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18 de Jan de 2021

Internacional

Argentina: entre el dolor y la crítica

Apenas conocida la tragedia del boliche Kiss, en Santa María, la Presidente brasileña, Dilma Rousseff, dejó la Cumbre de América latina...

Apenas conocida la tragedia del boliche Kiss, en Santa María, la Presidente brasileña, Dilma Rousseff, dejó la Cumbre de América latina y la Unión Europea, que se llevaba a cabo en Chile, y viajó inmediatamente a la ciudad de Río Grande do Sul.

Por lo imprevisto de su partida Rousseff tuvo que suspender varias actividades que tenia previstas, entre ellas un segundo encuentro con la Presidente argentina Cristina Fernández.

Esta tragedia, que hasta el momento se cobró la vida de 233 personas, además de contar con el dolor de los familiares de las víctimas y del pueblo brasileño, ha pegado fuerte entre los argentinos, quienes recuerdan la tragedia del boliche República Cromañón, donde el 30 de diciembre de 2004, también por elementos de pirotecnia, murieron 194 personas.

Ante esta empatía con lo sucedido en el país vecino el Gobierno argentino, a través del Ministerio de Salud y del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI), ha decidido enviar a Brasil piel humana para los tratamientos que deberán afrontar las personas que sufrieron graves quemaduras en el incendio.

El pedido lo habría recibido el titular del INCUCAI, Carlos Soratti, telefónicamente por un llamado de Rosana Reis Nothen, coordinadora de trasplantes del estado de Río Grande do Sul.

Pero en la Argentina, la tragedia de Brasil, no solo despertó la solidaridad con el pueblo brasileño. Sino también la critica al ex Presidente Néstor Kirchner y a su viuda y actual Presidente Cristina Fernández.

En el 2004, cuando en el boliche de Cromañón murieron 194 personas, el ex Presidente Kirchner, que se encontraba en el sur del país para los festejos de fin de año no se traslado al lugar de la tragedia y tardo varios días en aparecer antes los medios y dar algún testimonio y sus condolencias a los familiares de las víctimas.

Lo mismo sucedió con su viuda quien se encontraba en la presidencia cuando 22 de febrero de 2012 en un accidente ferroviario donde murieron 51 personas actuó de la misma forma. Ambos tuvieron una actitud totalmente diferente a la de Dilma Rousseff.