última posibilidad de romper la espiral de violencia que arrasa con Siria y su pueblo", señaló el embajador ruso ante la ONU, Vitaly Churkin, agregando sin embargo que el Consejo de Seguridad "no puede imponer parámetros para un acuerdo interno".

Antes, el canciller ruso Sergei Lavrov había señalado que "cambiar de régimen" no es la "profesión" de su país, y su viceministro Guennadi Gatilov había advertido que el proyecto de resolución de la ONU podría "abrir el camino a una guerra civil".

El régimen de Asad ha incrementado la represión para tratar de aplastar la última de las rebeliones del mundo árabe, tras la caída de los regímenes autoritarios de Egipto, Túnez y Libia, en un aparente intento de aprovechar el apoyo de Rusia y las divisiones en la ONU.

El embajador sirio ante la ONU, Bachar Jaafari, señaló el martes ante el Consejo de Seguridad que su país "se mantendrá firme para enfrentar a sus enemigos".

Rusia y China -que acusaron a los países occidentales de abusar de los mandatos de la ONU en su intervención en Libia-- vetaron en octubre un proyecto de resolución que condenaba al gobierno sirio.

Mientras tanto, la oposición siria exhortó a la comunidad internacional a actuar contra las "masacres", tras una nueva oleada de violencia con epicentro en la región de Homs que dejó casi 100 muertos el lunes y más de 20 el martes.

Los nuevos episodios de violencia, que incluyeron la muerte de 55 civiles y 41 militares y disidentes según el opositor Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH, con sede en Gran Bretaña), convirtieron la jornada del lunes en una de las más sangrientas desde marzo, cuando se iniciaron las manifestaciones contra el régimen.Según el Ejército Libre de Siria, "el 50% del territorio sirio ya no está bajo control del gobierno".

El jefe de las agencias de inteligencia estadounidenses, James Clapper, indicó de su lado que Asad caerá inevitablemente ante las protestas masivas.

"No veo cómo puede sostener su gobierno en Siria", dijo Clapper en una audiencia ante senadores.

Ante "las salvajes masacres de civiles, entre los cuales había mujeres y niños", el más importante grupo de la oposición, el Consejo Nacional Sirio (CNS), deploró la falta de "rápida acción" de parte de la comunidad internacional para proteger a los civiles "mediante todos los medios necesarios".

El CNS reafirmó además la "determinación del pueblo de luchar por su libertad y dignidad", asegurando que "no entregará su revolución, sean cuales sean los sacrificios".