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02 de Mar de 2021

Internacional

Angustia y duelo en Argentina por tragedia ferroviaria

La presidenta Cristina Fernández, el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, y el jefe de Gobierno de esta capital, Mauricio Macri, decre...

La presidenta Cristina Fernández, el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, y el jefe de Gobierno de esta capital, Mauricio Macri, decretaron "dos días de duelo" tras el fatal accidente ferroviario ocurrido este miércoles en que murieron al menos 49 personas y más de 600 resultaron heridas.

Las impactantes imágenes de la tragedia, ocurrida a las 8:32 horas locales (11:32 GMT), se emitiden constantemente en los canales nacionales de televisión.

El fatal incidente tuvo lugar cuando el tren de cercanías Sarmiento, que opera la empresa privada TBA, entró a una velocidad estimada de 26 kilómetros por hora en la estación Once del centro capitalino y por razones aún desconocidas no frenó más, lo que provocó que el chocara contra el muro de contención.

Una buena parte de los ocho vagones que integraban el convoy, especialmente los dos primeros, sufrieron graves daños por el impacto. El segundo vagón se incrustó varios metros contra el primero, causando en ese tramo la mayor cantidad de víctimas fatales.

El gigantesco operativo de rescate implementado contó con la participación de la Dirección de Protección Civil de esta capital, de las policías metropolitana y federal, de los bomberos, del Servicio de Asistencia Médica de Emergencias (SAME) y de una gran cantidad de voluntarios, en que más de un centenar de ambulancias y dos helicópteros sanitarios se encargaron del traslado de los heridos.

Tras el traslado de los heridos tocó el turno a los cadáveres dentro de bolsas negras, que fueron retirados por una puerta trasera de la terminal lejos de la vista del público y de los medios de comunicación.

La angustia social domina la ciudad, donde los relatos de centenares de personas recorren los hospitales públicos Ramos Mejía, Argerich, Durand, Rivadavia y Pirovano, y muchas otras buscan noticias sobre sus seres queridos de quienes no saben desde que salieron en horas de la mañana de sus casas.

El gobierno local actualiza constantemente en su sitio oficial las listas de los heridos hospitalizado, y asegura que todas la víctimas han sido identificadas. Sin embargo, las protestas populares alzan sus voces a través de las emisiones de radio y televisión.

Las estadísticas, entre tanto, circulan con mucho más velocidad que las informaciones coyunturales para explicar que se trata del tercer accidente ferroviario más grave en la historia de Argentina y se reconoce, entre el enfado y la impotencia, que los trenes argentinos, como el que se estrelló en la estación Once, llegaron al país desde Japón entre 1960 y 1962.

Gobernaba aquella Argentina el ex presidente Arturo Frondizi (1958-1962), quien fue derrocado por un golpe de Estado cuyos dictadores lo confinaron en la isla Martín García, en el Río de la Plata.

El secretario de Transporte de la Nación, Juan Pablo Schiavi, la voz oficial que cargó con el peso de dar la cara ante lo medios y la ciudadanía, dijo incomprensiblemente que "si pasaba ayer (último día feriado por el carnaval que se extendió cuatro días, lo sucedido) no sería tan grave" y, en un intento por minimizar lo sucedido -una misión verdaderamente imposible- agregó que "fue un accidente como el que vimos muchas veces en los diarios".

La Confederación General del Trabajo (CGT), que lidera Hugo Moyano, expresó su "solidaridad con las víctimas" de la tragedia, mientras que el dirigente Julio Piumato sostuvo que "parece inadmisible que los trabajadores tengamos no solo que viajar en las condiciones inhumanas que lo hacemos, sino también soportar condiciones de inseguridad que generan hechos tremendos como el sucedido hoy".

Por su parte, el diputado nacional Fernando "Pino" Solanas, del Partido Proyecto Sur, ferviente defensor de los ferrocarriles administrados por el Estado, sostuvo que la tragedia "es responsabilidad de un sistema ferroviario vigente desde la época de (Carlos) Menem (ex presidente argentino entre 1989 y 1999, privatizador del sistema) y que continúa con el gobierno actual".

"Hace años que la presidenta (Cristina Fernández) escucha y lee las denuncias (sobre hechos de corrupción estructural en las privatizaciones ferroviarias) y no hace nada", sentenció Solanas, quien añadió que "el gran accidente ocurrido hoy demuestra que el gobierno no escucha el reclamo de la enorme población de trabajadores que está condenada a tomar este inseguro y criminal sistema de transporte".