15 de Ago de 2022

América

Alza en los salarios desata agitación social

LA PAZ. Los policías anuncian protestas, los militares deslizan su descontento y los sindicatos de profesores y fabriles amenazan con ir...

LA PAZ. Los policías anuncian protestas, los militares deslizan su descontento y los sindicatos de profesores y fabriles amenazan con ir a la huelga. Varios sectores se movilizan en Bolivia contra los bajos salarios, en un clima de turbulencia social que el presidente Evo Morales busca desactivar.

Las movilizaciones se dan en varios frentes pero con una característica común: se protesta contra un alza de 5% en los salarios estatales, anunciada la semana pasada por el gobierno. Para uniformados el alza es de sólo 3%.

POLICÍAS Y MILITARES

En ese contexto, los policías de bajo rango tienen previsto salir esta semana a las calles a marchar, lo que provocó que el Ministerio de Gobierno advirtiera por anticipado con drásticas sanciones.

“Al policía que entre en huelga o cualquier tipo de movilización lo vamos a procesar por amotinamiento y por incumplir a sus propios reglamentos, lo que obviamente lo llevará a la baja”, amenazó el viceministro de Gobierno, Gustavo Torrico.

Los militares de bajo rango también deslizaron su malestar por el aumento de 3%.

El salario promedio mensual de un sargento militar es de unos 1,800 bolivianos ($254) y el reajuste del 3% sólo significa 54 bolivianos más ($7.6).

En el caso de las Fuerzas Militares, los medios bolivianos traen declaraciones de malestar de uniformados, que se mantienen el anonimato.

LOS SINDICATOS

El malestar de los uniformados va a la par de las protestas que realizan principalmente maestros estatales y trabajadores de fábricas, punta de lanza de las movilizaciones del descontento de los últimos días. Se incluye allí la huelga de hambre de 35 trabajadores textiles desde la semana pasada.

La unitaria Central Obrera Boliviana (COB) -principal organización sindical y hasta ahora leal aliada de Morales - declaró una huelga general de 24 horas para hoy, y se prevé que la medida sea acatada fundamentalmente por maestros, médicos y trabajadores de la salud estatales y trabajadores de fábricas privadas.

Las protestas sectoriales se presentan como inusuales —según analistas locales— debido a que éstos fueron hasta la fecha como principales aliados, junto a los campesinos, del presidente Morales quien fue reelegido en diciembre pasado con el 64% de los votos.

Aún no hay una posición unánime sobre cuánto quieren los sectores como aumento salarial, el consenso es que el 5% ofertado es inaceptable.

Los fabriles piden un mínimo del 12%, los maestros reclaman que sea de al menos 25% y los militares y policías de bajo rango esperan un 15%.

RESPUESTA DEL GOBIERNO

“Este incremento del 5% es lo que en realidad la economía y el país pueden soportar; es una cifra que se sostiene con una capacidad real de la economía", dijo el ministro de la Presidencia, Oscar Coca.

El gobierno reiteró que está dispuesto a dialogar, pero que el aumento del 5% es inamovible.