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25 de Oct de 2020

América

Los maestros latinoamericanos rinden examen

Lo que está ocurriendo en México podría tratarse de una de las tendencias más esperanzadoras --y menos conocidas-- que están teniendo lu...

Lo que está ocurriendo en México podría tratarse de una de las tendencias más esperanzadoras --y menos conocidas-- que están teniendo lugar en Latinoamérica.Por primera vez, México ha empezado a exigir que todos los maestros que se postulan para enseñar en las escuelas públicas aprueben un examen nacional. Y los deprimentes resultados del primero de esos exámenes, al que fueron sometidos 71 mil maestros el 11 de agosto pasado, han hecho que el país tome conciencia de la profundidad de su crisis educativa.

Hasta ahora, los maestros mexicanos conseguían sus cargos gracias a casi cualquier cosa salvo sus conocimientos académicos o su capacidad didáctica.

En las escuelas públicas, gran parte de los educadores eran elegidos por el poderoso sindicato de docentes, con frecuencia tomando en cuenta sus lealtades políticas, o compraban sus cargos --lo que les garantizaba un empleo vitalicio-- por alrededor de $5 mil.

No es sorprendente, entonces, que México ocupe el puesto 29 entre 30 países en una evaluación reciente realizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD) que mide los conocimientos de lectura, matemáticas y ciencias de los jóvenes de 15 años.

Según el acuerdo, conocido como la Alianza por la Calidad de la Educación, todos los cargos docentes se cubrirán de ahora en más según la puntuación obtenida por los educadores en esa prueba.

Jorge Santibáñez, un alto funcionario de la Secretaría de Educación que supervisa el programa, me dijo que México tiene más de un millón de docentes, y alrededor de 45 mil nuevo cargos por año. Esto significa que cada año se renovará casi 5% del plantel nacional de maestros con nuevos docentes, lo que permitirá una mejora gradual del sistema educativo en los próximos 20 años.“Pero no podemos darnos el lujo de esperar tanto tiempo”, dijo Santibáñez.

“Estamos pensando capacitar unos 150 mil profesores por año”, explicó. “Entre los reemplazados y los reentrenados, podríamos lograr una profesionalización de todos los docentes en los próximos siete años”.

¿Pero el sindicato de maestros está de acuerdo?, le pregunté. Como casi todos los otros países latinoamericanos, México tiene un sindicato de maestros políticamente poderoso que, hasta ahora, se ha resistido exitosamente a cualquier reforma significativa.

Santibáñez dijo que ''en principio hemos llegado a un acuerdo'' con el sindicato en lo que hace a la certificación.

¿Cómo hizo el gobierno para convencer al sindicato?, les pregunté a otros funcionarios y académicos mexicanos.Casi todos respondieron que al sindicato no le quedaba más alternativa que negociar, dada la creciente insatisfacción pública ante los desastrosos resultados de los estudiantes.