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01 de Apr de 2020

Internacional

Diputados hondureños se contradicen sobre polémica adquisición de lanchas

El gobierno de Honduras "comprará" ocho lanchas por unos 68 millones de dólares para realizar patrullajes contra el tráfico de drogas, i...

El gobierno de Honduras "comprará" ocho lanchas por unos 68 millones de dólares para realizar patrullajes contra el tráfico de drogas, informó hoy el jefe de la Comisión de Seguridad del Congreso local, Rodolfo Zelaya, aunque la víspera otros legisladores dijeron que se adquirieron en "arrendamiento".

El diputado oficialista dijo a la prensa que el Congreso aprobó la noche del miércoles, "a puerta cerrada", el contrato para "comprar" el equipo "a una empresa holandesa", valorado en 68 millones de dólares (1.200 millones de lempiras, la moneda local).

El jueves, el diario hondureño "El Tiempo" indicó que se trata de un contrato de arrendamiento por 13 años con opción de compra, el cual se suscribió el 25 de agosto pasado entre el ministro de Defensa, Marlon Pascua Cerrato, y representantes de la empresa local "Servicios Marítimos Internacionales SA de CV", ligada a otra holandesa.

"El Tiempo" refirió que esta firma fue constituida apenas hace seis meses y que, según el diputado Germán Leitzelar, se formó a petición del Ministerio de Finanzas, para "servir sólo como representante de una empresa holandesa cuyo nombre no se reveló".

Según el diario local, al terminar la sesión, el miércoles pasado varios diputados explicaron que se trata de ocho embarcaciones que se arrendarán por 13 años, con la opción a que al terminar ese periodo el Estado hondureño pueda comprarlas.

Leitzelar, del socialdemócrata Partido Innovación y Unidad (PINU), explicó a "El Tiempo" que el Estado consignará todos los años unos tres millones de dólares, que al término de los 13 años sumarán 49 millones de dólares.

Los 13 millones de dólares restantes, según el congresista citado por "El Tiempo", se cubrirán a partir de la construcción de un astillero en Puerto Castilla, para reparar embarcaciones que en la actualidad se envían a Cuba para ello.

Leitzelar añadió que el Estado optó por la vía del arrendamiento porque no tiene capacidad de erogar de una sola vez unos 62 millones de dólares (1.200 millones de lempiras, la moneda local), y que si se obtenía un préstamo con cualquier acreedor "no habría posibilidad de justificar la solicitud ante el Fondo Monetario Internacional".

Otro diputado, el vicepresidente del Congreso, Marvin Ponce (citado por "La Prensa"), reconoció también la víspera que el contrato es "de alquiler" y que provoca dudas, ya que la empresa con el que se suscribió "se creó hace unos seis meses en la capital".

Ponce, del Partido Unificación Democrática, añadió que por "el alquiler el Estado pagará 3,97 de dólar por ciento de interés".

Sin embargo, este viernes, el jefe de la Comisión de Seguridad del Congreso local, Rodolfo Zelaya, dijo a la prensa local que se trata de un contrato de "compra" suscrito con "una empresa holandesa".

Dos días después de la votación "a puerta cerrada", el portal del Congreso Nacional de Honduras no difunde información sobre la operación financiera en torno a las lanchas, a pesar de que los diputados dicen que 90 por ciento del pleno votó a favor del contrato.

Zelaya, del gobernante Partido Nacional del presidente Porfirio Lobo, justificó el aval legislativo al contrato al señalar que en las condiciones actuales "la Fuerza Naval no tiene lo necesario para tener una lucha cuerpo a cuerpo con los delincuentes".

El diputado oficialista dijo a la prensa local "que la Fuerza Naval (hondureña) cuenta con lanchas de hace 30 años y que fueron compradas con 20 años de uso".

Una comisión de la compañía holandesa "Servicios Marítimos Internacionales" llegará a Honduras el 22 de octubre llegará para explicar los alcances del acuerdo.

Las naves alcanzan velocidades de hasta 50 nudos (más de 90 kilómetros por hora); las que tiene Honduras apenas llegan a 20 nudos (unos 36 kilómetros por hora).

La Fuerza Naval de Honduras realiza patrullajes en la costa Atlántica y en El Caribe, un corredor marítimo muy utilizado por el narcotráfico que desde Sudamérica lleva droga hasta Estados Unidos.