26 de Sep de 2022

Internacional

La basura arde en las elegantes calles de Jerez

Un fuerte olor a inmundicia se mezclaba este miércoles con el de los naranjos en las calles de Jerez de la Frontera (sur), donde montone...

Un fuerte olor a inmundicia se mezclaba este miércoles con el de los naranjos en las calles de Jerez de la Frontera (sur), donde montones de basura se acumulan en el vigésimo día de una huelga de basureros, marcada por el incendio de contenedores.

"Es la primera vez que veo esto, me da asco pasar por aquí", se lamentaba Josefa Inestal, de 55 años, cerca de un montón de bolsas de basura rotas en el barrio del Mopu, donde algunos residentes furiosos quemaron el lunes y el martes unos 150 contenedores, de los que desborda la basura, según las autoridades.

"He visto unas ratas enormes", añade esta mujer, que vive en el barrio desde hace 15 años.

Lo mismo ocurre en el centro y únicamente algunas calles que dan al edificio histórico que alberga el ayuntamiento estaban totalmente limpias este miércoles, pero a unos pasos de allí, la basura se amontona.

Desde el 2 de noviembre, los empleados de la contrata encargada de la recogida de basuras, Urbaser, están en huelga indefinida contra un expediente de regulación de empleo que prevé la extinción de 125 puestos de trabajo.

Lastrado por una deuda de 1.000 millones de euros, el ayuntamiento de Jerez, dirigido desde mayo de 2010 por los conservadores del Partido Popular tras varios años de mandato socialista, debe apretarse el cinturón y ha llevado a cabo numerosos recortes.

Ha reducido en un 20%, de 25 a 19 millones de euros, el presupuesto destinado a las empresas subcontratadas por la municipalidad, como Urbaser. Antes de los basureros, el personal de limpieza de las escuelas se puso en huelga en octubre, en protesta por el impago de varios meses de salario.

Esta ciudad de 210.000 habitantes, famosa por su vino, su vinagre y sus elegantes bodegas cuenta con 34.000 desempleados en una región, Andalucía, que tiene una tasa de desempleo récord en España de más del 35%.

Este miércoles, una empresa privada, Tragsa, encargada por el ayuntamiento de asegurar los servicios mínimos tras los incidentes de la víspera, había recogido 30 toneladas de basura al mediodía de los 270 que se recogían diariamente antes de la huelga.