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22 de Sep de 2020

América

Un debate que puede decidir

PANAMÁ. En Estados Unidos, la crisis económica que devora las estructuras capitalistas ha golpeado inexorablemente a la campaña elector...

PANAMÁ. En Estados Unidos, la crisis económica que devora las estructuras capitalistas ha golpeado inexorablemente a la campaña electoral. Y de momento, los ganadores parecen ser los demócratas.

La situación es tan grave que la prestigiosa agencia Associated Press no ha dudado en decir que John McCain se encuentra políticamente en un “callejón sin salida”. Y en medio de todo llega una cita que, en opinión de muchos, puede convertirse en el campo de batalla donde los republicanos reciban la estocada definitiva: el debate vicepresidencial entre Joe Biden y Sarah Palin.

Escogidos como complementos perfectos de sus respectivos candidatos presidenciales, los candidatos a vicepresidente no podría ser más diferentes. Biden representa exactamente lo que Obama no es: un senador experimentado, con vasta experiencia en política exterior y algo inclinado hacia las guerras. En otras palabras, un McCain a la demócrata.

Por su parte, no se puede decir que Sarah Palin represente una Obama a la republicana, pero si una Hillary Clinton. O al menos eso pensaron los encargados de la campaña al escogerla. No se explica de otra manera que McCain haya escogido para su compañera de fórmula a una gobernadora cuyos logros en política nacional son haber sido alcaldesa de un pueblo de 5 mil personas y gobernadora de un Estado de un millón de habitantes y cuyos credenciales en política exterior se limitan a, en sus propias palabras, haber visto Rusia desde Alaska.

Las desastrosas entrevistas concedidas por Palin han levantado las alarmas en el partido republicano. Según Robert Elisberg, columnista del Huffington Post, la misión de Palin ha pasado de “demostrar que puede liderar al país a demostrar que no lo va a destruir”. Por ello, Palin lleva dos días recluida en un rancho en Arizona preparando un debate en el que un nuevo ridículo puede ser definitivo.

Del lado demócrata se dice que Biden no piensa hacer leña del árbol caído. El prestigioso website www.politico.com informó que si Sarah Palin comete algun error durante el debate el senador Biden no aprovechará para atacarla. Tres motivos explican esta estrategia. Primero, Biden no quiere dar la impresión de condescendencia o de arrogancia. Segundo, sabe que la prensa igual hará sangre de los errores de Palin. Por último, Palin no es el verdadero objetivo de Biden, sino John McCain.

Hace poco más de un mes, muchos republicanos criticaron la escogencia de Sarah Palin para vicepresidenta. La veían demasiado inexperta para tal responsabilidad. A pesar de una irrupción fulgurante, el tiempo les está dando, trágicamente para ellos, la razón.