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25 de Sep de 2020

América

Más allá de Obama y McCain

PANAMÁ. Para la mayoría de las personas en el mundo —incluso para una gran cantidad de estadounidenses—, las elecciones presidenciales ...

PANAMÁ. Para la mayoría de las personas en el mundo —incluso para una gran cantidad de estadounidenses—, las elecciones presidenciales en EEUU son una contienda que se dirime el primer martes de noviembre de cada año bisiesto entre dos candidatos, un demócrata y un republicano.

Pero esta es una verdad a medias. Si bien es cierto que, en el caso actual, Barack Obama y John McCain son los únicos candidatos que aparecerán en las papeletas en los 50 Estados y el distrito de Columbia, existen casi 40 candidatos a presidente en los Estados Unidos. De estos, sólo seis parten con posibilidades matemáticas de ganar la Casa Blanca —Obama (aparecerá en 51 papeletas), McCain (51), Ralph Nader (46), Chuck Baldwin (37), Cynthia McKinney (32) y Bob Barr(45)—, catorce se encuentran en las papeletas de más de un Estado (ver tabla), y siete se encuentran en la papeleta de un solo Estado. Los demás se postulan como candidatos “write-in”, o sea que el votante debe escribir su nombre para poder votar por ellos.

VOCES SILENCIADAS

El motivo por el que las voces de Nader, Barr, McKinney, Baldwin y los demás son tan poco conocidas es precisamente por los esfuerzos realizados por los dos grandes partidos para mantenerlas alejadas del público norteamericano. Desde 1988, cuando demócratas y republicanos crearon conjuntamente la Comisión de Debates Presidenciales, sólo un candidato independiente –Ross Perot en 1992— ha participado de un debate presidencial, y fue luego del consentimiento previo de Bill Clinton y George H. W. Bush. La Comisión exige un 15% de apoyo en las encuestas para poder participar en los debates, algo que, para Ralph Nader “crea un círculo vicioso. Jamás vamos a llegar a ese porcentaje sin poder exponer nuestros puntos de vista al público en los debates”.

RALPH NADER: EL ACTIVISTA

Las elecciones de 2008 serán la quinta vez que Ralph Nader figure en las papeletas como candidato presidencial, y la tercera en la que haya llevado a cabo oficialmente una campaña. Nader saltó a la fama en el año 2000, cuando obtuvo casi tres millones de votos (2.74%) a nivel nacional, y fue culpado por las masas demócratas de haber ayudado, indirectamente, a la victoria de George Bush al dividir a los progresistas que, de no haber figurado Nader, habrían votado por Al Gore.

Su mensaje es claro, y entre otras cosas, sobresalen las propuestas de cortar el presupuesto militar, tomar medidas agresivas contra las corporaciones, abrir los debates presidenciales, cambiar la política de Estados Unidos en Medio Oriente y impugnar y enjuiciar a George Bush y Dick Cheney.

Nader ha recibido el apoyo formal de personalidades como el columnista Chris Hedges, el ex senador James Abourezk, el ex alcalde de Salt Lake City Rocky Anderson y hasta la anterior elección el reconocido productor de documentales Michael Moore (que este año apoya a Barack Obama).

MCKINY: LA PROFESORA

La candidata por el Partido Verde se ha granjeado una gran fama por sus polémicas intervenciones durante sus tres términos en la Cámara de Representantes, de la que salió en enero de 2007. En 2002, después de nueve años en la Cámara, fue derrotada en parte debido a una controversial intervención en la que sugirió que el presidente Bush tenía conocimiento previo de los ataques del 11-S. En 2004 regresa a la Cámara Baja del Congreso y entre sus acciones más famosas está la petición de desclasificar documentos relacionados con el asesinato de Martin Luther King, Jr. Hasta 2007 defendió todas las propuestas de leyes antiguerra e incluyó artículos que permitieran impugnar a George Bush, Dick Cheney y Condoleezza Rice.

CHUCK BALDWIN: EL PASTOR

Este pastor bautista y locutor de radio es el candidato por el Partido de la Constitución. Fundado en 1992, este partido aboga una fuerte adherencia a la Constitución original de EEUU. Muchos miembros de este partido creen que el Partido Republicano y el Partido Demócrata son corruptos y subversivos por naturaleza. En 2000, los constitucionalistas obtuvieron 98,020 votos (0.09%) y en 2004 144,421 sufragios (0.12%).

BOB BARR: EL FISCAL

Robert Barr, candidato del Partido Libertario, saltó a la palestra pública como uno de los líderes de la impugnación al presidente Bill Clinton. En 2004 abandonó el Partido Republicano y apoyó públicamente a Michael Badnarik, candidato del Partido Libertario, al que se uniría en 2006. Arduo defensor del libre mercado y las libertades individuales, Barr resume su propuesta de una manera simple y sencilla “la respuesta es menos Gobierno”.

¿DEMOCRACIA?

Para muchos estadounidenses, los candidatos alternativos representan la verdadera democracia americana, esa que sus gobernantes aseguran esparcir por el mundo mediante intervenciones y guerras como las de Irak y Afganistán. La atención que reciben por parte de los medios tradicionales es mínima y son ignorados completamente por el sistema electoral. El célebre intelectual Noam Chosmky cree que “los partidos Demócrata y Republicano son solo dos caras de la misma moneda: el partido del negocio”. Aún así, estos movimientos continúan luchando elección tras elección en busca de ese 15% soñado que los ponga en un debate junto a los candidatos de los partidos poderosos. “Entonces”, cree Nader, “las cosas empezarán a cambiar”. La posibilidad de ver a Nader o McKinney cuestionar a Obama o McCain en televisión acerca de temas tan espinosos como los crímenes de guerra en Irak y Afganistán, o el apoyo incuestionado —e incuestionable— a las acciones de Israel en Medio Oriente es aún, lastimosamente, una dolorosa ironía de la democracia.

Irónicamente, el Partido Republicano nació en 1854 como una alternativa al Partido Demócrata y al Partido Whig (desaparecido en 1856) y sólo le costó 16 años llegar al poder, cuando Abraham Lincoln fue elegido presidente en 1860. Con las reglas actuales, el partido republicano se ha asegurado de que nadie vuelva a repetir su historia.