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04 de Dec de 2020

América

Primer ministro intenta pacificar Perú

LIMA. El presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon, se reunió ayer con dirigentes de campesinos en la ciudad andina de Sicuani ...

LIMA. El presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon, se reunió ayer con dirigentes de campesinos en la ciudad andina de Sicuani en un intento de poner fin a una protesta campesina que ha causado zozobra en el sureste de Perú. En la víspera, Simon dialogó con los agricultores de la ciudad de Andahuaylas y consiguió acuerdos que incluyen el cese de las medidas de fuerza cumplidas por los campesinos desde el 11 de junio, como el bloqueo de carreteras y del aeropuerto de la localidad. Luego de esa jornada de diálogo, que Simon llamó “heroica” e “histórica”, se dirigió a Sicuani, donde los campesinos mantienen posiciones más duras frente a las negociaciones con el gobierno.

Los manifestantes condicionaron la reunión a la liberación del profesor Hugo Fernández, miembro de su organización que fue detenido el domingo en el Cusco y que presuntamente fue encontrado manipulando bombas molotov.

Simon primero afirmó que no podía hace nada, debido a que él no tiene competencia en las decisiones que pueda tomar la Fiscalía o el Poder Judicial, pero tras un largo tira y afloja entre Simon y los manifestantes, el Presidente del Consejo de Ministros accedió a enviar una carta a las autoridades cusqueñas para que “reconsideren” la detención del mencionado profesor.

Los campesinos de Sicuani exigen principalmente la anulación de concesiones mineras, la suspensión de la construcción de una planta hidroeléctrica, y la derogación de la legislación sobre recursos hídricos.

Inicialmente, las negociaciones buscaban ser resueltas ayer mismo; sin embargo, la demora ocurrida en la mañana generó algunos inconvenientes, debido a que Yehude Simon debía regresar ayer a Lima, pues hoy será interpelado por el Congreso de la República. Simon debe presentarse hoy ante el pleno para explicar los sucesos de Bagua. El Congreso podría censurarlo si no considera satisfactorias sus explicaciones, y de acuerdo con la Constitución peruana, ello lo obligaría a renunciar junto con todo su Gabinete. “Voy con una sonrisa en los labios y mi conciencia tranquila a poder responder”, dijo Simon ayer miércoles. “Si ellos quieren la censura, están en la libertad de hacerlo. No me siento culpable de nada”, aseguró.