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02 de Dec de 2020

América

Kirchner marca su primer triunfo

BUENOS AIRES. La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, avanza hacia la media sanción del proyecto de ley de adelanta...

BUENOS AIRES. La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, avanza hacia la media sanción del proyecto de ley de adelantamiento de las elecciones legislativas, de octubre a junio, pese a que los principales partidos opositores han forjado una ardua unidad para rechazarlo.

La Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados aprobó ayer la iniciativa que Fernández impulsó con el argumento de que la crisis económica mundial exigía el acortamiento de la pelea electoral para que el país se concentrara en doblegarla.

El Gobierno argentino rechaza reducir los impuestos que aplica al campo.

LA OPOSICIÓN

Sin embargo, la oposición considera que la presidenta argentina sólo busca modificar la ley que establece que los comicios deben celebrarse siempre en octubre, ante la caída de su popularidad a medida que avanza la crisis.

Cuando Fernández sorprendió a todos el pasado viernes al anunciar el proyecto de anticipo de las elecciones de mitad de su Gobierno, no todas las fuerzas opositoras reaccionaron en contra.

En principio, la Unión Cívica Radical (UCR), la Coalición Cívica liderada por Elisa Carrió, el Partido Socialista y el peronista recientemente disidente Felipe Solá repudiaron la iniciativa, y alegaron que la presidenta pretendía cambiar las reglas de juego institucionales según su conveniencia.

LOS ALIADOS

En cambio, dos aliados de Solá, el alcalde de Buenos Aires, el conservador Mauricio Macri que el jueves había decidido anticipar los comicios legislativos municipales, y el peronista Francisco de Narváez, habían aceptado las razones del Gobierno argentino de que la crisis hacía necesario acotar el fragor electoral.

Estas disidencias abrieron una crisis dentro de este espacio naciente del centro-derecha, que cuenta con el respaldo del ex presidente argentino Eduardo Duhalde (2002-2003), también peronista.

Tanto fue así, que el lunes debieron reunirse los dirigentes de esta nueva alianza para prevenir una ruptura, y finalmente Macri y Narváez, uno fue empresario y el otro lo sigue siendo cambiaron su postura.

El problema para la oposición es que apenas suma 100 diputados, sobre un total de 257.

El peronismo que se mantiene fiel al presidente del partido, Néstor Kirchner, contaba con 20 de los 35 votos de la Comisión de Asuntos Constitucionales: 17 de su grupo parlamentario y tres aliados.

A partir de ahora, para la votación en el recinto de la Cámara de Diputados, el kirchnerismo necesita sumar 127 sufragios: tiene 113 propios, pese a la reciente fuga de legisladores, y confía en añadir otros 21 aliados.

PROYECTO

En el Senado, donde el Gobierno fracasó el año pasado en su anhelo de subir los impuestos agrícolas, el proyecto precisa el apoyo de 37 legisladores, y el kirchnerismo suma 34 propios, aunque espera agregar seis de otros grupos.

El ministro de Justicia de Argentina, Aníbal Fernández, atacó a la oposición por contrariar en forma sistemática al Gobierno.