04 de Oct de 2022

Internacional

Piloto enloquece y tiene que ser amarrado por los pasajeros

Un piloto que debió ser controlado por los pasajeros cuando sufrió un ataque de locura en pleno vuelo, lo que forzó el aterrizaje de em...

Un piloto que debió ser controlado por los pasajeros cuando sufrió un ataque de locura en pleno vuelo, lo que forzó el aterrizaje de emergencia del avión en Texas (sur de EEUU), fue inculpado este miércoles por interferir con la tripulación, informó la justicia.

"El piloto Clayton Osbon, de 49 años, es acusado de un cargo criminal federal por interferencia con la tripulación de un avión", anunció la fiscal del distrito norte de Texas, Sarah Saldaña, en un comunicado.

De ser hallado culpable, el piloto enfrenta una pena máxima de "20 años de prisión y una multa de 250.000 dólares", agregó el comunicado del Departamento de Justicia, en el que detalla que el FBI investiga el caso junto a la aerolínea JetBlue y autoridades de la aviación.

El martes Clayton Osbon, que volaba el vuelo 191 de JetBlue de Nueva York a Las Vegas (Nevada, oeste), perdió el control de sí mismo y salió de la cabina "gritando comentarios sobre Jesús, el 11 de septiembre, Irak, Irán y los terroristas", reportó el comunicado.

El primer oficial de la cabina le impidió la entrada a su capitán y uno de los pasajeros -un piloto fuera de servicio- lo asistió en el resto del vuelo.

En tanto, otros pasajeros retenían al desequilibrado piloto en la cocina.Luego de que el avión aterrizó de emergencia en Amarillo, en el norte de Texas, Osbon fue internado en un hospital, donde se le realizan evaluaciones médicas y está bajo custodia del FBI.

Además, Osbon "fue removido de todos sus deberes y responsabilidades, en espera de los resultados de la investigación", dijo a AFP un portavoz de JetBlue.

El presidente de JetBlue, Dave Barger, elogió la rápida respuesta del primer oficial, que cerró la cabina al "errático" capitán, y felicitó el trabajo del piloto que asistió el aterrizaje mientras los pasajeros contenían a Osbon en el piso.

"Fue una situación difícil", dijo Barger al canal NBC.

"Los pasajeros y la tripulación simplemente hicieron un gran trabajo (...) a 10.000 km de altura".

Videos filmados con teléfonos móviles y transmitidos por la televisión estadounidense muestran el caos que había en la parte delantera del avión, cuando un grupo de pasajeros hombres se abalanzaron para contener al piloto que gritaba histéricamente.

Entre cuatro y seis pasajeros debieron sentarse sobre él durante 20 minutos hasta que el vuelo aterrizó, dijeron testigos.

Gabriel Schonzeit, que estaba sentado en tercera fila, dijo a Globe-News: "Empezó a gritar sobre Al Qaida y la posibilidad de una bomba en el avión e Irak e Irán y sobre cómo todos íbamos a caer".

El piloto no había mostrado señales de inestabilidad mental antes del episodio del martes, dijo Barger.